Noticias Banco Sabadell: Sabadell supera a Bankia como cuarto banco español al cierre de 2016. Noticias de Empresas
A LA ESPERA DE LO QUE OCURRA CON BMN

Sabadell supera a Bankia como cuarto banco español al cierre de 2016

El organismo catalán se ha situado como cuarta entidad española por activos al cierre de 2016, por delante de Bankia, gracias a la integración de TSB. Pero puede durar poco en esa posición

Foto: El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu (i), y su consejero delegado, Jaume Guardiola. (EFE)
El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu (i), y su consejero delegado, Jaume Guardiola. (EFE)

El cierre de 2016 ha traído un cambio sustancial en el 'ranking' de la banca española: Banco Sabadell ha superado a Bankia como cuarta entidad del sistema, con unos activos de 212.500 millones frente a los 190.200 del banco que preside José Ignacio Goirigolzarri. El salto de la entidad catalana, que solo se sitúa por detrás de Santander, BBVA y CaixaBank, se explica por la integración total de su adquisición en Reino Unido, TSB. Pero esta posición de privilegio puede durar poco si, como todo indica, Bankia absorbe BMN en los próximos meses.

El esquema de la gran banca española salido de la reestructuración de las cajas y del rescate europeo de 2012 se estructuró en tres niveles: en primer lugar, dos grandes bancos internacionales —Santander y BBVA, que se hizo con Unnim y CatalunyaCaixa—; por detrás, dos antiguas fusiones de cajas —CaixaBank, una vez intragados Banca Cívica y Banco de Valencia, y Bankia—, y en el último peldaño dos bancos que habían ascendido de medianos a grandes con la reestructuración: Sabadell, con la CAM, Guipuzcoano, Gallego y Penedès, y Popular con Pastor. Por debajo de los 100.000 millones en activos quedaban Bankinter y el resto de las cajas supervivientes de la purga o nacionalizadas y vendidas.

Pero este esquema ha sufrido importantes cambios en los últimos ejercicios. En el primer escalón, se ha ensanchado mucho la brecha entre Santander y BBVA debido a las sucesivas aventuras fallidas en el exterior del segundo (China, Turquía y tal vez ahora México), mientras que el primero ha sobrevivido a la crisis en Brasil y se ha consolidado en Europa. En el segundo, la cura de adelgazamiento impuesta a Bankia a cambio de las ayudas públicas recibidas acabó con aquella ficción de la que alardeaba Rodrigo Rato en la salida a bolsa de ser más grandes que La Caixa.

El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu. (EFE)
El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu. (EFE)

Pero es en el tercer nivel donde los cambios han sido más apreciables. En el lado negativo, el hundimiento del Popular del año pasado por la falta de saneamientos y la insuficiencia de la ampliación de capital de 2.500 millones, que acabaron con la destitución de Ángel Ron, las mayores pérdidas de la historia de una entidad no rescatada y el desplome del valor en bolsa. En el positivo, la apuesta del Sabadell por una diversificación internacional digna de tal nombre (no meras participaciones en bancos pequeños) con la compra del británico TSB, con el fin de tener más agarraderas en caso de nueva crisis económica en España o de que Cataluña finalmente inicie una secesión de consecuencias imprevisibles.

El esquema de 2012 salta por los aires

Precisamente, esta adquisición —que ya consolida completamente al cierre del ejercicio 2016— es la responsable de que el banco que preside Josep Oliu haya adelantado a Bankia como cuarta entidad española por activos y haya quebrado así el citado esquema de tres escalones. Ahora bien, si miramos la capitalización bursátil (tercera columna del cuadro), Sabadell sigue bastante por detrás de Bankia, lo que significa que el mercado no termina de confiar en esta estrategia —o teme que el Brexit tenga un impacto importante— del Sabadell, o bien que considera más fiable y predecible la marcha de la entidad nacionalizada, pese al fuerte descenso de sus beneficios.

En todo caso, se trata solo del primer movimiento de varios que van a alterar definitivamente este esquema y van a dar lugar a otro, en lo que algunos denominan la tercera fase de las reestructuración del sector financiero. El segundo se produjo la semana pasada: el fin de la opa de CaixaBank sobre el portugués BPI, que elevará sus activos en otros 38.300 millones (no incluidos en el cuadro) y ampliará así un poco más la diferencia con Sabadell y Bankia. El tercer movimiento será la integración de BMN. Si, como todo indica, se integra en Bankia, esta entidad volverá a arrebatar el cuarto puesto al Sabadell, aunque no se puede descartar que BBVA se cruce en el camino.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri. (EFE)
El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri. (EFE)

La venta del Popular... y la de Bankia

Los siguientes movimientos son más impredecibles, aunque también pueden alterar de forma significativa el 'ranking'. Ahí está la venta del Popular, que cada día se antoja más inevitable ante las dificultades para realizar otra ampliación de unos 3.000 millones y la escasez de los recursos que podría obtener vendiendo los negocios 'non core' del banco (unos 1.000 millones). El gran favorito para hacerse con él es, a día de hoy, BBVA, pero no puede descartarse que entren en la puja CaixaBank o el propio Sabadell, al que los accionistas del Popular opuestos a Ron ofrecieron una fusión hace unos meses. Los casi 150.000 millones en activos de esta entidad sí que darán un vuelco definitivo a la clasificación.

Por si esto fuera poco, cabe la posibilidad de que Bankia también sea absorbida por un banco más grande. La idea inicial de Luis de Guindos no es esa, sino ir vendiendo paquetes en bolsa gracias al impulso a la cotización que espera que venga de la integración de BMN y la recuperación del beneficio por la mejora del crédito y la subida de tipos del BCE. Pero si estas premisas se revelan inalcanzables, habrá que recurrir al plan B, y ahí sí que existe un interés claro del banco que preside Francisco González por hacerse con la entidad que capitanea su antiguo número dos.

Finalmente, hay que tener en cuenta las posibles compras de otras entidades menores. Liberbank es la que tiene más papeletas por su reducida capitalización, el hecho de que ya cotice y el fuerte descuento con el que lo hace. Ibercaja y Unicaja están obligadas a salir a bolsa y, si no lo consiguen (no va a ser fácil; la segunda ya ha conseguido un alargamiento del plazo para ello), no tendrán más remedio que acometer una fusión. Kutxabank ha conseguido escapar a esta obligación gracias a una triquiñuela legal. Por último, el venezonalo Banesco de Juan Carlos Escotet quiere salir de Abanca, pero, después de pagar lo que debía al FROB con el propio dividendo de la entidad, no tiene prisa y esperará a recibir ofertas que le permitan dar el pase con beneficios.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios