PRIMEROS PROBLEMAS CON EL EVENTO CENTRAL

Mediaset se descuelga del debate a cinco y el PP pide que se haga tras los datos del paro

El grupo que lidera Vasile sostiene que pidió realizar el programa en exclusiva para emitirlo en Telecinco, y si no lo tiene lo rechaza. Los populares exigen que se haga a partir del 5 de noviembre

Foto: Pablo Casado, Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias, el pasado 22 de abril en el debate de RTVE. (Reuters)
Pablo Casado, Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias, el pasado 22 de abril en el debate de RTVE. (Reuters)

Primera escaramuza a cuenta del primer y único debate a cinco que, salvo sorpresas, habrá en esta campaña del 10-N y que se emitirá el lunes 4 de noviembre. Ferraz fijó su posición deliberadamente mucho antes que en el anterior viaje a las urnas, para evitarse polémicas, pero eso no allana del todo el camino ni hace indicar que todo esté hecho. A la resistencia de los partidos a aceptar un único enfrentamiento televisivo —para las elecciones del 28 de abril hubo finalmente dos, contra la voluntad de Pedro Sánchez—, y a la demanda concreta del PP de que se haga a partir del día 5, se suma el distinto comportamiento de los grupos audiovisuales. Mediaset se descuelga. Pidió un debate en exclusiva, como compensación por haberse quedado fuera de la pelea en los anteriores comicios, y ahora entiende que si no lo puede emitir por su cadena matriz, Telecinco, no vale la pena sumarse a la organización de un evento que sería coordinado por la Academia de Televisión y en el que participarían, muy probablemente RTVE y Atresmedia.

La dirección del PSOE no quiso marear esta vez la perdiz y prefirió despejar la incógnita sobre el debate cuanto antes, en precampaña. Desde un primer momento, el secretario de Organización, José Luis Ábalos, apuntó que el presidente solo se sometería a un único enfrentamiento con sus rivales, en un formato a cinco, con Vox, el que no fue posible para el 28-A por prohibición expresa de la Junta Electoral Central. En el sanedrín de estrategia se tuvo muy claro desde el principio, y así lo adelantó este diario, que la fórmula que más gustaba era aquella que impuso Mariano Rajoy en la repetición electoral de 2016: un único debate, organizado por la Academia de Televisión y de la mano de los operadores audiovisuales. Y eso fue lo que aprobó este jueves el comité electoral: Sánchez solo estará disponible para un combate a cinco, con Vox, en terreno "neutral". No lo indicaba, pero apuntaba indirectamente a la ATV. La entidad, presidida desde diciembre de 2018 por la periodista María Casado, se declaró enseguida "preparada" para asumir el reto de coordinar el programa, en diálogo con los partidos y con las teles.

Podemos y Ciudadanos señalaron enseguida que quieren al menos dos debates (una ida y una vuelta), como ocurrió para el 28-A, cuando se programaron dos en días consecutivos. El primero, el 22 de abril, en RTVE, y el segundo, el 23, en Atresmedia. La formación morada consideró "inaceptable" que Sánchez pretenda "retroceder" respecto a los comicios anteriores cuando se ha demostrado que la audiencia responde bien a este tipo de formatos y hay un interés ciudadano. Cs también recordó que además de la batalla a cinco quiere uno de su líder, Albert Rivera, con el presidente.

Los populares quieren hablar con los demás partidos para hacer "presión" a Sánchez y retrasar un debate que la oposición cree insuficiente


El PP se tomó algunas horas más en contestar. Fuentes del partido indicaron que aceptaban el debate a cinco en el que participará Pablo Casado, pero añaden que debería celebrarse "tras conocer los datos del paro, a partir del 5 de noviembre, para que los españoles puedan verlo conociendo el balance en esta materia de Sánchez". Además, el PP, como ya hiciera para el 28-A, pide un cara a cara entre Casado y Sánchez, que el PSOE siempre ha rechazado porque entiende que no está claro quién es el líder de la oposición, ya que la derecha está partida en tres. Los populares añaden que hablarán con los demás partidos "para hacer presión" sobre el secretario general del PSOE "y obligarle esperar al dato de paro, fundamental para que el debate se base en problemas reales de los ciudadanos", informa Ángel Collado.

Los datos, ¿saldrían el 4-N?

La Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre, que se espera más negativa para el Gobierno, se publicará el 24 de octubre, pero el dato de paro registrado sale el segundo día laborable de cada mes, y en el caso de noviembre tocaría el martes 5, ya que el viernes 1, arranque por cierto de la campaña del 10-N, es festivo en toda España (Todos los Santos). La estadística que debería salir ese día, sin embargo, se prevé buena para el Ejecutivo, puesto que octubre suele ser tradicionalmente un buen mes para el empleo. Tras cierta confusión respecto al día de lanzamiento de estos números, fuentes del departamento que dirige la socialista Magdalena Valerio indicaron a este diario que, en efecto, las cifras se conocerán el martes 5, y no el lunes 4, como Ferraz creía en un principio.

La insistencia de los populares en esta cuestión no es extraña puesto que Casado quiere hacer pivotar la campaña en la economía. Sánchez, en cambio, desea hacerla girar en torno a Cataluña, recordando que es uno de los desafíos que afronta España, junto a la ralentización económica o el Brexit, retos que necesita un Gobierno "estable, progresista y coherente" que a su juicio solo podría garantizar el PSOE.

Mediaset defiende que su plan debería valorarse de manera "prioritaria", ya que quedó fuera de los debates del 28-A, que hicieron RTVE y Atresmedia

El otro frente es el de las teles. Mediaset, por lo pronto, ya avanza que no participará en la organización de un debate coordinado por la ATV con la ayuda de las cadenas. "Nuestra propuesta a los cinco primeros partidos para la celebración de un debate televisivo, que se envió nada más conocerse que habría una nueva convocatoria de elecciones, se contempla únicamente para su emisión en Telecinco y consideramos que debería valorarse de manera prioritaria, ya que en la anterior campaña electoral se ofrecieron en los otros dos operadores principales", RTVE y Atresmedia, indicaron fuentes oficiales del grupo a este periódico. Es decir, que si finalmente Telecinco no puede emitir en exclusiva el encuentro a cinco, entonces rehúsa sumarse al 'pool' de las teles, según aclararon las mismas fuentes.

Mediaset se descuelga del debate a cinco y el PP pide que se haga tras los datos del paro

Es decir, que Mediaset, el grupo liderado por Paolo Vasile y matriz de Telecinco y Cuatro, no quiere que se reproduzca el modelo de 2016. Entonces la ATV, presidida por Manuel Campo Vidal, hizo de maestra de ceremonias y cada grupo audiovisual eligió a un moderador. RTVE colocó a Ana Blanco; Atresmedia, a Vicente Vallés, y Mediaset, a Pedro Piqueras. Todos ellos caras reconocibles y referentes de cada operador y pesos pesados de las cadenas principales.

Desde RTVE, quien primero puso sobre la mesa la fecha del 4-N, apuntaron a este diario que la corporación tendría interés en emitir el debate en caso de que todos los partidos acepten la fórmula planteada por el PSOE, pero también añadieron que hay que esperar a lo que ocurra en las próximas horas y cómo se mueven todas las partes implicadas. Fuentes del sector también confirmaron que Atresmedia, grupo presidido por José Crehueras, sigue apostando por realizar su propio programa, pero si finalmente se impone la solución de un terreno "neutral", "como mínimo estudiaría participar" en la organización, igual que hizo en 2016.

María Casado, presentadora de TVE y presidenta de la ATV, el pasado 23 de septiembre en Madrid. (EFE)
María Casado, presentadora de TVE y presidenta de la ATV, el pasado 23 de septiembre en Madrid. (EFE)

En aquel momento, además de coordinarse con la ATV, RTVE y Mediaset y de elegir a Vallés como su representante en plató, emitió la señal por sus dos canales principales, Antena 3 y La Sexta. Atresmedia se ha preciado en estos años de haberse convertido en "referente informativo", por delante de la corporación pública, así que lo previsible es que actúe como hace tres años, siempre que las condiciones planteadas por la Academia fueran similares.

El coste, a escote

Por ese flanco, también hay mucho trabajo por hacer. María Casado, presidenta de la ATV y presentadora de 'La mañana' de La 1 de TVE, quiere comenzar en los próximos días la negociación con los partidos y los operadores, con la intención de reproducir el modelo de 2016. Fuentes de la institución indicaron que será un diálogo complicado, puesto que 'a priori' los partidos se muestran más refractarios a enfrentarse a periodistas de distintas cadenas, pero en la ATV subrayan que tienen que casar la voluntad de las distintas formaciones con la de los grupos que arrimen el hombro. En la ATV se temían que Mediaset podría descolgarse. La empresa dirigida por Vasile no forma parte siquiera de la entidad.

En Ferraz, mientras, indican que la decisión del comité es firme, y que en esta ocasión se tenía claro que se quería zanjar el debate sobre el debate cuanto antes, para evitar los errores del pasado (que hasta provocaron las fortísimas críticas de la oposición y de los periodistas de RTVE contra la administradora única de la corporación, Rosa María Mateo), y tomar así la iniciativa. Pero en abril la oposición dobló el brazo a Sánchez. Está por ver que ahora no unan fuerzas de nuevo y le obliguen a rectificar su posición.

Los socialistas han preferido zanjar la cuestión del debate bastante antes de la campaña, para evitar las polémicas que enfangaron los dos anteriores

De llevarse a cabo una producción conjunta entre la ATV y RTVE y Atresmedia, los costes se reparten. El importe se prorratea según la audiencia del debate que obtenga cada medio que emita la señal institucional.

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