La pública ofrece platós y medios

Blanco y Vallés de moderadores, 700.000 € de coste: los últimos datos del debate del 4-N

RTVE y Atresmedia negocian con la Academia los detalles del único enfrentamiento en televisión entre los cinco principales candidatos. María Casado ejercerá finalmente de anfitriona

Foto: Vicente Vallés, Ana Blanco y Pedro Piqueras, el 11 de junio de 2016, en los ensayos del único debate a cuatro de la repetición electoral del 26-J. (EFE)
Vicente Vallés, Ana Blanco y Pedro Piqueras, el 11 de junio de 2016, en los ensayos del único debate a cuatro de la repetición electoral del 26-J. (EFE)

En apenas una semana los cinco candidatos principales de las generales del 10-N se medirán ante las cámaras. Será en el primer y único debate televisivo entre los cinco líderes. Un combate que finalmente moderarán, salvo cambio de última hora, Ana Blanco por RTVE y Vicente Vallés, en representación de Atresmedia, y que contará con María Casado, presidenta de la Academia de Televisión (ATV) y organizadora del programa, como maestra de ceremonias. Un espacio cuya producción total costará en torno a 700.000 euros y cuya factura asumirán todas las cadenas que difundan la señal en proporción a su audiencia.

Primero, PSOE, PP, Ciudadanos, Unidas Podemos y Vox pactaron lo fundamental. Fue hace diez días. Consensuaron la fecha del debate, lunes 4 de noviembre —la que quería Ferraz desde un principio y a la que no estaba dispuesto a renunciar, por mucho que protestaran los populares—, aceptaron que se encargue la Academia de la organización, apalabraron los cinco ejes temáticos y sortearon las posiciones en el plató, quién arranca cada bloque y cómo se ordena el minuto de oro final. Los representantes de cada partido delegaron en la periodista María Casado la negociación con las teles, aunque en un principio estuvieron de acuerdo en que ella fuera la conductora del espacio.

La presidenta de la ATV, elegida en diciembre de 2018 como sustituta de Manuel Campo Vidal, siempre tuvo claro desde el principio de las conversaciones que quería dar protagonismo a las cadenas que colaborasen en el diseño del debate. Es decir, que se repitiese el modelo de 2016. En aquellas elecciones, la entidad, por primera vez, abrió la organización a los tres grandes operadores audiovisuales del país: RTVE, Mediaset y Atresmedia. Cada uno de ellos, para sentirse presentes en el estudio, nombró a uno de los tres moderadores. La pública eligió a Ana Blanco; la compañía propietaria de Telecinco y Cuatro, a Pedro Piqueras, y el grupo controlado por Planeta, a Vicente Vallés.

En líneas generales, se repetirá el patrón de 2016. Con una gran diferencia: entonces sí participó Mediaset, que en esta ocasión se descuelga


Para la convocatoria del 10-N, tanto el PSOE —siempre el partido del Gobierno lleva la batuta y pugna por imponer sus condiciones— como las teles presentían que aquel patrón de 2016 es el que se acabaría imitando en 2019, porque funcionó bien y suponía repartir el coste de la factura. Además, al haber solo un combate entre los cinco aspirantes —Pedro Sánchez, Pablo Casado, Albert Rivera, Pablo Iglesias y Santiago Abascal—, porque solo uno quería el presidente en funciones, se veía venir que los partidos no iban a primar a un operador sobre otro. Además, en este caso Ferraz quiso evitarse la polémica que contaminó y chafó la campaña de Sánchez el 28-A, cuando al final, por jugar tuvo que participar, a su pesar, en dos debates y en dos días consecutivos: el primero en RTVE, el 22 de abril, y el segundo en Atresmedia.

Cómo rebajar la factura

El pasado lunes, María Casado, cerrada la negociación con los partidos, se dispuso a preparar el espacio con las cadenas. Mediaset, para entonces, ya se había descolgado. El grupo liderado por Paolo Vasile quería producir un debate en exclusiva, ya que se quedó al margen en las pasadas generales, y al no conseguirlo, ya no estaba interesado.

Atresmedia quería que se visibilizara su presencia, y también RTVE, porque Casado actúa por su papel institucional, y no por ser rostro de la pública

En las dos reuniones que mantuvo esta semana con RTVE y Atresmedia se fue desbrozando el camino. Para empezar, la cuestión de los moderadores. El grupo dueño de Antena 3 y La Sexta quería se visibilizase su presencia en plató, y propuso que repitiera Vicente Vallés, editor y presentador de 'Antena 3 Noticias 2', ya que María Casado, aunque es presidenta de la ATV, es rostro reconocible de Televisión Española. La periodista catalana conduce desde 2016 'La mañana', pero antes presentó 'Los desayunos', 'El debate de La 1' y los 'Telediarios'.

La corporación pública, según fuentes de la cúpula de Informativos, propuso que se sumara Ana Blanco, la periodista con la que los espectadores más pueden identificar a RTVE dada su larguísima experiencia en los 'Telediarios', resistiendo a cualquier cambio de dirección. Al final, el acuerdo pasó, como se esperaba, por que Casado se limitara a su papel institucional, como anfitriona del debate, y que Ana Blanco y Vicente Vallés asumieran el peso de la moderación del debate. Ninguno de los dos nombres ha sido anunciado oficialmente por las cadenas, pero tanto fuentes de RTVE como de Atresmedia señalan que, salvo giro de última hora, ellos se encargarán de pilotar el espacio. Este mismo lunes, la jefa de la ATV ofrecerá la primera rueda de prensa dedicada al debate del 4-N para avanzar los primeros detalles.

Resumen Debate Atresmedia

El lugar elegido para la organización del evento es el Palacio de Cristal de la Casa de Campo, uno de los espacios más amplios de Madrid, cuyo alquiler es caro. RTVE propuso que el programa se celebrara en sus estudios de Prado del Rey —prescindiendo de los logos identificativos de la corporación—, para abaratar la producción. También Atresmedia ofreció sus platós. Pero entonces se perdería "la neutralidad" que buscan los partidos.

Carta a María Casado

Este 25 de octubre, el director general corporativo de RTVE, Federico Montero, escribió una carta a María Casado para comunicarle formalmente su adhesión a la retransmisión del debate electoral del 4-N, aun sin contar con un presupuesto desglosado para estimar "el impacto económico" que podría tener para la empresa. Presupuesto que necesita para tomar "una decisión definitiva". A través de su misiva, Montero, exvicepresidente de la SEPI, quiere dejar constancia por escrito de las dos alternativas que pone encima de la mesa la compañía estatal para "aminorar la factura económica" del programa. Uno, la puesta a disposición de la Academia de "todos los medios e instalaciones de Prado del Rey, lo que incluye la realización, producción y suministro de la señal a cuantas operadoras participen en la retransmisión". RTVE, en su condición de empresa pública, "prestaría este servicio a la Academia sin coste alguno". Préstamo que, según la corporación, no sería gratuito en caso de que quien pusiera sus estudios fuera Atresmedia.

La corporación ofreció que el debate se celebrara en Prado del Rey o bien que la Academia usara sus medios para que la producción costase menos

La segunda alternativa que plantea RTVE es que la ATV se nutra de todos los recursos técnicos y humanos precisos de la pública, para garantizar la "óptima realización y emisión del debate" desde el Palacio de Cristal de la Casa de Campo de Madrid. Esta opción, que "abarataría sensiblemente la realización del debate", subraya Montero, "eximiría a RTVE de realizar aportación económica alguna a la Academia para sufragar esta operación". El equipo directivo que capitanea Rosa María Mateo alega que es su obligación promover la celebración de debates, más aún cuando hay elecciones, pero también ha de "velar por el buen uso de los recursos que administra, la mayoría de los cuales proceden del contribuyente". La carta a Casado, a la que ha tenido acceso este diario, también fue enviada a los cinco partidos que participan en el programa del 4-N.

Atresmedia no comparte los planteamientos de la pública y cree que es mejor la fórmula que se empleó en 2016 y que es en la que trabaja la ATV: que toda la producción se contrate —desde el espacio, las cámaras, el material técnico, maquillaje, peluquería, transporte...— y las teles participen en el diseño de los contenidos y en cuestiones como la realización o la moderación del mismo debate. Hace tres años, el coste del programa ascendió a los 680.000 euros, que fue sufragado por las teles en función de su audiencia. Entonces, Mediaset abonaba parte de la factura, pero ahora ya no estará, por lo que el importe será pagado, en su mayor parte por RTVE y Atresmedia, aunque otros operadores, como la red de autonómicas FORTA o Trece —la cadena propiedad de la Conferencia Episcopal— ya han anunciado su intención de difundir la señal.

Dos debates más

Ahora, se calcula que el coste del debate del 4-N puede rondar los 700.000 euros, según fuentes de RTVE y de Atresmedia, por lo que si el grueso de la audiencia se repartiera al 50% entre ambos, cada una podría tener que pagar en torno a 350.000 euros. La cifra es alta, aunque fuentes del sector precisan que cualquier programa de 'prime time' de los que emiten las cadenas generalistas no baja del medio millón de euros. Aunque no se ha ultimado la estructura del debate, sí se introducirá una pausa publicitaria, lo que permitirá al grupo de Planeta rentabilizar la difusión del mismo.

Cohesión de España, economía, política social e igualdad, calidad democrática y política internacional serán los cinco bloques temáticos

Los cinco bloques pactados por los partidos, cada uno de los cuales será abierto por un candidato, son cohesión de España, economía, política social e igualdad, calidad democrática y política internacional. Será el presidente, Pedro Sánchez, el que inaugure el primero, quizá el más relevante ahora mismo por la situación convulsa en Cataluña. El programa finalizará con el minuto de oro, en el que intervendrán, por este orden, Santiago Abascal (Vox), Albert Rivera (Ciudadanos), Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Casado (PP) y Pablo Iglesias (Unidas Podemos).

Pablo Casado, Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias, el pasado 22 de abril en el debate de RTVE. (Reuters)
Pablo Casado, Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias, el pasado 22 de abril en el debate de RTVE. (Reuters)

Además del debate de líderes, habrá otros dos más ante las cámaras. El próximo viernes, 1 de noviembre, RTVE se hace cargo del enfrentamiento entre los portavoces de partidos con grupo en el Congreso: Adriana Lastra (PSOE), Cayetana Álvarez de Toledo (PP), Inés Arrimadas (Cs), Irene Montero (Unidas Podemos), Iván Espinosa de los Monteros (Vox), Gabriel Rufián (ERC) y Aitor Esteban (PNV). Lo presentará Xabier Fortes, el conductor actual de 'Los desayunos de TVE'. Atresmedia, por su parte, ofrecerá el último debate de la campaña, el jueves 7, entre cinco mujeres y en La Sexta: María Jesús Montero (PSOE), Ana Pastor (PP), Inés Arrimadas (Cs), Irene Montero (Unidas Podemos) y Rocío Monasterio (Vox), que dirigirá la periodista Ana Pastor, directora de 'El objetivo'.

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