Consigna de campaña para rematar a Cs

Casado recupera el objetivo de los 100 escaños para pedir el voto útil de la derecha

Casado insiste en difundir el mensaje de que "la victoria es posible" y sus candidatos lo repiten para atraer a los votantes de Ciudadanos, los más propicios al cambio de papeleta

Foto: El líder del PP, Pablo Casado. (EFE)
El líder del PP, Pablo Casado. (EFE)

Después de la promoción de España Suma, el Partido Popular entra en precampaña para pedir el voto útil de todo el centro derecha apoyado en los mejores pronósticos de las encuestas. Pablo Casado ha repescado su antiguo objetivo de sacar un centenar de escaños, el que no logró el 28-A, e insiste en difundir el mensaje de que "la victoria es posible". Sus candidatos repiten ahora la misma idea en provincias para asegurar a los votantes propios más fieles y atraer a los de Vox y, sobre todo, a los de Ciudadanos, los más propicios al cambio de papeleta.

En el PP reconocen que es la misma campaña de los anteriores comicios, presentarse como única alternativa de gobierno a Pedro Sánchez, pero con un marco diferente según los sondeos: el estancamiento de la expectativa de voto al PSOE en las últimas dos semanas y el desgaste de Ciudadanos, con casi la mitad de su electorado sumido en las dudas.

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez. (EFE)
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez. (EFE)

A diferencia de cuando se disolvieron Las Cortes, los candidatos populares confían ahora más en crecer a costa de los riveristas que de los seguidores de Santiago Abascal, tanto en las circunscripciones más pequeñas (de escaños para abajo) como en las grandes. Los más optimistas echan las cuentas de que están en condiciones de dejar a Cs fuera de las provincias de casi toda la España interior, sobre todo en Castilla y León y Castilla-La Mancha, y devolver a Rivera a las posiciones de los comicios de 2015.

Ese pulso del PP por concentrar el voto del centro derecha se juega provincia a provincia por puestos muy concretos como el segundo escaño por Barcelona, Segovia, Zaragoza o Badajoz y los terceros por Sevilla, Málaga o Almería.

Fuentes del PP aseguran que sus sondeos les sitúan en el 22% en intención de voto mientras que el PSOE no supera el 28% conseguido hace 6 meses

En la marcha general de la precampaña y con los datos de las últimas encuestas, los populares insisten en que recortan distancias con el PSOE y se despegan de Ciudadanos después de que las candidaturas de Rivera se quedaran el 28-A a solo 0,9 puntos de Casado y se diera el caso de provincias de tanto peso en representación como Madrid donde Cs se puso por delante.

En fuentes del PP aseguran que sus sondeos les sitúan en el 22% en intención de voto, 5 puntos más que en los anteriores comicios, mientras que el PSOE no supera el 28% conseguido hace seis meses. El porcentaje que esta semana se apuntaba en el equipo de campaña de Génova es el mismo cálculo sobre el que arrancaron los populares en el anterior adelanto de elecciones. Todos los planes de aumentar la intención de voto hasta el 25 o 26% se fueron diluyendo después, y del objetivo de llegar a los 100 escaños esbozado en primera instancia pasaron a hacer sus presupuestos electorales sobre un mínimo de 90. Las urnas dejaron al final a Casado en 66 diputados.

Después de las elecciones del 26-M y los pactos que dieron al Partido Popular la mitad del poder autonómico del Estado, en la dirección insisten en que el ciclo que les llevó al desastre del 28-A se ha invertido en su favor y que en la precampaña siguen creciendo. Aunque la diferencia con el PSOE en los sondeos aún sea grande, entre 6 y 7 puntos, alientan la esperanza de seguir recontando puntos y confían en que el debate económico, que consideran su fuerte, se imponga en los próximos días.

Los dirigentes del PP creen que esta vez sí ha calado el mensaje de que la división del centro derecha es el factor determinante para que Sánchez siga en la Moncloa. Pendientes de lo que ocurra una vez salga la sentencia a los principales responsables de la intentona secesionista en Cataluña, también apuntan que el uso electoralista que el presidente del Gobierno en funciones hace de la exhumación de Franco puede serle útil a Vox y explicar que en las encuestas se frene el posible trasvase de votos hacia los populares que empezó en los comicios del 26-M. Son las bazas que le quedan a Sánchez para mejorar su resultado de 123 diputados del 28-A: el trasiego del cadáver del dictador para que le dé votos de izquierda e incentive al apoyo a Abascal a costa del PP, más la respuesta al desafío que puedan plantear Torra, Puigdemont y los CDR ante las condenas por el 1-O.

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