SIGUE SIN EJECUTIVO TRAS LOS COMICIOS

La batalla electoral por las alcaldías decidirá el gobierno de Susana Díaz

Dos meses después de votar en autonómicas, los andaluces eligen alcaldes en una jugada política que todos los partidos asumen que despejará el camino a la socialista en la Junta

Foto: La secretaria general del PSOE de Andalucía, Susana Díaz (d), y el candidato socialista a la alcaldía de Sevilla, Juan Espadas. (Efe)
La secretaria general del PSOE de Andalucía, Susana Díaz (d), y el candidato socialista a la alcaldía de Sevilla, Juan Espadas. (Efe)

La batalla electoral en Andalucía este domingo decide algo más que las alcaldías. Los cinco partidos del Parlamento han suspendido las negociaciones para formar Gobierno en la comunidad después de tres votaciones frustradas para la candidata socialista Susana Díaz y a la espera de que los resultados del 24 de mayo despejen el mapa político, también en clave nacional. Los comicios municipales en el caso andaluz se convertirán en una especie de segunda vuelta de las elecciones del pasado 22 de marzo. Todos los líderes andaluces se han volcado en la campaña y ponen a prueba su estrategia política en las últimas semanas.

Además del poder en los ayuntamientos, en una suerte de carambola política, el domingo podría despejarse la presidencia de la Junta. De repente, todos los partidos asumen que habrá investidura en un plazo de quince días. El PP, que atesora el poder en las capitales andaluzas desde 1995, podría perder su hegemonía. A Ciudadanos, que irrumpió de forma sorpresiva en las autonómicas con nueve escaños en la Cámara andaluza, le toca demostrar si se consolida como el partido bisagra en Andalucía. Podemos, que concurre bajo siglas dispares, pasa una segunda prueba en las urnas que podría abrir al partido a los pactos con “la casta”. IU, que ha sido el tradicional socio del PSOE en los ayuntamientos, debe decidir si entierra el hacha de guerra tras el sonoro divorcio con Susana Díaz en la Junta y vuelve a sentarse con los socialistas.

Susana Díaz busca oxígeno en Sevilla

Los andaluces han visto cómo la disputa por la presidencia de la Junta de Andalucía secuestraba buena parte de los mensajes políticos de las municipales. La inédita situación de bloqueo al Gobierno andaluz ha convertido la campaña electoral en un segundo round para los líderes andaluces. Susana Díaz ha proclamado a los cuatro vientos que los electores castigarán al “bloque del no” en Andalucía. La socialista aspira a apuntarse una tercera victoria en las urnas andaluzas, tras lograr que el PSOE fuera el partido más votado en las pasadas europeas y en las autonómicas. También les interesa en clave interna frente a Pedro Sánchez. Pero no sólo el cómputo total de votos servirá de termómetro. Sevilla capital, donde los sondeos pronostican una pérdida de la mayoría absoluta para el PP de Juan Ignacio Zoido, se ha convertido en el gran símbolo.

Díaz, en la votación del Parlamento. (Efe)
Díaz, en la votación del Parlamento. (Efe)

Díaz no oculta que aspira a recuperar esta plaza clave, su ciudad y su cuna política, y da por hecha una victoria socialista que, sin embargo, ninguna encuesta ha corroborado. El tirón del candidato, Juan Espadas, sigue siendo flojo, según los sondeos. La socialista sabe que su decisión de adelantar las elecciones andaluzas y la fracasada negociación posterior con la oposición para ser investida ha acabado en un desgaste importante para su figura política y necesita colgarse nuevas medallas. El PSOE andaluz tiene en las capitales y grandes ciudades andaluzas su principal talón de Aquiles desde hace veinte años. No han sido capaces de encontrar candidatos potentes ni convincentes, lo que muchos dentro del partido explican como la peor consecuencia de haber estado tantos años acomodados en el poder regional. Tampoco en esta ocasión, y tras un nuevo enjuague de primarias sin rivales en la inmensa mayoría de las grandes ciudades, los carteles socialistas despuntan, según los sondeos. Susana Díaz ha vuelto a tirar de su propia marca y a ponerse por delante de muchos de sus candidatos y de las siglas del PSOE en la campaña de las municipales.

El PP pide paso a la lista más votada

No era ningún secreto. El líder del PP andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, destapó sus cartas desde el primer minuto. Sostuvo que darían paso a Susana Díaz si el PSOE hacia lo mismo en los ayuntamientos y dejaba gobernar a la lista más votada. El resultado del PP en 2011, en plena ola de castigo a José Luis Rodríguez Zapatero, fue espectacular. Arrasó con mayoría absoluta en las ocho capitales y se hizo con el poder de cinco diputaciones. El PP asume que repetir aquella marca es imposible. Las mayorías absolutas están seriamente amenazas por la irrupción de nuevas fuerzas junto al desgaste de las siglas populares en estos años de crisis y Gobierno de Mariano Rajoy. Han apostado a caballo ganador y todos sus alcaldes, algunos muy quemados tras varios mandatos consecutivos, repiten. Huelva y Sevilla son las capitales donde podría darse el vuelco político. En Málaga y Cádiz también parpadean algunas alarmas.

Si al pésimo resultado del PP en las autonómicas se sumara otra debacle en estas municipales, muchos dentro del partido admiten que el cierre de fieles en torno al novato liderazgo de Moreno Bonilla podría empezar a resquebrajarse. Tras el cierre de las urnas y hasta el 13 de junio, fecha en la que se deben constituir los ayuntamientos según la ley electoral, los populares tendrán que mover ficha. El reto es cómo explica la maniobra de moverse del no cerrado a Susana Díaz hacia la abstención para la investidura andaluza sin dar la sensación de un pacto de sillones con el PSOE. De momento, los socialistas han dado un sonoro portazo a la oferta de cambiar la Junta por las principales alcaldías, pero en privado admiten que hay que ver los resultados y temen a las alianzas imposibles con tres o más partidos para desalojar a los populares del poder local.

Ciudadanos y Podemos, obligados a pactar

El candidato andaluz de Ciudadanos, Juan Marín, lleva días dando por hecho un acuerdo con el PSOE. El pacto podría haber estado cerrado desde hace semanas pero en la antesala de las elecciones y ante la factura que podría tener en las urnas, Albert Rivera mandó parar y endureció las condiciones. El miedo al pacto podría disiparse tras el 24 de mayo. Ciudadanos podría convertirse en clave en varios ayuntamientos y comunidades. Tendrá la oportunidad de retratarse en pactos con PSOE y PP. Ya lo dijo Rivera, “no hay rojos ni azules, eso pasó”. En Andalucía, su partido da por hecho un pacto con los socialistas. Sus candidatos municipales se apresuran a negarlo. Habrá que esperar al cierre de las urnas y comprobar en qué ayuntamientos tienen la llave del poder y cómo la usan.

Teresa Rodríguez. (Efe)
Teresa Rodríguez. (Efe)

Podemos también podría verse abocado a salir del inmovilismo y pactar con “la casta”. Aunque este partido no concurre con sus propias siglas, la secretaria general en Andalucía, Teresa Rodríguez, ha hecho campaña con varios candidatos. Ha apoyado abiertamente la opción de Participa Sevilla, entre otras cosas para dejar claro que esa es su marca y no la de Ganemos, ante la confusión de siglas en la capital. Pero su gran apuesta ha sido Cádiz. Allí Podemos ganó en votos en las pasadas autonómicas. El candidato José María González Kichi, por Cádiz sí se puede, ha tenido en Rodríguez, su pareja, una gran aliada para acabar con el “Teofilato”. El PP se sonríe ante sus posibilidades de una derrota de Teófila Martínez pero desde Podemos insisten en que puede haber sorpresa.

IU debe decidir si entierra el hacha de guerra

Durante los dos últimos mandatos, PSOE e IU alcanzaron un acuerdo global en Andalucía para desplazar al PP en los ayuntamientos. Esa alianza puede estar obsoleta. Primero, por la pérdida de fuerza de IU en las urnas con la irrupción de Podemos, que puede convertirlos en un actor irrelevante a la hora de cerrar acuerdos postelectorales. Segundo, porque cuando Susana Díaz decidió romper su pacto en la Junta, la dirección de IU advirtió de que las alianzas de los ayuntamientos estaban en peligro. Este partido debe ahora decidir si entierra el hacha de guerra y deja atrás la guerra tras el divorcio o si cumple su amenaza de no volver a pactar con los socialistas. 

Elecciones Municipales y Autonómicas

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