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BBVA vende su última gran cartera problemática al mayor fondo canadiense

La entidad ultima un acuerdo con CPPIB para el traspaso de créditos inmobiliarios valorados en 2.500 millones de euros. La operación se cerrará en los próximos días

Foto: Sede de BBVA en Madrid. (Reuters)
Sede de BBVA en Madrid. (Reuters)

El fondo canadiense CPPIB se impone en la última gran venta de activos problemáticos de BBVA. Este inversor, que gestiona el dinero de las pensiones públicas del país norteamericano, negocia los últimos detalles para comprar 1.500 millones en créditos inmobiliarios impagados de la entidad española, según fuentes financieras consultadas por El Confidencial. BBVA no hizo comentarios. La venta inicial era de 2.500 millones, pero el perímetro bajó en los últimos días de negociaciones.

Se espera que la venta, enmarcada en el Proyecto Ánfora, se cierre durante los próximos días.

CPPIB se ha impuesto en la puja a otros dos grandes inversores norteamericanos: Cerberus y Lone Star. La subasta ha sido coordinada por Alantra y, según los precios medios de mercado, podría haberse cerrado por un precio cercano a los 500 millones de euros. El banco calcula que ganará 150 millones con la venta, según reconoce a la CNMV.

Para BBVA, esta venta supone prácticamente concluir la limpieza de su herencia del ladrillo. Junto al Proyecto Ánfora, la entidad todavía presidida por Francisco González pactó hace un año la venta de 12.000-13.000 millones en ladrillo a Cerberus (Proyecto Marina), cuyos últimos detalles están aún cerrándose con el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD).

Antes de los cierres de Ánfora y Marina, BBVA tenía una exposición inmobiliaria neta al ladrillo de 5.500 millones, con datos del pasado mes de septiembre. El objetivo es que la herencia inmobiliaria quede reducida casi a cero a final de año.

Dentro de la cartera Ánfora también había créditos refinanciados, por valor de 900 millones de euros, un tipo de activo nuevo en este tipo de procesos.

Fondos como CPPIB usan las inversiones inmobiliarias para diversificar su cartera y depender menos de la bolsa y los bonos

Para CPPIB, esta sería la segunda tanda de activos problemáticos que compra de BBVA este año. Ya se quedó el Proyecto Sintra, con 1.000 millones en créditos a promotores impagados.

El fondo canadiense irrumpió en España hace algunos años con la adquisición de Altamira junto a Apollo y el fondo soberano ADIA, el principal vehículo inversor de Abu Dabi. El interés de CPPIB por el ladrillo español hace que no se descarte que sea este el comprador de Altamira dentro del actual proceso de venta. Grandes vehículos como el canadiense utilizan activos alternativos como los inmuebles para diversificar su cartera y tener menor dependencia de lo que hagan la bolsa y los bonos.

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