con el dinero dela venta de urbaser

ACS quiere eliminar a los minoritarios de Hochtief para preparar una fusión inversa

El presidente de ACS ha dicho abiertamente que no quiere inversores minoritarios, lo que se interpreta como el paso previo a una integración societaria con la alemana

Foto: Foto: Reuters.
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A Florentino Pérez no le gustan los socios minoritarios. Ni los que le piden su dimisión en el Santiago Bernabéu por su gestión en el Real Madrid ni con los que comparte el accionariado de Hochtief. La filial alemana de ACS alcanzó este martes un máximo histórico al interpretar el mercado que la matriz española seguirá comprando acciones de la germana para posteriormente hacer una fusión inversa, desde la multinacional con base Essen (Renania del Norte Westfalia) sobre la 'holding' con sede en Madrid.

Hochtief superó los 100 euros por acción, 23 por encima de los que pagó ACS el pasado mes de octubre para adquirir un 5,82% adicional del capital por 312 millones en manos de Qatar Investment Authority (QIA). Hoy, esa participación vale 410 millones, gracias en parte al saneamiento llevado a cabo en la subsidiaria alemana y a las compras de acciones de la propia Hochtief a través de autocartera. Es decir, ACS utiliza el balance de su filial para recomprar el capital en bolsa, lo que evidentemente produce una subida de la cotización.

Como ACS tiene un 66,54% de Hochtief y ésta a su vez un 6% en autocartera, la participación real de la española supera ya el 72,5%, una escalada que responde a las declaraciones de Florentino Pérez del pasado viernes en la presentación de los resultados del grupo en 2015, acto en el que aseguró que el objetivo de este año es “no tener minoritarios”. Uno de los presentes le preguntó si, teniendo en cuenta el mal comportamiento en bolsa de ACS y la fuerte revalorización de Hochtief, no era mejor dejar de comprar títulos de la alemana y concentrar los esfuerzos financieros en adquirir acciones de la matriz, a lo que el presidente del 'holding', a punto de cumplir los 69 años, respondió que “no”. “Esa es su idea, pero la nuestra es no tener minoritarios”, le espetó.

El presidente de ACS, Florentino Pérez. (EFE)
El presidente de ACS, Florentino Pérez. (EFE)

El pasado año, Florentino Pérez destinó 507 millones a autocartera, de los que 262 fueron para adquirir títulos de ACS y 245 para absorber capital de Hochtief. La primera operación era para compensar el pago del dividendo en papeles (acciones) de la española, lo que suponía una dilución del beneficio por acción -más títulos en circulación para repartir la misma ganancia-, ecuación que perjudicaba principalmente al propio presidente, segundo máximo accionista de la constructora. La segunda pretendía tener el mayor control posible de Hochtief para poder apuntarse todo el beneficio de la alemana al consolidar globalmente las cuentas de la filial.

Según fuentes próximas al grupo, las declaraciones de Pérez ponen de manifiesto la intención del empresario español de alcanzar cuanto antes el 100% de la alemana para proceder después a una fusión a la inversa, en la que de Hochtief absorbería ACS. “Estamos al 80% del proceso de integración y consolidación. Entre este año y el próximo habremos acabado el proyecto”, añadió Florentino, en alusión a la toma total del control de la multinacional situada en Essen y con importantes negocios en Asia a través de la australiana Cimic. La operación está en la cabeza del presidente desde hace un año. Hoy en día, el 100% de Hochtief vale 7.034 millones, lo que supone casi igualar los 7.644,8 millones que capitaliza ACS. Algo impensable hace seis años cuando la germana valía una cuarta parte y la española, el doble.

Con el dinero de Urbaser

Cuando en 2006 ACS compró el primer 25% de Hochtief, la compañía participada también por la familia March y los Albertos pagó 72 euros por acción, el precio al que cotizaba a mediados de 2015. La inversión ascendió a 1.264 millones de euros y en el comunicado oficial declaró que “no existe intención de incrementar esta participación”. En marzo de 2009 ya había alcanzado el 30% del capital y un año más tarde lanzó una OPA hostil para llegar hasta el 50% a mediados de 2011. La mayoría de estas operaciones las hizo con préstamos bancarios garantizados por las propias acciones, que tuvieron que ser refinanciados en numerosas ocasiones por la caída en bolsa.

El desgaste financiero por el intento fallido de Iberdrola le imposibilitó seguir con el asalto a Hochtief. Pero tras las pérdidas históricas de 2012 (1.926 millones) y el saneamiento posterior, ACS está hoy en disposición de ir a por su objetivo teutón. El grupo ha rebajado sensiblemente su deuda hasta situarla en apenas una vez el ebitda o beneficio operativo -uno de los mejores ratios del sector- y dispone de 8.000 millones de euros de liquidez, lo que otorga una cómoda situación financiera. Comprar el 28% de Hochtief que no controla todavía le costaría 2.000 millones, justo lo que puede ingresar por la venta de Urbaser.

Con el control total de Hochtief, ACS podría lograr el tan ansiado 'rating' de solvencia o calificación como empresa segura para invertir, tal y como expuso Ángel García Altozano, el director de desarrollo corporativo y mano derecha de Florentino, en la misma presentación de analistas.

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