SERIO REVÉS PARA PLANETA

Abelló gana a los Lara un pleito de 130 millones por la inversión de Zed Worldwide

La batalla judicial y corporativa de más alcurnia celebrada entre dos grandes apellidos empresariales se ha saldado a favor del dueño de Torreal y de la familia Pérez Dolset

Foto: El empresario Juan Abelló, acompañado por su esposa. (EFE)
El empresario Juan Abelló, acompañado por su esposa. (EFE)

Serio revés para Planeta Corporación, uno de los grupos editoriales más relevantes del país. El grupo catalán acaba de perder el juicio que emprendió por presunto fraude de ley contra varias de las grandes fortunas de España. Entre otros, Juan Abelló y la familia Pérez Dolset, los cuales le han ganado una batalla por la que la compañía catalana les reclamaba una compensación de 127,82 millones de euros por una inversión fallida en Zed Worldwide.

Según el laudo final del 26 de enero de 2016 de la Corte Civil y Mercantil de Arbitraje (CIMA), todas las demandas presentadas por Planeta Corporación e Inversiones Hemisferio, el brazo financiero de la familia Lara, contra sus socios de Zed Worldwide han sido rechazadas. Además, han sido condenados a abonar las costas del proceso por la constitución del tribunal y a cubrir la mitad de los honorarios de los abogados de los demandados, por lo que en total deberán pagar 1,32 millones de euros.

La sentencia es un duro golpe contra Planeta Corporación y los herederos de José Manuel Lara, cuyo hijo, José Lara García, y su sucesor 'in pectore', José Crehueras, se habían hecho cargo personalmente de este pleito. El primogénito del editor no escatimó en gastos para tratar de doblarles la mano a Juan Abelló, a los Pérez Dolset y al fondo estadounidense Veronis, a los que acusaba de haber incumplido el pacto de accionistas que firmaron en 2007, cuando los cuatro inversores entraron en el capital de Zed Worldwide, antigua Lanetro Zed. Planeta pagó en total cerca de 130 millones.

Fotografía de archivo del presidente de Planeta, José Crehueras. (EFE)
Fotografía de archivo del presidente de Planeta, José Crehueras. (EFE)

La familia catalana, principal accionista de Antena 3, La Sexta y Onda Cero, contrató los servicios del catedrático Miguel Ángel Fernández Ballesteros, experto en la materia, con más de 200 arbitrajes a sus espaldas, y de Juan Viaño, del despacho Gómez Acebo & Pombo. Además, se puso en manos de KPMG como perito para justificar la compensación exigida de 127,8 millones, prácticamente lo invertido desde la entrada en el capital a finales de 2006. Un ejército de letrados que obligó a Torreal, el 'holding' de Juan Abelló, a ponerse en manos del bufete internacional Hogan Lovells y de PwC, a Veronis a confiar en los servicios de Ontier (antiguo Hermosilla) y a los Dolset, a acudir a Estudio Jurídico Almagro. Zed Worldwide había contratado a Pérez LLorca.

Planeta Corporación reclamaba que sus socios de Zed Worldwide deberían haberle recomprado su participación del 20% (inicialmente llegó a ser del 25%) cuando todos los accionistas decidieron canjear sus acciones por las de Zed+, una sociedad holandesa que era el resultado de una operación de fusión con unos socios rusos y egipcios. El fin último de esta trasmisión era la salida a bolsa del grupo resultante en Wall Street, colocación que finalmente no llegó a hacerse debido a la mala evolución del negocio. Barclays ya había sido elegido como banco director de esta oferta pública de venta (OPV).

Tras unas acusaciones muy duras por carta, los Lara, a través de sus consejeros Luis Elías y Ramón Más, exigieron que, de acuerdo con el pacto de accionistas de 2007, se pusiera en marcha la cláusula conocida como 'tag along' o derecho de acompañamiento, según el cual cuando un socio pretende vender su participación en la sociedad, el resto puede reclamar que sus acciones también sean adquiridas en las mismas condiciones de precio y en la misma proporción.

José Manuel Lara García-Píriz. (EFE)
José Manuel Lara García-Píriz. (EFE)

Aunque realmente nunca hubo venta, sino canje, el tribunal de arbitraje dio la razón a Planeta, al considerar que en el fondo se trataba de una trasmisión de acciones. Pero lo que realmente reclamaba el grupo con sede en Barcelona no era el ejercicio del 'tag along', sino una compensación por daños y perjuicios, petición que fue rechazada por la CIMA por no presentar informes por parte de KPMG que justificaran los casi 130 millones solicitados.

Una oferta con muchas pérdidas

De hecho, los representantes del tribunal explican en el laudo que el propio grupo editorial había aceptado a mediados de 2014 una oferta de 45,56 millones para vender su 20%, pese a que suponía perder dos tercios de la inversión, tal y como reconoce oficialmente Planeta. En consecuencia, la tasación de su participación debería oscilar entre los 1,23 y 1,27, es decir, entre 39,96 y 41,45 millones, apenas un 30% de lo exigido por daños. La familia catalana consideraba que el precio adecuado eran 2,82 euros por título, incluso por debajo de los 3,31 euros que pagó en 2006.

Para Torreal, Planeta solo actuó de mala fe porque su acción de indemnización y de resarcimiento no pretendía realmente conseguir la finalidad de la demanda, sino equilibrar la economía del acreedor tras el daño patrimonial sufrido por el incumplimiento de la cláusula del 'tag along', ya que el grupo de medios debía haber provisionado la pérdida. Unos números rojos que deberían sumarse a los que acumula en su inversión en Sabadell, minusvalía que todavía no ha admitido pese a que su socio en esta aventura, Isak Andic, el dueño de Mango, ya reconoció un agujero de 361 millones.

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