las marcas 'torpedean' su mensaje

El 'lobby' del aceite de palma celebra un 'cumple' amargo por culpa de Nocilla o Trapa

Cada vez hay más enseñas de alimentación que eliminan el aceite de palma como reclamo publicitario. Nocilla, Trapa, Nutriben o las marcas blancas son algunos ejemplos en España

Foto: Nocilla (Idilia Foods) hace un ejercicio de 'escucha activa' con sus clientes.
Nocilla (Idilia Foods) hace un ejercicio de 'escucha activa' con sus clientes.

La polémica del aceite de palma saltó hace dos años, cuando la periodista Samanta Villar denunció en un tuit que los productos de Hero contenían ese polémico ingrediente "pese a su baja calidad nutricional y el perjuicio contra el medio ambiente". Paradojas de la vida, dicha empresa de alimentación infantil ha eliminado el aceite de palma de algunas de sus recetas —como en esta leche de continuación—, y así lo destaca en los envases. No es la única.

Televisión, marquesinas, radio, lineales de los supermercados... Cualquier canal es bueno para destacar que 'mis' galletas, chocolates o potitos no contienen aceite de palma, sobre todo después del impacto mediático que contribuyó a derribar la imagen de este ingrediente. La crema de Nocilla (Idilia Foods), los bombones de Trapa (Europraliné), los 'cornetto' de Frigo, las margarinas de Flora (antes Unilever), las galletas de Tuc (Mondelez) o las papillas de Nutribén son algunos ejemplos, si bien su estrategia no gusta a buena parte de la industria alimentaria. Tampoco a la Fundación Española del Aceite de Palma Sostenible, que está a punto de cumplir dos años de vida.

Dicho grupo de presión se autodefine como una organización sin ánimo de lucro que agrupa a las compañías comprometidas con el uso del aceite de palma 100% sostenible desde el punto de vista medioambiental, económico y social. Su objetivo es mejorar el conocimiento y la percepción de este ingrediente a través del rigor y la evidencia científica. "Las etiquetas 'SIN' están haciendo un flaco favor a la industria. En muchas ocasiones, llevan al consumidor a elegir un producto en lugar de otro por alguno de estos 'claims', demonizando ingredientes sin ninguna base científica o nutricional detrás", opinan fuentes de la Fundación Española del Aceite de Palma Sostenible tras ser consultadas por este periódico.

El 44% del aceite de palma que se importa en España está certificado como sostenible, frente al 24% de hace dos años

"Respetamos la decisión de las empresas que deciden lanzar productos 'SIN', pero lo que nunca consentiremos es llevar al consumidor a la confusión con mensajes imprecisos y una publicidad que desorienta". En este sentido, destacan que el aceite de palma como ingrediente alimentario es "completamente seguro", porque ningún organismo internacional —como OMS, FAO o EFSA— ha emitido dictamen alguno que recomiende su supresión. La citada fundación está presidida por Roberto Torri, director de relaciones institucionales de Ferrero Ibérica. La empresa de chocolates es una de las firmas que están detrás del proyecto en España, creado a imagen y semejanza de los ya existentes en otros países como Italia, Francia, Bélgica o Dinamarca. La European Palm Oil Alliance (EPOA) los agrupa a todos.

Los 10 socios de la fundación española (Ferrero Ibérica, Campa Ibérica, GAR Agribusiness, Gracomsa, Lipsa, LDC, Natra, Repsa, Thin Oil Products y Ferrero) se despidieron hace unos meses de su integrante número 11, Unilever, coincidiendo con la venta de su negocio de margarinas (Flora, ProActiv, etc.) al fondo KKR. "Estamos abiertos a nuevas incorporaciones también en América Latina, donde están creciendo los cultivos". Pese a la ofensiva de las marcas, se muestran "muy contentos con el camino recorrido porque el sector se está movilizando y preocupando cada vez más por conseguir un aceite de palma 100% sostenible en toda la cadena. El 43,7% de lo que se importa en España está cerfificado como tal, frente al 23,7% de hace dos años".

Nestlé también ha eliminado el aceite de palma de algunas de sus leches de continuidad.
Nestlé también ha eliminado el aceite de palma de algunas de sus leches de continuidad.

Pero la industria alimentaria está dividida y llena de contradicciones. Véase Nestlé, cuyo antiguo director general en España, Laurent Dereux, aseguró a este periódico que se había desatado una "alarma social injustificada". Al mismo tiempo, la multinacional suiza suprimió el aceite de palma de algunas de sus fórmulas infantiles para sustituirlo por una mezcla de aceites de girasol, coco o nabina, y anunció en septiembre que instalará satélites para seguir el rastro de este ingrediente desde su origen. Intenta recuperar así la confianza de los clientes sensibilizados con la deforestación masiva en las selvas tropicales, y lo hace justo después de estar a punto de perder el sello de sostenibilidad CSPO por no aportar los informes de transparencia ni pagar las cuotas a la certificadora que lo expide.

Trapa se compromete desde este lunes a eliminar el aceite de palma de todos sus productos, desde los 'bombonísimos' hasta las chocolatinas. La chocolatera palentina estrena campaña publicitaria filmada en Borneo (Indonesia), donde ha grabado un documental para mostrar el ritmo al que avanzan las excavadoras. "La planta de palma se introdujo de forma masiva a principios del siglo XX, y su creciente demanda por parte de las grandes corporaciones la ha convertido en una de las principales causas de deforestación a gran escala en las selvas tropicales primarias", explican desde la marca.

Trapa se ha desplazado a Borneo (Indonesia) para hacer una campaña publicitaria sobre sus productos sin aceite de palma.
Trapa se ha desplazado a Borneo (Indonesia) para hacer una campaña publicitaria sobre sus productos sin aceite de palma.

Nocilla (Idilia Foods) ha hecho lo propio. "En un ejercicio de escucha activa, hemos sustituido el aceite de palma por aceite de girasol alto oleico, reduciendo en más de un 40% la cantidad de grasas saturadas del producto" sin alterar el sabor ni la textura, explican desde el grupo. El resto de marcas (como Okey, Paladin o Colacao) tampoco lo contienen. La marca de galletas Tuc, propiedad de la estadounidense Mondelez, ha recortado las grasas saturadas un 48% y ha reemplazado el polémico ingrediente.

No ocurre lo mismo en Oreo o Fontaneda, también comercializadas por Mondelez. No obstante, los primeros en mover ficha con el aceite de palma fueron los supermercados Alcampo, Aldi o Mercadona, a los que se ha sumado recientemente la central de compras Euromadi en su empeño por "buscar las opciones más saludables" y menos nocivas con el medio ambiente. Los distribuidores se comprometieron a reformular sus productos de marca blanca en respuesta a la demanda de los clientes, como adelantó El Confidencial.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
13 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios