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Garzón defiende que IU está "preparada" para el 26-J y presume de "coherencia"
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EN EL CONSEJO POLÍTICO FEDERAL

Garzón defiende que IU está "preparada" para el 26-J y presume de "coherencia"

"Hemos pasado del bipartidismo neoliberal al cuarteto de la desesperanza", abunda Cayo Lara, en un discurso casi de despedida como líder y autocrítico con la gestión de los últimos años

Foto: Cayo Lara, a la izquierda, y Alberto Garzón, durante la reunión del consejo político federal de este 10 de abril. (EFE)
Cayo Lara, a la izquierda, y Alberto Garzón, durante la reunión del consejo político federal de este 10 de abril. (EFE)

Cuando el camino hacia las nuevas elecciones generales del 26 de junio está más que abonado y parece irreversible, importa cómo cada partido se reposiciona y justifica el trayecto recorrido desde el 20 de diciembre. Izquierda Unida presume de "coherencia" en todo este tiempo, como la "única fuerza" que no ha cambiado de "discurso" ni de "estrategia", que sí apostaba por una negociación sincera. Así que se siente "preparada" para ir unas anticipadas. Aunque habrá que ver cómo.

Son palabras de Alberto Garzón en su intervención ante el consejo político federal -el máximo órgano de dirección-, reunido este domingo para aprobar definitivamente los reglamentos de cara a la XI Asamblea, prevista para el 4 y 5 de junio, pocos días antes del arranque de la campaña electoral. Pero el coordinador, Cayo Lara, que le precedió en el uso de la palabra, también enhebró un análisis coincidente, culpando a los demás partidos de no haber sabido pactar. "Hemos pasado del bipartidismo neoliberal al cuarteto de la desesperanza. Han puesto los intereses partidarios por delante de los intereses del pueblo. Están jugando hoy en clave de elecciones y ese juego va a pasar factura en unas siguientes elecciones" vía abstención, señaló el líder saliente de la federación.

Garzón profundizó más en el relato de lo ocurrido desde las generales del 20-D. Y cargó las tintas, sobre todo, contra el PSOE, por haber "decidido ir de la mano de Ciudadanos", y hacer descansar en la formación naranja "las políticas económicas". Un acuerdo, el suscrito con Albert Rivera, que era "imposible de apoyar [por IU], contraproducente y regresivo". Por eso votó contra la investidura de Pedro Sánchez, "condenada a no salir" desde el principio porque no contaba con el número de apoyos suficiente, y porque un Gobierno con C's sería "exactamente igual" que si siguiera el PP en el poder. Los socialistas, pues, "optaron por la derecha", por un "matrimonio" con C's para desde ahí presionar a las formaciones de izquierda, cuando a juicio de IU tenían que haberlo hecho a la inversa: buscar primero el consenso con la izquierda para luego persuadir a Rivera hacia la abstención.

Alberto Garzón no apoyará un Gobierno con C's porque sería "exactamente igual" que PP

Un "Gobierno de resistencia"

La situación del país, observó Garzón, "requería un Gobierno de resistencia" que pudiera "paralizar la emergencia social". El portavoz parlamentario sostuvo que IU, siendo en todo momento "coherente y nítida", ha hecho lo que estaba en su mano para empujar hacia ese Ejecutivo progresista, "que hiciera políticas diferentes", aunque no tenía "interés" en participar en él, cosa que sí exigía Podemos. IU no se desvió "ni un milímetro de su posición inicial", acordada en los órganos de dirección, abundó Lara.

Somos la única fuerza que desde la campaña no ha cambiado ni su discurso, ni su estrategia, ni su coherencia. Podemos estar orgullosos

El diputado denunció que tras la investidura de Sánchez, las negociaciones se convirtieron "en un teatro", en "escenificaciones", porque los partidos "miraban más las encuestas", no se comportaron con "honestidad" y al final acabaron por "cansar" a los ciudadanos. Al final, el pacto no ha sido posible, como ya quedó constatado el viernes pasado con la ruptura de PSOE y Podemos. "El resto de actores no ha buscado lo mismo que nosotros", al priorizar sus "intereses partidistas". El diputado no citó en ningún momento a Podemos.

Garzón reivindicó que en este tiempo se ha preocupado por la "mayoría social" y ha tenido iniciativa política, y puso como último ejemplo la querella contra Mariano Rajoy interpuesta ante el Tribunal Supremo esta semana [aquí en PDF] por los "tratos inhumanos" a los refugiados, porque IU no podía permanecer "callada" ante un posible "delito de lesa humanidad".

"Anomalía democrática"

El resultado es una "anomalía democrática", la de un Gobierno en funciones durante meses -y más aún si hay nuevos comicios- que "ha decidido no rendir cuentas al Parlamento", "especialmente grave" por sus casos de corrupción. Pero si el país se conduce a elecciones, como parece ya casi seguro, IU se siente lista. "Estamos preparados en un escenario de anticipadas", proclamó Garzón. Se mantendría el proyecto político y la "coherencia", y la militancia ya está "activa". En unos nuevos comicios, la federación defenderá "de forma contundente" su programa. "Somos la única fuerza que desde la campaña electoral hasta el día de hoy no ha cambiado ni su discurso, ni su estrategia, ni su coherencia. Podemos estar orgullosos aunque tengamos que ir a unas anticipadas, que no era el escenario que queríamos. Pero no fallamos al millón de votantes [del 20-D] ni fallaremos a todos aquellos que depositen su confianza en IU-Unidad Popular, porque es un proyecto político coherente y que defiende unos principios y valores que se reflejan en cada acción que hacemos".

Gaspar Llamazares, en contra de que IU comparta listas con Podemos si hay elecciones

La duda, de confirmarse el 26-J, es qué harán IU y Podemos. La federación mantiene su estrategia de mano tendida para la confluencia, pero Podemos sigue reticente a una coalición en todo el Estado. Pero ese debate no lo abrieron en público este domingo ni el coordinador ni el diputado. Sí lo hizo Gaspar Llamazares, coportavoz de Izquierda Abierta. El exlíder de IU defendió que la federación no puede compartir ninguna candidatura electoral con Podemos. Debe hacer el "máximo esfuerzo" por la convergencia pero sin responsabilizarse por el fracaso de la izquierda.

Llamazares pide que IU no comparta ninguna candidatura electoral con Podemos, porque no puede responsabilizarse del adelanto

Llamazares sostuvo que si se repiten las generales, la culpa será "compartida" entre PSOE y Podemos. De los primeros, por "girar a la derecha" y pactar con C's, y de la formación morada, por "girar hacia arriba" y plantear desde el principio propuestas "maximalistas" que sólo en el último momento redujo "en cierta medida".

El consejo político de este domingo podría ser el último de Lara al frente de IU, porque la federación está ya enfilada hacia su XI Asamblea, aunque se podría celebrar otra reunión más cuando se confirme el escenario de las anticipadas. Por eso presentó su informe de gestión [puedes leerlo aquí en PDF], que tendrá que ser validado en el cónclave, aunque de momento fue respaldado hoy por 103 síes (62,42%), 17 noes (10,30%) y 45 abstenciones (27,27%).

Problemas con la federalidad

Lara expuso un balance de sus últimos cuatro años de coordinador, desde la X Asamblea, de diciembre de 2012. Años, reconoció, de "luces y de sombras". Señaló que IU es una organización "lenta y a veces contradictoria en su funcionamiento", con unos órganos sobredimensionados. Su principal escollo fue la irrupción de Podemos, precisamente en el momento en el que las encuestas sonreían. IU entonces intentó recuperar terreno sin resolver "los problemas de fondo" que sufría. "Eso nos ha llevado a vivir un periodo de frustración permanente en el que no hemos sabido gestionar adecuadamente las diferencias internas, ni transmitir un discurso que diera respuesta a lo que quienes confrontaban con el Gobierno de Rajoy reclamaban". Lara subrayó que IU estaba preparada para disputar el espacio al PSOE pero no a una fuerza como Podemos, con parte de su gente y en algunos casos frutos de no haber sabido resolver sus propias contradicciones.

A partir de la eclosión del partido de Pablo Iglesias, IU fue cayendo, disminuyéndose su presencia mediática. Y a ello contribuyó, según el coordinador, la "incapacidad para resolver desde la federalidad" situaciones de naturaleza distinta, como la abstención de su organización en Extremadura tras las autonómicas de 2011, que facilitó el Gobierno al PP, o la guerra absoluta en Madrid entre 2014 y 2015, que acabó con el divorcio de IUCM y la constitución de una nueva federación, que culminó la semana pasada.

Cayo Lara admite que IU no fue capaz de gestionar la irrupción de Podemos

22.000 afiliados

En lo positivo Lara situó el compromiso con la movilización social, la plasmación de una alternativa "coherente de confrontación con el poder", la defensa de las libertades públicas, la propuesta económica, o la apuesta por la convergencia "sincera y clara", aunque gestionada esta de forma "irregular". Lara, menos proclive a la confluencia que Garzón -y foco de sus diferencias-, recordó que esta se debe hacer desde el "mutuo reconocimiento" y no desde la absorción. Y en tierra de nadie ubicó la gestión de las finanzas internas. Se logró reducir la deuda heredada de 13,9 a 9 millones de euros (un 36%), aunque el agujero volvió a crecer tras el 20-D, ya que no consiguió tener grupo parlamentario y por tanto no pudo recibir la devolución por el gasto de 'mailing' electoral. Así, que la rebaja de la deuda fue del 20%.

Lara: "Estamos en un buen momento para conseguir la síntesis política y la unidad de la organización. A ver si aprendemos de todos los errores pasados"

Lara llamó, antes de bajar de la tribuna, a la "síntesis y la unidad" dentro de IU. "Estamos en un buen momento para conseguir la síntesis política y la unidad de la organización. A ver si aprendemos de todos los errores pasados para no cometerlos en el futuro".

Su pequeño documento, de cuatro páginas, fue apoyado aunque no con los porcentajes de antaño, del 80%. Ahora se quedó en el 62,42%. El texto era un resumen del balance completo, de 13 folios [y puedes leerlo aquí en PDF]. Pero lo que se pasa a refrendo de los en torno a 22.000 militantes (la mayoría de ellos, unos 15.000, son independientes, no adscritos a ninguno de los partidos que integran IU, según los números dados por el coordinador) es el primero, el corto.

Votación clave para posibilitar el sufragio universal y el modelo de asamblea de Garzón

El consejo político federal (CPF) de este domingo tiene el cometido de proceder al cambio de estatutos antes de la XI Asamblea. Una modificación obligada para posibilitar que toda la militancia pueda votar a la nueva dirección. Pero para ello las tres quintas partes del órgano deben aprobar ese cambio. El consejo se compone de 254 miembros, de forma que hacen falta 152 votos a favor. Y, hasta las 12.30 horas, sólo había acreditados 166 delegados.

Alberto Garzón se juega mucho en esta votación. Su propuesta [aquí en PDF], aprobada por la comisión preparatoria de la XI Asamblea, aunque no por los miembros de Izquierda Abierta, necesita esos 152 votos, porque de lo contrario sufrirá un revés.

La dirección propone que se presenten listas al consejo político (y que vote la militancia), de un total de 150 miembros, y que sean cerradas, pero incompletas con el máximo del 75% de los puestos a elegir. Las candidaturas se elegirían por el 'método Dowdall'. El 60% del nuevo CPF se elegirá en la asamblea y el otro 40% lo pondrán las federaciones (el reparto es, desde el cónclave de 2012, de un 70%-30%).

Izquierda Abierta está de acuerdo con el sufragio universal, igual que los impulsores de la 'Declaración de Zamora' -grupo más afín a Cayo Lara y en el que él mismo está encuadrado-, pero mantiene importantes diferencias de fondo. Quiere que se elija a dos coportavoces -los de Garzón prefieren que ese debate se lleve a la misma asamblea-, que haya listas abiertas, que se vote por separado al coordinador y al resto de la direccióny un sistema más proporcional [aquí su propuesta].

De no aprobarse la modificación estatutaria, no habría sufragio universal. Es decir, los militantes no podrían pronunciarse ni sobre las listas ni sobre los documentos políticos presentados (seis) y finalmente avalados (cuatro en total). Se volvería a una asamblea clásica, con delegados.

Los cuatro documentos avalados son 'Una IU para un nuevo país' -el liderado por Garzón, un 63,11%-; 'IU sí, con más fuerza' -el defendido por los cercanos a Lara-, con un 17,81%; 'Revolución democrática para una izquierda ganadora' -el de IzAb-, con un 9,47%, y 'Por la refundación de IU en el marco de la unidad popular' -promovido por la CUT-con un 7,13% [consulta aquí el dictamen de los avales en PDF].

Cuando el camino hacia las nuevas elecciones generales del 26 de junio está más que abonado y parece irreversible, importa cómo cada partido se reposiciona y justifica el trayecto recorrido desde el 20 de diciembre. Izquierda Unida presume de "coherencia" en todo este tiempo, como la "única fuerza" que no ha cambiado de "discurso" ni de "estrategia", que sí apostaba por una negociación sincera. Así que se siente "preparada" para ir unas anticipadas. Aunque habrá que ver cómo.

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