EN ABRIL, SOLO SE REGISTRARON 24 DESPIDOS

Las empresas congelan los despidos y aguardan al otoño para recortar plantilla

Cerrado hasta octubre. El número de despidos colectivos se ha hundido debido a la utilización de los ERTE, pero cuando acabe su vigencia aflorará la demanda embalsada

Foto: EFE.
EFE.
Adelantado en

Es toda una paradoja, pero los datos están ahí. Si en enero y febrero de este año, en coherencia con la ralentización de la actividad económica, los despidos colectivos crecían a un ritmo de doble dígito (un 36%), en marzo y abril, ya en plena congelación de actividades por el cierre de comercios y empresas, se ha producido un desplome histórico. En concreto, el número de despidos colectivos ha caído un 45% en el primer cuatrimestre del año respecto del mismo periodo del año anterior.

Lógicamente, eso tiene que ver con la utilización masiva de los ERTE, que suponen la suspensión de empleo, no el despido. Pero detrás de las estadísticas, lo que se esconde es otra realidad: muchas empresas que iban a presentar despidos colectivos debido a su mala situación económica lo que han hecho es aparcarlos para aprovechar que sea el SEPE quien pague temporalmente los salarios de sus trabajadores. Eso quiere decir que, cuando caduquen las subvenciones que concede el Gobierno en forma de reducción del pago de cotizaciones, volverán a aflorar los despidos colectivos, que venían creciendo de forma sostenida en la economía española hasta antes del 14 de marzo, que es cuando se declaró el estado de alarma.

Los datos del Ministerio de Trabajo, recopilados por Alberto Pérez, directivo de Adecco, muestran, en concreto, que si entre enero y abril del año pasado los despidos colectivos afectaron a 7.678 trabajadores, en el mismo periodo de este año, su número ha descendido hasta los 4.250, y lo que es todavía más singular, en abril, un mes en el que la economía estuvo cerrada a cal y canto, salvo los servicios esenciales, apenas 24 trabajadores fueron afectados por un despido de carácter colectivo.

Hay que tener en cuenta que los datos corresponden a los procedimientos de regulación de empleo comunicados a la Dirección General de Trabajo e incluyen únicamente trabajadores afectados por procedimientos de ámbito nacional, es decir, no incorporan los procedimientos de ámbito provincial o de comunidad autónoma.

Cambio de estrategia

El número de despidos colectivos es uno de los mejores termómetros para medir la temperatura del mercado laboral. En la anterior recesión, el máximo se alcanzó en 2012, pero a partir de ahí, cuando el BCE cambió de estrategia de política monetaria, algunas economías, como la española, comenzaron a ver la luz, lo que explica que se produjeran importantes descensos hasta 2018.

En 2019, sin embargo, cambió la tendencia y el año se cerró con un crecimiento del 55% respecto del ejercicio anterior, en coherencia con el deterioro de la situación económica. Esa es la tendencia que continuó en 2020, hasta que en marzo se decretó el confinamiento y el cese de actividades, que ha supuesto cambiar despidos por suspensiones temporales de empleo que irán desapareciendo en la medida que se vaya recuperando la actividad.

El Gobierno, como se sabe, y al igual que ha hecho con los concursos de acreedores, que no es necesario registrar hasta el 31 de diciembre, aunque la empresa sea insolvente, ha optado también por congelar los despidos hasta el 30 de septiembre, que es cuando acabarán, en principio, las ventajas económicas que incorporan los ERTE.

El desastre laboral, sin embargo, fue muy superior a la cifra de despidos colectivos. En total, y hasta el 30 abril, 830.643 trabajadores se vieron afectados por algún expediente de regulación de empleo en procedimientos de ámbito nacional, de los que el 99,5% fue por suspensión de contrato o reducción de jornada. Los tres sectores más afectados, con diferencia, fueron: comercio y reparación de vehículos (-245.593); hostelería (-143.844), y actividades administrativas (-116.578). Madrid, Cataluña y Andalucía fueron, con diferencia, las tres regiones más afectadas, aunque el caso más llamativo en cuanto a despidos colectivos es el de Madrid.

Ajuste laboral

Uno de cada cuatro despidos (1.179) se registró en la comunidad madrileña, lo que se debe, fundamentalmente, al ajuste laboral pactado el año pasado en el Banco Santander, que significará la salida gradual de más de 3.200 empleados —casi la cuarta parte salió en enero de este año—, lo que explica el fuerte aumento de los despidos colectivos en Madrid.

La congelación de los despidos que significa la utilización de los ERTE no oculta, sin embargo, una realidad dolorosa. Aunque los trabajadores estén suspendidos de empleo, sus empresas, en muchos casos, han podido dejar de existir, lo que significa que no volverán a recobrar la actividad.

Los datos del Ministerio de Trabajo, en concreto, revelan que 91.240 empresas han dejado de estar inscritas en la Seguridad Social en marzo y abril, lo que significa que la pandemia económica se ha llevado por delante a siete de cada 100 empresas en apenas dos meses, y todavía faltan por ser contabilizadas las que hayan podido caer en los meses posteriores, principalmente, mayo. Esta evolución sitúa el número de empresas con código de cotización a la Seguridad Social en 1,23 millones.

Las microempresas, con diferencia, son las que más han sufrido. Han caído en más de 40.000 las que tenían entre uno y dos trabajadores, mientras que otras 23.500 tenían entre tres y cinco empleados.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios