GOBERNARÁ EN SOLITARIO

Susana Díaz resiste el embate de Podemos pero necesita a Ciudadanos; el PP se hunde

Los nuevos entran con fuerza en el Parlamento y a la socialista le bastaría un pacto con Albert Rivera para gobernar con mayoría absoluta. Rajoy no evitó el descalabro de su partido

Foto: La presidenta andaluza, Susana Díaz. (Efe)
La presidenta andaluza, Susana Díaz. (Efe)

Susana Díaz gobernará en solitario, tal y como ha afirmado la presidenta de la comunidad en un entrevista para la Cadena Ser tras su victoria en las Elecciones de Andalucía.

“El PSOE ha vuelto a ganar unas elecciones en Andalucía”. Pasadas las once de la noche ese fue el mensaje con euforia contenida de Susana Díaz. Es cierto. Con 120.000 votos menos y el peor resultado en porcentaje de la historia del PSOE andaluz, pero también en la situación más adversa y en un mapa político absolutamente diferente con la aparición de dos nuevos partidos decisivos, Podemos y Ciudadanos. La dirigente socialista presumió de una “victoria histórica e indiscutible”.

Aun así, no disfrazó la realidad. En el Parlamento andaluz se abre desde hoy un nuevo tiempo con cinco fuerzas políticas y todos los partidos lejos de la mayoría absoluta. Los socialistas necesitarán pactos para gobernar. Andalucía estrena tablero político. Y si Díaz resistió, el PP, que se jugó su carta a Mariano Rajoy, no pudo taponar la hemorragia.

Susana Díaz gana las andaluzas

El PSOE ha ganado en Andalucía y aunque su victoria es insuficiente es una victoria. El adelanto electoral de Susana Díaz no ha servido para ganar estabilidad, pero ha vuelto a situar a los socialistas como el partido más votado a mucha distancia del Partido Popular y después de 33 años de gobierno. Los socialistas cosechan un resultado idéntico en escaños al de hace tres años, 47 diputados. 

Necesitarán pactos para gobernar y todo apunta a que puede servir con una alianza con Ciudadanos, que ha dado la sorpresa y se alza con 9 diputados. Díaz evitó cualquier lectura de los resultados en clave nacional. No quiso decir qué significa esta victoria para la moral del PSOE ni tampoco leyó la derrota del PP en contra de Mariano Rajoy, como lleva advirtiendo toda la campaña.

Juanma Moreno. (Efe)
Juanma Moreno. (Efe)

Con las urnas cerradas la gran pregunta es si acertó la dirigente socialista cuando decidió jugársela un año antes de lo que le tocaba. En el PSOE proclaman que sí. Resiste pero seguirá dependiendo de otros, tendrá que buscar nuevos socios. Los socialistas se quedan a mucha distancia de una mayoría absoluta, aunque la tensión y preocupación de las primeras horas de la noche comenzó a disiparse conforme avanzaba el escrutinio.

Díaz salva los muebles y podrá aferrarse a su escueta victoria tras una campaña en la que se lo ha jugado todo a su propia figura política. No obstante, tocan largas sesiones parlamentarias y la futura presidenta de la Junta caminará sobre el alambre político durante mucho tiempo. Los veteranos del PSOE aseguraban que Ferraz también podrá celebrar estos resultados sin resquemores. Porque inyectan moral y porque Díaz tampoco ha salido en volandas para saltar a Madrid.

César Luena: Los ciudadanos quieren un Gobierno estable, fuerte y de izquierdas

 

El PSOE gana en todas las provincias andaluzas menos en Almería, donde sigue venciendo el PP pero con mucha menos distancia que en citas anteriores. Pese a que la participación fue casi tres puntos mayor que en los últimos comicios, el PSOE perdió más de cien mil votos y la peor parte se la llevó el PP, con una sangría de medio millón de votantes. Podemos obtuvo escaños por todas las provincias, pero su fortaleza estuvo en Cádiz, Málaga, Sevilla y Granada. Ciudadanos debe sus representantes a todas las provincias excepto Jaén. IU no tendrá representación tampoco por Almería ni por Jaén.

La irrupción de Podemos en el Parlamento andaluz no deja lugar a dudas. El partido de Pablo Iglesias entra con mucha fuerza y su grupo parlamentario será decisivo. Aunque quedan como tercera fuerza política, han sido los grandes vencedores en su estreno electoral tras las europeas. El voto de la frustración es evidente en una comunidad azotada por importantes casos de corrupción y una alta tasa de paro. Es llamativo el caso de ciudades como Cádiz, donde Podemos queda por delante del PP, pese a años de gobierno municipal de los populares con mayoría absoluta.

Teresa Rodríguez, de Podemos. (Efe)
Teresa Rodríguez, de Podemos. (Efe)

Los andaluces han herido, no se sabe si de muerte, al bipartidismo y optan por un Parlamento con cinco fuerzas políticas, difícil de gestionar y sin precedentes en el pasado reciente. Los viejos partidos sobreviven, pero sienten muy de cerca el aliento de las nuevas fuerzas políticas. Ciudadanos se cuela en la Cámara con nueve diputados y abre la horquilla parlamentaria. Izquierda Unida cae, arrasados por Podemos, y no se sabe si castigados tras su paso por el Gobierno de coalición con los socialistas. De 12 pasan a cinco diputados. Su líder, Antonio Maíllo, saca su escaño por la mínima. No ocultó que están insatisfechos. Junto a su rostro desolado, el de Alberto Garzón, candidato en las generales.

El secretario de Organización de Podemos, Sergio Pascual, fue el primero en salir a hacer valoraciones. En la sede de este partido, en un teatro sevillano, la euforia estaba controlada, pero existía. Pascual habló de “hambre de votos” y de “ganas de cambios”. “El Parlamento andaluz de mañana no se parecerá en nada al de ayer, el cambio es irreversible”, proclamó. “Es un paso más, un paso fundamental en un año decisivo en la historia de nuestro país”, dijo el dirigente nacional y jefe de campaña de las andaluzas. Y Teresa Rodriguez, sentenció: "La foto fija ha cambiado, se trata de un golpe al bipartidismo".

Desde Ciudadanos también rompieron pronto su silencio. El vicesecretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, tildó de “éxito total e histórico” la entrada “con fuerza” de su partido en el Parlamento andaluz. En la celebración de los nueve escaños de Ciudadanos, Albert Rivera ya adelantó que Ciudadanos no gobernaría con el Gobierno Andaluz.

Frente a esas valoraciones, hermetismo en las sedes de PSOE y PP, que esperaron hasta el cierre del escrutinio para hacer sus valoraciones oficiales. Los socialistas estaban tensos. Los sondeos a pie de urna no dieron buenos datos. Cuando Susana Díaz decidió romper su pacto con IU y adelantar las elecciones andaluzas, las encuestas del PSOE andaluz hablaban de 50 diputados. La cifra comenzó a diluirse conforme comenzaba la campaña. Pese a la victoria de Díaz, cualquier dato por debajo del que obtuvieron en 2012, 47 de los 109 diputados del Parlamento, no invitaba a celebraciones. Se han quedado finalmente en esa cifra mágica que les permite salvarse.

Ciudadanos celebra sus resultados. (Efe)
Ciudadanos celebra sus resultados. (Efe)

Desde el PSOE defienden la victoria, la distancia a la que quedan del PP, casi quince puntos, y el hecho de haber resistido la ola del cambio que los sondeos llevan pronosticando para toda España desde hace meses. Los socialistas han ganado en todas las provincias socialistas menos Almería. Susana Díaz se la ha jugado en una operación política de alto riesgo y camina sobre el alambre. Su campaña electoral, que ha girado sobre su figura política por encima de las siglas socialistas, le ha permitido conservar la herencia electoral recibida, aunque en un mapa político absolutamente nuevo. El desgaste de 33 años de gobierno socialista se ha notado por mucho que Díaz fuera señalada como la esperanza del nuevo tiempo político.

El peor castigo se lo lleva el Partido Popular. Juan Manuel Moreno Bonilla admitió su derrota, no lo esperaban. Pierde en su debut como candidato la friolera de 17 escaños y más de 500.000 votos. De ser la fuerza más votada, a las puertas de una mayoría absoluta hace tres años, pasa a quedar como segundo partido del Parlamento con 33 de los 109 diputados. Los populares se retrotraen a los primeros 90, en concreto a los resultados de 1986, con 28 escaños. El avance en votos conseguido voto a voto en las dos últimas décadas se derrumba. Será difícil que el presidente del PP, Mariano Rajoy, que ha asumido en primera fila esta campaña, pueda zafarse de estos malos resultados. Dentro de pocas horas comparecerá ante el Comité Ejecutivo de su partido con la debacle andaluza aún sin digerir. Los datos para el PP son malos sin paliativos. Si en las europeas quedó claro que los ciudadanos castigaban la gestión de la crisis que ha hecho este partido y las duras medidas adoptadas en sus tres años de Gobierno, Andalucía no hace más que confirmar este descontento de los votantes.

Todas las encuestas coinciden en el fin del bipartidismo en Andalucía y en una Cámara con al menos cinco fuerzas políticas. Hay quien dice que esta comunidad, donde el PSOE lleva 33 años en el Gobierno, es diferente al resto de España. Sea como sea, el primer termómetro electoral arroja esta foto fija. El PSOE resiste y el PP se hunde frente al tornado político de Podemos y Ciudadanos.

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