negociaron la venta a barclays con traje a medida

Proyecto 'Moon Cosmos': así fue la fallida venta del Sabadell a Barclays

Hace ahora seis años, el Sabadell estuvo a punto de ser engullido por Barclays mediante una operación liderada por la familia Lara. Era el 'Proyecto Moon Cosmos'

Foto: Vista de la sede central del Banco Sabadell en Barcelona. (EFE)
Vista de la sede central del Banco Sabadell en Barcelona. (EFE)

Al Sabadell le gusta Inglaterra. El año pasado compró Lloyds TSB por 2.300 millones de euros para hacerse un hueco en la City londinense. Pero hace ahora seis años estuvo a punto de ser engullido por Barclays mediante una operación liderada por la familia Lara, según documentación interna que no salió a la luz y a la que ahora ha tenido acceso El Confidencial. La operación, que incluía un bonus de grandes dimensiones para el actual presidente, José Oliú, estaba comandada por José Manuel Lara García, hoy consejero de la entidad española

Lara García, heredero del Grupo Planeta, fue nombrado consejero del Banco Sabadell tras el fallecimiento de su padre. Accedió al cargo en calidad de independiente pese a ser un accionista de relevancia de la entidad y tras la aprobación de la Comisión de Nombramientos de la institución catalana, basándose en su experiencia y conocimientos en el ámbito de los recursos humanos, la empresa y el mundo financiero.

Su selección como consejero se hizo mediante un proceso transparente y tras realizar una comparativa de candidatos en el mercado. La idoneidad de sus méritos fue analizada y comprabada por el Banco Central Europeo, según explica Banco Sabadell en su reciente informe de gobierno corporativo. Lo que no venía en el expediente es que, justo hace ahora seis años, durante los meses de marzo y mayo de 2010, trató de intermediar en la venta de la entidad a Barclays para que la familia Lara pudiera recuperar los cerca de 800 millones que había perdido con su inversión.

Según correos electrónicos internos, de los que mostramos algunos ejemplos, José Manuel Lara Garcia participó en lo que se denominó el Proyecto Moon Cosmos, que llevaba aparejada una operación paralela en torno a Planeta. En las negociaciones estuvieron implicados José Crehueras, el presidente del grupo editorial catalán; Mauricio Casals, presidente editor de 'La Razón' y factótum de la familia; Francesco Cecatto, Virgilio Silveira y Mathew Dobbson en representación de Barclays; Ana Lacasa y Pedro Gómez de Baeza, en nombre de GBS Finanzas, el banco participado por Juan Antonio Samaranch hijo y que hacía de intermediario por sus contactos con la burguesía catalana; y Juan Antonio Pérez Ramírez y Javier Pérez Dolset, socios de Planeta en el grupo de móviles Zed Worldwide.

Las partes firmaron un acuerdo de confidencialidad o 'non disclosure agreement' (NDA), como se conoce en el mundo financiero, para avanzar en las conversaciones por las cuales Barclays compraría Sabadell con la ayuda de los Lara. Según la citada documentación, los dueños de Planeta, propietarios de Onda Cero y Antena 3, convencerían al núcleo duro del banco para aceptar una OPA amistosa, que tendría el visto bueno de las autoridades -”especialmente de la Generalitat de Cataluña”-, los reguladores y el apoyo y el visto bueno de José Oliú, presidente del grupo financiero en aquel momento y en la actualidad.

La estructura de la operación consistía en alcanzar “un compromiso irrevocable” con el 20% del capital del Sabadell, en manos de los Lara, Isak Andic (Mango), Héctor Colonques (Porcelanosa), Miguel Bosser, Joaquín Folch-Rusiñol (Pinturas Titán) y el propio Oliú, miembros todos ellos de un grupo de inversores que en 2006 compraron un 15% del banco a La Caixa por 1.300 millones. La OPA voluntaria sería mediante el canje de acciones de Barclays por Sabadell y/o en efectivo, lo cual daría lugar a la exclusión de bolsa de la entidad española salvo que hubiera que hacer alguna concesión a la Generalitat.

Un bonus de 50 millones para ganarse a Oliú

Para convencer a Oliú, cuya posición era vital para “crear opinión entre los accionistas tradicionales”, Barclays afirmaba en los distintos correos electrónicos que “necesitamos asegurarnos que acomodamos su posición con el suficiente confort de apoyo sin hacerlo demasiado explícito para no incurrir en una acción concertada”, lo que les obligaría a lanzar una OPA forzosa por la totalidad del capital. Los ingleses planeaban proponerle un puesto de relevancia no ejecutiva en el banco fusionado y el pago de “un bonus especial”. Según distintas fuentes, esta remuneración extraordinaria consistía en un cheque de 50 millones de euros por varios conceptos, como sueldo, y planes de pensiones.

Las mismas fuentes indican que José Manuel Lara Bosch podría haber tenido otro bonus similar en calidad de vicepresidente del Sabadell. Además, en las reuniones que tuvieron lugar tanto en Madrid como en Barcelona, su hijo pidió un precio especial en la OPA, por encima de los 3,3 euros por acción que Barclays estaba dispuesto a abonar a cada accionista. El actual consejero independiente del banco dijo que su familia no podía venderle su participación por haberla adquirido a 8 euros por título, con lo que la pérdida que asumirían pondría en grave riesgo al grupo editorial. Los británicos señalan en sus correos que no podían atender esa petición por no tener encaje legal, situación que intentaron desbloquear con una operación paralela.

Consistía en constituir una sociedad llamada M Paymeent participada al 50% por Barclays y por Grupo Planeta y otros accionistas para desarrollar pagos bancarios electrónicos. La empresa tendría dos tipos de acciones. Unas de clase A, con derecho a cobrar dividendos y que serían propiedad de la familia española, y otras de clase B, sin esos privilegios económicos. Para recibir esa mitad del capital de M Payment, los Lara aportarían el 25% de sus acciones en Zed Worldwide, una empresa de tecnología propiedad de la familia Pérez Dolset.

Una vez que la sociedad empezase a operar, “Grupo Planeta, a través de sus acciones Clase A, empezaría a obtener un dividendo extraordinario por cuatro o cinco años hasta alcanzar una cantidad que sería fijada”. Posteriormente, Barclays le recompraría su participacion a los Lara, “la newco ('new company') sería disuelta y Planeta recuperaría sus acciones en Zed Worldwide”, según se detalla en la documentación que se enviaron las partes. Para este canje, Morgan Stanley había valorado Zed en680 millones, mientras que el grupo británico se había comprometido a aportar hasta 200 millones de euros en tres años.

Los dueños de Planeta cobrarían unos dividendos extraordinarios a través de una sociedad paralela para compensarles por el agujero de su inversión

 

La transacción tenía fechas señaladas en rojo porque se pretendía que el acuerdo definitivo quedase firmado el 31 de mayo de 2010. Pero los Dolset no aceptaron ser convidados de piedra y participar en esa estructura. Los Lara eran socios suyos en ese momento, aunque ahora la relación está totalmente rota

'El Confidencial' se ha puesto en contacto con todas la partes para conocer su versión de los hechos. Oliú ha asegurado no tener conocimiento de estas negociaciones. El presidente niega también saber nada sobre su bonus, pese a que aparece citado en varios de los correos electrónicos. Planeta y los Dolset han declinado hacer ningún comentario, aunque estos últimos dan por buena la información.

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