EL FUTURO DE LA FEDERACIÓN

Garzón salva los últimos escollos internos antes de asumir las riendas de IU

El portavoz parlamentario consigue que salga adelante el grueso de su modelo de asamblea federal, que pivota sobre la sustitución del sistema por delegados por el sufragio universal

Foto: Alberto Garzón charla con la dirigente Clara Alonso mientras Cayo Lara conversa con la eurodiputada Marina Albiol, este 10 de abril en el consejo político de IU. (EFE)
Alberto Garzón charla con la dirigente Clara Alonso mientras Cayo Lara conversa con la eurodiputada Marina Albiol, este 10 de abril en el consejo político de IU. (EFE)

Alberto Garzón ya está a prácticamente un mes y medio de tomar el control de Izquierda Unida. Y tiene por ahora el viento a su favor. Un holgado respaldo orgánico y un modelo de asamblea casi a su medida, la que él quería: que todos los militantes pudiesen votar la nueva dirección mediante listas cerradas. La sucesión de Cayo Lara, está muy avanzada y sin demasiados obstáculos por el camino. 

Uno de los últimos que tenía que superar se encontraba en el consejo político federal (CPF) -el máximo órgano de poder- de este domingo. En él se tenía que aprobar una modificación de los estatutos vigentes, los aprobados en diciembre de 2012, para posibilitar que en la XI Asamblea, la que se celebrará en Madrid el 4 y 5 de junio, pudiesen emitir su voto todos los afiliados de IU. Y para ello necesitaba una mayoría cualificada de los tres quintos miembros del CPF. Este se compone de 244 miembros, así que necesitaba el voto favorable y la presencia de al menos 146. Lo consiguió. Haciendo alguna cesión, pero conquistó su objetivo: 151 votos a favor, ninguno en contra y 21 abstenciones. 

El problema no era en sí el reemplazo del sistema clásico de asamblea de elección por delegados por un sistema de sufragio universal. Todos los sectores de IU lo apoyaban. Las discrepancias venían con el método de configuración de listas. Izquierda Abierta, el partido liderado por Gaspar Llamazares, quería candidaturas abiertas, que haya al frente de IU dos coportavoces y la sustitución del sistema proporcional puro de reparto de asientos en el CPF por la 'fórmula Dowdall', la que utilizó Ahora Madrid -la plataforma de la actual alcaldesa de la capital, Manuela Carmena- en las primarias del año pasado. Aunque también había diferencias de criterio en el seno de la propia mayoría. Una parte no acababa de ver las ventajas de implantar 'Dowdall', que ya había sido asumido por Garzón. 

Garzón salva los últimos escollos internos antes de asumir las riendas de IU

Las claves de la propuesta

En las horas previas al consejo, el sector próximo al diputado no tenía claro que fuera a salir adelante su propuesta de cambio estatutario [PDF]. Esta comprendía varios puntos. El primero y el más importante, la votación de los documentos políticos y las listas a los órganos de dirección -el más importante, el CPF- por sufragio universal. El segundo, la reducción del consejo de 244 a 150 miembros, para que sea un órgano más operativo y funcional, porque ahora estaba "sobredimensionado". El tercero, que el 60% del CPF fuese elegido por la militancia en este proceso asambleario y el otro 40% por las federaciones (ahora, el reparto es 70% elegido por el cónclave y el 30% por los territorios). El cuarto, la elección de candidaturas por el 'método Dowdall'. Y el quinto, que cada equipo promueva candidaturas incompletas, con el máximo del 75% de los puestos a cubrir -es decir, que sus planchas podrán salir nombrados 68 nombres, de las 90 sillas que se asignarán en la XI Asamblea-, con el fin de proteger a las minorías. Es decir, que si la candidatura vencedora consiguiera el 90% de los votos, sólo podría ocupar el 75% de los puestos del CPF, porque el 25% restante se repartiría proporcionalmente entre los otros grupos. Los 60 puestos restantes los designarán proporcionalmente las federaciones.

El diputado necesitaba el apoyo de tres quintos del consejo para que su reforma saliera adelante, y lo obtuvo, por lo que ha salido "reforzado"

Garzón y los suyos no las tenían todas consigo porque no se suelen movilizar, ni de lejos, los 244 miembros del CPF, y también porque tenían "dudas fundadas" de que las pequeñas familias de IU -Izquierda Abierta y el sector impulsor de la 'Declaración de Zamora', afín a Cayo Lara- fuesen a apoyar esa propuesta de cambio estatutario y con ella, el sufragio universal, por sus diferencias con el planteamiento oficialista. Por eso tocó a rebato para que acudieran dirigentes que no solían pisar la sede de Olimpo, porque de no haber logrado los tres quintos necesarios, el portavoz y casi seguro próximo líder de IU se habría llevado su primer revés interno. IzAb cuenta con aproximadamente 20 delegados en el órgano. 

El consejo político federal de IU de este 10 de abril, minutos antes de su arranque. (EFE)
El consejo político federal de IU de este 10 de abril, minutos antes de su arranque. (EFE)

La dirección, a propuesta del secretario de Organización, Adolfo Barrena, parceló la propuesta de la comisión preparatoria de la XI Asamblea -en la que tienen abultada mayoría los de Garzón-. Desgajó el método de elección de listas con el fin de garantizar que el voto de toda la militancia prosperaba. Así fue. 

Las demandas de IzAb

El grueso de la reforma impulsada por el diputado [aquí en PDF], por tanto, salió por 151 votos a favor, ninguno en contra y 21 abstenciones. La propuesta de Izquierda Abierta de que hubiera listas abiertas consiguió sólo 25 apoyos, por los 117 noes y 17 abstenciones. También se votó de forma separada la implantación del 'formato Dowdall' (27 votos a favor) frente a la propuesta de mantener el sistema proporcional puro para el reparto de los miembros del consejo que está en los actuales estatutos. 

Garzón salva los últimos escollos internos antes de asumir las riendas de IU

Al segmentar la propuesta, Garzón conseguía salvar sin problemas la votación, y evitaba así además el enfado de IzAb, que amenazaba con salir del CPF si no se sometía a escrutinio su iniciativa. Los gasparistas también querían tener control sobre el censo de militantes, pero la dirección no lo permitió alegando que lo impide la Ley de Protección de Datos, que se aprobase ya la doble coportavocía y que se eligiese de forma separada a los colíderes del resto de la cúpula. Los garzonistas no se oponen a que haya dos jefes de IU, pero entienden que ese debate es propio de la asamblea, y no antes. 

Los gasparistas querían acceso a los censos, dos coportavocías y listas abiertas. Creen que IU se queda corta y hace un ejercicio de "maquillaje"

Cuando se comprobó que había obtenido los tres quintos, se escuchó un fuerte aplauso en el salón de actos de Olimpo, la sede federal. Para el círculo de Garzón, la de este domingo era una "votación muy importante", pues era clave caminar hacia una asamblea por sufragio universal, y no por delegados. Le importaba menos sacrificar el 'sistema Dowdall', puesto que fue una idea que asumió para acercarse a IzAb. En suma, el diputado, según sus fieles, salía "fortalecido" del envite de hoy. "Era un examen difícil de superar y lo hemos superado con nota", celebraba una estrecha colaboradora de Garzón. 

La asamblea, de momento, no se cambia

En el partido de Llamazares, sin embargo, señalaban que los "vericuetos" empleados por la dirección para salvar los muebles eran un "signo de debilidad". Además, los resultados del CPF, a su juicio, se quedaron "muy lejos" de las exigencias de apertura democrática que se han venido repitiendo desde el 15-M. "Estamos asistiendo a un ejercicio de maquillaje y de gatopardismo político, pero no se está siendo suficientemente ambiciosos para profundizar en la democracia y darle verdaderamente voz a la militancia", censuró IzAb en una nota

Cayo Lara, durante su intervención ante el consejo político de IU, este 10 de abril. (EFE)
Cayo Lara, durante su intervención ante el consejo político de IU, este 10 de abril. (EFE)

Los impulsores de la 'Declaración de Zamora', firmantes del documento 'IU sí, con más fuerza' -que avaló Lara-, y que lidera la eurodiputada Paloma López, votaron contra el 'sistema Dowdall' y las listas abiertas. También tenían sus peticiones, como que todos los documentos, incluido el de estatutos, también se debatieran en las agrupaciones locales y no sólo en la asamblea de junio o que la elección de la cúpula fuera posterior en el tiempo al debate de la política para que esta fuera ya conocida y aprobada previamente. Dos objetivos logrados, igual que el mayor peso de las federaciones en la composición del CPF o las candidaturas incompletas. Este grupo subrayó en un comunicado que gracias a su voto garantizaron el quórum suficiente para que el sufragio universal saliera adelante. Su preocupación básica fueron las "garantías para el voto, especialmente con relación al voto telemático". El grupo de Zamora hubiera preferido sufragio sólo presencial porque el que se hace vía Internet lo considera "poco garantista". 

Los afines a Lara consensuaron la mayoría de sus demandas con el sector de Garzón. Celebraron que gracias a su ayuda hubo quórum para la reforma

El debate del consejo de hoy se centró en el balance de gestión de Lara de los últimos cuatro años y la aprobación definitiva del reglamento de cara a la XI Asamblea. Pero no pivotó sobre la confluencia para las generales del 26 de junio, si finalmente se confirma el bloqueo institucional. De ello se hablará en una próxima reunión de los órganos de dirección, cuando la senda hacia los comicios sea ya irreversible. Si hay adelanto, Garzón quiere que el cónclave se mantenga en sus fechas, para que sirva de plataforma electoral y de lanzamiento de su candidatura. En cambio, IzAb apuesta por posponer la XI Asamblea Federal, para que no se "mezcle" el debate interno con el externo, y amenaza con retirar su candidatura, que encabezan los periodistas y dirigentes Tasio Oliver y Teresa Aranguren. Los partidarios del diputado entienden que debe ya procederse al relevo de Lara y a sustanciarse la discusión interna, de forma que se dirima el modelo de IU vía asamblea. 

Garzón ya va enderezando su camino hacia el liderazgo de IU. Pero antes es probable que le toque negociar con Podemos la confección de las listas. El eterno debate de la confluencia. El diputado está a favor de la unidad popular, siempre que la formación de Pablo Iglesias respete la autonomía e identidad de IU y no su absorción ni el fichaje de sus caras más visibles, como la de él mismo. Llamazares ya advirtió hoy de que no quiere ninguna alianza con la formación morada, pues es corresponsable a su juicio, como el PSOE, del adelanto electoral. 

El cuadro de mayorías y minorías se rehace

Hasta ahora, Izquierda Abierta era la minoría mayoritaria dentro de Izquierda Unida. Tenía un peso del 20% en los órganos de dirección, porque así lo consensuó en la anterior asamblea, la X, en diciembre de 2012, con el entonces secretario de Organización, Miguel Reneses. 

Ahora, esa mayoría que sostenía a Cayo Lara se partió en dos. Por un lado, el grupo de Alberto Garzón. Y por otro, el sector afín al coordinador, la llamada vieja guardia. Eso explica, entre otras razones, que IzAb haya perdido suelo, además de la evolución interna: las "expulsiones" a raíz del conflicto con Madrid, el desánimo por la marcha de IU o las salidas de dirigentes.

No obstante, IzAb sigue siendo la minoría más ruidosa, la que ejerce de "oposición oficial" a Garzón, como avisan en el grupo más cercano a Lara. Por ejemplo, cree que parte de los males actuales de la federación vienen de que en 2014, cuando ellos proponían primarias para las europeas, la cúpula se negó, como se negó a pactar con Pablo Iglesias cuando Podemos no era más que una plataforma recién nacida.  Después IU asumió las primarias, pero a remolque.

A falta de que se oficialice la presentación de las candidaturas (hasta el 16 de mayo), lo que ya está claro es que hay cuatro documentos políticos avalados para el debate y votación en las bases y que fueron ratificados por el consejo político este domingo: 'Una IU para un nuevo país' -el liderado por Garzón, un 63,11%, 2.813 apoyos-; 'IU sí, con más fuerza' -el defendido por los cercanos a Lara-, con 794 firmas, un 17,81%; 'Revolución democrática para una izquierda ganadora' -el de IzAb-, con 422 rúbricas, un 9,47%, y 'Por la refundación de IU en el marco de la unidad popular' -promovido por la CUT- con 318 avales, un 7,13% [consulta aquí el dictamen de los avales en PDF]. Para pasar el corte, hacía falta obtener 400 firmas de afiliados de al menos tres federaciones distintas o el 5% de los miembros del actual CPF. 

La comisión preparatoria de la XI Asamblea agrupará los cuatro documentos en uno, buscando las síntesis en los puntos a los que accedan los ponentes o dejando claras las posturas de cada uno en ese único archivo que se enviará, el 13 de abril, a toda la militancia de IU (unos 22.000 afiliados, según dijo este domingo Cayo Lara). Las bases también podrán hacer aportaciones que podrán ser votadas al final si van pasando el filtro de las asambleas de base y de cada territorio. 

La votación online y presencial de los documentos y de las candidaturas a la dirección se producirá entre el 27 de mayo y el 1 de junio. Y el 4 y 5, tendrá lugar el cónclave en Madrid. 

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