EL CAMINO HACIA LA XI ASAMBLEA FEDERAL

Garzón inicia su carrera para relevar a Lara con el apoyo de los poderes de IU y el PCE

El diputado exhibe músculo en la presentación de su ponencia política, que apuesta por caminar hacia un movimiento político y social que vaya "más allá" de la federación

Foto: Cayo Lara, con José Luis Centella y Alberto Garzón, el pasado 13 de septiembre en una reunión de la presidencia ejecutiva federal de IU. (EFE)
Cayo Lara, con José Luis Centella y Alberto Garzón, el pasado 13 de septiembre en una reunión de la presidencia ejecutiva federal de IU. (EFE)

Alberto Garzón no encontrará demasiados obstáculos para hacerse con las riendas de Izquierda Unida en apenas unas semanas. Tiene detrás el apoyo de parte de la dirección de Cayo Lara, de las grandes federaciones y del aparato del PCE. Un respaldo indudable para llevar adelante, primero, su proyecto de reestructuración de IU y, después, la construcción, de la mano de otros actores, de "un movimiento político y social" que trascienda la federación, que recoja su bagaje y "sea capaz de articular una herramienta más potente y más amplia". 

Ese es el boceto que han presentado el diputado y su equipo de cara a la XI Asamblea Federal de IU, que concluirá el 4 y 5 de junio en Madrid -aunque si hay unas nuevas generales, el calendario podría desbaratarse-. La hoja de ruta que plasma en un documento de 35 páginas -'Una IU para un nuevo país. Construyendo un movimiento político y social socialista, feminista y ecologista', aquí en PDF- y en la que exhibe músculo orgánico. Su ponencia es una de las seis registradas hasta la medianoche de este pasado viernes. De las demás, las más significativas son la de Izquierda Abierta (IzAb), el partido liderado por Gaspar Llamazares y que postula como candidatos al mando de IU a los periodistas Tasio Oliver y Teresa Aranguren, y la de un sector más apegado a Cayo Lara, corriente impulsora de la llamada 'Declaración de Zamora' y que comparte con los gasparistas los recelos hacia Podemos. Lara no firma públicamente ningún texto. Sí su secretario de Organización, Adolfo Barrena, que como el secretario general del PCE, José Luis Centella, o Antonio Maíllo, coordinador de la federación de mayor peso, la andaluza, se adhieren al de Garzón. 

El portavoz parlamentario y claro favorito para conquistar la cúspide de una IU en horas bajas describe, junto a su equipo, cómo es esa IU que quiere. Sin mencionar en ningún caso a Podemos, por cierto. Se trata de "constituir una organización más ágil, rápida, democrática y eficaz, que trabaje para conformar un verdadero movimiento político y social que vaya más allá de IU". Así, "la IU resultante de la XI Asamblea debe ser una organización en transición hacia un movimiento anticapitalista, ecologista y feminista que esté volcado en los conflictos sociales y que sea, ante todo, un verdadero movimiento político y social". Una IU "volcada en la construcción de una alternativa que sustente la estrategia de una ruptura democrática y que plantee un proyecto de nuevo país". Garzón no solo quiere pensar en el objetivo de la recuperación electoral, porque sería una meta muy corta: la "centralidad" de la acción de IU ha de situarse, defiende, en la "consolidación del espacio de este proyecto rupturista". 

Que no sea solo una "maquinaria electoral"

En el fondo, el reto consistiría en volver a los orígenes de la federación, fundada hace ahora 30 años, al calor del movimiento contra la OTAN. Entonces, recuerda el documento, IU ya proclamó su renuncia a ser un partido político al uso, de tal modo que "no hiciera de lo electoral su razón de ser". "Desgraciadamente, ese ha sido un objetivo no cumplido. IU se ha convertido cada vez más en una maquinaria electoral que ha dedicado su actividad política y la mayoría de sus recursos y estructuras a los hitos electorales". El resultado, creen los firmantes, es una "conexión insuficiente" entre los conflictos sociales e IU. Al tiempo, las estructuras de la federación "se han burocratizado", como en un partido "clásico". "Eso ha convertido IU en una organización lenta, burocrática e inmovilista", incapaz de cumplir los compromisos adquiridos con su militancia en las sucesivas asambleas, especialmente desde la IX, la de 2008 -tras la que Lara llegó al liderazgo, y en la que se prometió una refundación, que nunca concluyó-, y la última, la X, de diciembre de 2012. 

Alberto Garzón con el cabeza de lista por Valencia de IU-UP, Ricardo Sixto, el pasado 13 de diciembre en Valencia. (José Camó)
Alberto Garzón con el cabeza de lista por Valencia de IU-UP, Ricardo Sixto, el pasado 13 de diciembre en Valencia. (José Camó)

¿Cómo quiere llevar a cabo Garzón su objetivo? En dos fases. Una primera es la XI Asamblea, la que culminará en junio y la que procederá al relevo de Lara. En ella, el diputado y los suyos quieren introducir varios cambios de funcionamiento: garantizar que la democracia participativa se aplica y permite la toma colectiva de decisiones; generalizar fórmulas para potenciar la implicación de la gente en la acción política (asambleas abiertas, de rendición de cuentas, primarias, referendos, revocatorios); flexibilizar las formas de militancia (y que se prime el activismo); aligerar la composición de los órganos de dirección para hacerlos más "ágiles", o conformar direcciones "en las que haya, en pie de igualdad, personas liberadas y otras que no lo son", para "desburocratizar IU".

"La IU resultante de la XI Asamblea debe ser una organización en transición hacia un movimiento anticapitalista, ecologista y feminista", dice el texto

La candidatura del diputado plantea así una revisión profunda de los estatutos, con el fin de simplificarlos y sintetizarlos. Y asegurar también que se respeta el "principio de federalidad". Es decir, que IU se comporta como una organización federal, donde el aparato central -Olimpo, la sede federal- goce de mayor peso y poder. El objetivo es que no se repita lo que ocurrió en Extremadura en 2011, cuando se facilitó la investidura del popular José Antonio Monago contra la orden emanada de la cúpula de Lara, y que tampoco se reproduzca la pugna que hubo con la extinta IUCM por la depuración de responsabilidades del caso Caja Madrid-Bankia, que sumió a la organización en la parálisis durante meses. 

La unidad popular, la "única estrategia posible"

La segunda fase no es tan inmediata, sino que se desplegaría a medio plazo. "Nuestra vocación es la de participar en el proceso constituyente de un movimiento político y social que recoja lo mejor de nuestra tradición y nuestra cultura, la experiencia acumulada y sea capaz de articular una herramienta más potente y más amplia". IU entiende que no es tarea suya solo, "en exclusiva", montar ese nuevo movimiento. "Izquierda Unida se pone a disposición para participar en él y llevarlo a buen puerto". En resumidas cuentas: la federación debería primero ponerse a punto, modernizarse, para luego ayudar a la construcción de un nuevo sujeto político, tal vez con otras siglas. 

Garzón quiere que IU participe en el proceso constituyente de un movimiento político y social que articule "una herramienta más potente y más amplia"

Garzón, en su ponencia a la XI Asamblea, reafirma su apuesta por la unidad popular, "que va mucho más allá de la mera colaboración electoral" y que "no es una herramienta para la maximización de actas de diputados". "Queremos una unidad estable, conquistar un frente que agrupe a las fuerzas transformadoras", proclama. Pero esta "colosal tarea no se consigue por pactos cupulares, sino que será el producto de la lucha cotidiana". La ponencia insiste en que el objetivo, pues, ha de ser la configuración de un "bloque social y político de carácter alternativo", y la "única estrategia posible para la salvación de una sociedad y una comunidad política" es la unidad popular. La expresión "marchar separados, golpear juntos" sintetiza, recuerda el documento, el espíritu de la confluencia, y cómo tuvo su mayor éxito en las candidaturas municipalistas que se hicieron con el poder de varias ciudades en 2015. 

Pablo Iglesias y Alberto Garzón, antes de su reunión en el Congreso el pasado 18 de febrero. (Reuters)
Pablo Iglesias y Alberto Garzón, antes de su reunión en el Congreso el pasado 18 de febrero. (Reuters)

El diputado, por tanto, es partidario de la convergencia con Podemos, porque cree que la suma multiplica, pero no quiere la absorción de IU ni tampoco, como pretende Pablo Iglesias, la integración de dirigentes de la federación -como él mismo- en las listas de la formación morada. Garzón apuesta por una alianza entre las dos fuerzas que respete la identidad de cada cual. El líder del partido morado ha venido insistiendo en las últimas semanas en que su estrategia ha cambiado: sí a fichajes, no a una coalición con IU

Respaldo del 'establishment' de IU

La propuesta del portavoz de IU-UP pasa también por la defensa de un modelo de Estado federal, de la República, del derecho de autodeterminación, de una auditoría de la deuda y una quita. Incluso se advierte de que una "política de soberanía económica y en favor de los intereses de las clases populares puede acarrear la expulsión de nuestro país de la Unión Europea". 

El texto hace guiños a Podemos, sin citarlo. Y dice que la unidad popular "va más allá de la mera colaboración electoral". "Queremos una unidad estable", reclama

En el equipo ponente figuran, aparte de Garzón, sus principales colaboradores, como los dirigentes Sira Abed Rego, Clara Alonso, Álvaro Aguilera, Marga Ferré, Amanda Meyer, Juan Peña o Toni Valero, la eurodiputada Marina Albiol o los altos cargos de la cúpula de IU y del PCE Adolfo Barrena, José Luis Centella, Lola Sánchez y Fernando Sánchez -responsable de Finanzas de la federación y número dos de los comunistas-. Se incorpora uno de los críticos clásicos, Alberto Arregui. Apoyan el documento los coordinadores de siete federaciones: Antonio Maíllo (Andalucía), Manuel González Orviz (Asturias), Isabel Salud (Euskadi), Juan José Martínez (Baleares), Diego Mendiola (La Rioja) y la gallega Yolanda Díaz y el catalán Joan Josep Nuet, cuyas formaciones acudieron el 20-D coaligadas con Podemos y otras fuerzas y cuyos diputados forman parte del grupo de Iglesias en el Congreso.

A la nómina se suma el líder aragonés de IU, el propio Barrena. Entre los apoyos, destacan los de los alcaldes de Ferrol y Rivas Vaciamadrid, Jorge Suárez y Pedro del Cura, los concejales Mauricio Valiente (Madrid) o Pablo Muñoz San Pío (Zaragoza), el histórico dirigente comunista Felipe Alcaraz, los exdiputados valencianos Ignacio Blanco, Esther López Barceló y Ricardo Sixto, la exconsejera andaluza Elena Cortés o el exeurodiputado Willy Meyer. Un total de 251 firmas

El "encantamiento" hacia Podemos se diluye

Y si la ponencia de Garzón no cita a Podemos, el documento presentado por Izquierda Abierta -'Revolución democrática para una izquierda ganadora', aquí en PDF- lo mienta en 16 ocasiones, la mayoría para advertir de que IU no puede convertirse en un proyecto "subsidiario" del partido de Iglesias, "sobre todo" porque el "encantamiento" ciudadano con él "se desvanece con una velocidad precipitada". IzAb señala que "no hay sustituto conocido" de una formación "a la izquierda del PSOE y no subsidiario de Podemos". IU, en consecuencia, no ha de renunciar a su "patrimonio de lucha y experiencia política", ni caer en "errores" como "silenciar la voz a los militantes, fiarlo todo a un liderazgo personal y supuestamente carismático", una crítica indirecta a Garzón, o posicionarse como fuerza a la que las demás "deben rendir pleitesía". 

Teresa Aranguren y Tasio Oliver, candidatos de Izquierda Abierta a liderar IU, el pasado 15 de marzo. (IzAb)
Teresa Aranguren y Tasio Oliver, candidatos de Izquierda Abierta a liderar IU, el pasado 15 de marzo. (IzAb)

IzAb proclama que Podemos no es el "enemigo" de IU, "ni mucho menos", pero tampoco "puede ni debe ser el destino de ese encuentro necesario de las izquierdas", porque es una fuerza que ha vivido "un proceso de envejecimiento" muy rápido, porque su capacidad de integración "tiene límites muy claros", porque no puede alzarse como "organización guía" y por su "alergia" a lo diverso y plural dentro de su propia organización.

IzAb cree que los procesos de confluencia "no dan más de sí o se transforman en procesos de integración subordinada de algunos componentes en Podemos"

El texto que encabezan Tasio Oliver -alcalde además de Castilleja de Guzmán (Sevilla)- y la escritora Teresa Aranguren -también consejera de administración de RTVE desde 2007- enmienda la plana a las tesis de Garzón y los suyos sobre la unidad popular. Advierten además de que los procesos de confluencia y renovación "parece que no dan más de sí o se transforman en procesos de integración subordinada de algunos componentes en Podemos". "Pero hay que decirlo claro: la integración en Podemos no resuelve el desafío de la confluencia política de las izquierdas alternativas. Y esa expectativa resulta aún más necesaria habida cuenta del fiasco del PSOE y de la evidencia de que este partido, en su actual configuración, es un obstáculo para hacer avanzar políticas de izquierda en España. La Izquierda Unida actualizada que necesitamos no debe tener dudas respecto a la utilidad de impulsar un proyecto de acuerdo, en diferentes niveles, de las izquierdas alternativas existentes, y que ese acuerdo debe hacerse desde la igualdad y el reconocimiento mutuo". 

Gaspar Llamazares, en la sede de IU el pasado 6 de marzo. (EFE)
Gaspar Llamazares, en la sede de IU el pasado 6 de marzo. (EFE)

La ponencia recuerda que IU mantiene "claras diferencias" con Podemos, como sus luchas históricas que "patrimonializar", su cultura interna, su forma de funcionar en las instituciones o su modo de gobernar desde la oposición con la movilización. Suficientes caracteres distintivos, alertan, como para que la federación se refuerce internamente y crea en sí misma. Para ello, Oliver y Aranguren plantean varios cambios, como la "feminización", el fortalecimiento de la participación directa de los militantes, la revocación de mandatos, la defensa de la pluralidad o los liderazgos compartidos. Así, IU, a su juicio, debería contar con dos coportavoces elegidos por sufragio universal y de forma separada al resto de órganos de dirección. Dos coportavoces, hombre-mujer, uno representante de la mayoría y otro de la minoría, uno volcado en la acción institucional y otro centrado en la vida interna, que serán controlados por la cúpula y por las decisiones refrendadas por la militancia.

Además, para preservar la representación de las minorías, IzAb plantea que dos tercios de los 150 miembros del consejo político federal -su máximo escalón de poder- sean elegidos por sufragio universal y un tercio por los territorios, y en ambos casos a través de listas abiertas y con el sistema Dowdall, el que empleó Ahora Madrid en sus primarias del año pasado. 

Más críticas a Garzón

El tercer documento de peso es el presentado por los firmantes de la 'Declaración de Zamora', los impulsores del manifiesto andaluz 'La palabra por la base' y las propuestas de Espai Federal de EUiA -la marca catalana de IU-. El texto, rotulado como 'IU sí, con más fuerza' [aquí en PDF], lo encabeza la eurodiputada y exdirigente de CCOO Paloma López -la más que probable candidata- y lo suscriben su compañera en la Eurocámara Ángela Vallina o el responsable federal de Economía de IU, José Antonio García Rubio. La ponencia parte del objetivo de "transformar IU" y "adecuarla a las nuevas condiciones políticas". Dice no refugiarse "en ningún patriotismo de partido o de siglas", y por eso hace autocrítica de los "errores cometidos", aunque siempre subrayando que "el espacio de IU es insustituible". 

El sector crítico más próximo a Lara, que encabeza la eurodiputada Paloma López, también presenta texto, reprueba la actitud de Garzón y censura a Podemos

Entre los errores, la "mala gestión" de la pluralidad interna, la "parálisis" de los órganos de dirección de IU, que derivó hacia una concepción de la federación "propia del Partido Demócrata estadounidense", donde la organización y el candidato "se confunden" -invectiva desde este flanco a Garzón-. Y también que la eclosión de Podemos "obnubiló a parte de la dirección de IU", que trató "con guante de seda" a los de Iglesias y no emitió "la menor crítica" a quienes procedentes de IU "han engrosado sus filas". También, a juicio de estos dirigentes, se han "asimilado" términos provenientes de la formación morada que "han confundido a la militancia", como la dicotomía vieja-nueva política, arriba-abajo o vieja-nueva IU. Garzón ha sido visto como la "nueva IU" frente a la vieja guardia nucleada en torno a Lara. 

Paloma López conversa con sus compañeros de IU Paco Guarido, alcalde de Zamora, y José Antonio García Rubio, el pasado 13 de febrero. (EFE)
Paloma López conversa con sus compañeros de IU Paco Guarido, alcalde de Zamora, y José Antonio García Rubio, el pasado 13 de febrero. (EFE)

Sobre la política de convergencia, el documento se dice de la tradición unitaria de la izquierda alternativa, pero plantea que ahora hay que debatir para qué esa confluencia, con quién y cómo. Y esta "será más fuerte cuanto más caudalosos y vigorosos sean los afluentes", y de ahí "la necesidad de fortalecer IU". "Convergencia sobre un programa, una práctica política compartida y el respeto recíproco". Rechaza formulaciones típicas de Podemos, como el “ahora o nunca” o la pretensión de “asaltar los cielos”, por ser "planteamientos idealistas alejados de la realidad". 

400 avales

El tercer documento también incide, como los anteriores, en la necesidad de profundización democrática de IU, aunque no habla de revocatorios, por ejemplo. Incluye que en las negociaciones para formar Gobierno se arranque el compromiso de reformar el reglamento del Congreso para permitir que la federación tenga grupo propio y pueda salir así de la asfixia económica, pese a acumular casi un millón de votos el 20-D y solo dos escaños -Alberto Garzón y Sol Sánchez-. 

Otras dos ponencias responden a todas las cuestiones a debate planteadas por la dirección -son 'Por la refundación de IU en el marco de la unidad popular' y 'Federación de IU Alemania para la XI Asamblea'- y una última se circunscribe al punto ocho, referido al proyecto de integración europea, y que firma el excoordinador Julio Anguita. Hasta el 31 de marzo, los seis documentos se someten a los avales de la militancia. Además de publicarse en la web, se difundirán en las asambleas locales para que reciban un mínimo de 400 firmas de afiliados de al menos tres federaciones distintas o del 5% de los miembros del actual consejo político federal (CPF). Con los textos avalados se elaborará una sola ponencia a debate que recoja la diversidad de posiciones políticas. Así, IU garantiza "el proceso más directo y participativo" de la militancia de un partido antes de un congreso. 

El PCE quiere rescatar su autonomía electoral respecto a IU después de 24 años

Para alumbrar ese nuevo sujeto político que ambicionan Alberto Garzón y sus poderosos bastones orgánicos, es necesario que se rompa con un vínculo construido hace 24 años. Al menos, así lo entiende el PCE, la formación mayoritaria dentro de IU. El partido se prepara para su XX Congreso, cuya primera fase culmina el próximo 9 de abril. En ella, su secretario general, José Luis Centella, defenderá, como ya han hecho varias federaciones, que el PCE recupere su autonomía electoral. 

Con el fin de evitar equívocos, el líder comunista firmó una carta a la militancia el pasado 22 de marzo. En ella, el exdiputado subraya que para que IU recupere su carácter de movimiento político y social, es necesario que "sindicalistas, feministas, ecologistas, republicanos desborden a la actual IU desde la más amplia unidad popular". El secretario general desmiente que el PCE pretenda ser "submarino de Podemos", como intuye Izquierda Abierta. 

"Que nadie se confunda, que nadie se haga falsas ilusiones, la actual dirección del PCE no se plantea ni abandonar IU, ni entregársela a nadie. Daremos la batalla politica por IU, por los principios fundacionales de IU y confrontaremos con quienes desde una supuesta defensa de sus siglas y su identidad la quieren llevar a formar parte del proyecto reformista, como la izquierda del régimen", advierte. 

Lo que hará el XX Congreso es acabar con una situación que cree "anacrónica", después de analizar los 24 años transcurridos desde que IU adquirió, jurídicamente, la forma de partido político. En 1992, el PCE y el resto de formaciones entonces integradas en IU (Pasoc, Izquierda Republicana, CUT) cedieron sus competencias electorales a esta. Ahora, los comunistas quieren seguir "caminando" junto a los que forman IU, pero recuperando sus atribuciones. "Estamos convencidos de que así lo haremos en mejores condiciones, desde nuestra propia soberanía, sin más ataduras jurídicas, como por cierto ya ocurre con el resto de partidos que integran la propia IU". Centella subraya que el PCE no va a dejar "el terreno libre" a quienes quieran llevar la federación "a las filas del reformismo". 

El PCE andaluz, la federación más potente y en la que milita Alberto Garzón, también lanzó un comunicado similar. En el fondo, lo que hacen los comunistas es allanar el camino al diputado, al darle carta blanca para modelar ese nuevo sujeto político, que pueda trascender las siglas de IU. Ya en las pasadas municipales, parte de la cúpula de la federación -entre ellos, Garzón- apoyó con más o menos vehemencia a Ahora Madrid, frente a la lista de IUCM encabezada por Raquel López. Esa discrepancia hizo que oficialmente la dirección federal no respaldase ninguna candidatura

IzAb, en un comunicado, pidió al PCE que aclare sus intenciones. "¿Se quiere coordinar IU y su revolución democrática o conducir y controlar su desahucio político y superación orgánica?", se preguntaba esta semana. Y seguía: si hay nuevas elecciones, los aspirantes "¿serán de IU o insertos en otras candidaturas?". 

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