Cómo evitar el desastre y recolocar a 4,5 millones de parados
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UN INFORME PIDE MAYOR CUALIFICACIÓN

Cómo evitar el desastre y recolocar a 4,5 millones de parados

La crisis ha revelado insuficiencias en la economía. En particular, el déficit en cualificación de los trabajadores. Un informe señala el camino para recolocar a 4,5 millones de parados

Foto: Cómo evitar el desastre y recolocar a 4,5 millones de parados
Cómo evitar el desastre y recolocar a 4,5 millones de parados

El informe forense sobre las consecuencias económicas de la pandemia está aún por escribirse. Pero ya se conocen algunas patologías que tardarán años en sanar. La primera, el aumento del desempleo, y la segunda, el efecto que tendrá sobre el mercado laboral el desfase entre las necesidades de las empresas para ser competitivas y la cualificación profesional de los trabajadores.

A la primera de las dos patologías le ha puesto cifras el Banco de España, que ha estimado que el desempleo, este año, se situará entre el 18% y el 20% de la población activa. Es decir, alrededor de 4,5 millones de parados en términos de la EPA. Por lo tanto, niveles desconocidos desde el segundo trimestre de 2016. Y lo que no es menos relevante, con un paro estructural que se situaría en el entorno del 14%. Mientras que, en paralelo, el desempleo de larga duración (superior a un año) afecta al 41,5% de los parados.

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A la segunda patología le acaba de poner cara un reciente estudio de la Fundación para la Calidad e Innovación de la Formación y el Empleo, que ha advertido de que el nuevo entorno digital ha cogido algunos sectores con el pie cambiado. Por ejemplo, sostiene, apenas el 5,8% de las empresas de menos de 10 trabajadores realiza ventas por comercio electrónico, una actividad en crecimiento durante la crisis sanitaria, lo que da idea, asegura, “de la escasa digitalización de las empresas de menor dimensión y de sus trabajadores”.

Es más, solo el 4% de las empresas de entre cero y nueve trabajadores ha realizado formación en competencias digitales para sus empleados. Ese porcentaje sube hasta el 18% en las empresas que tienen entre 10 y 49 trabajadores, y llega al 63% en las de más de 250 trabajadores. El tamaño, por lo tanto, es determinante.

El covid ha aflorado las insuficiencias del sistema de cualificación profesional y ha acelerado un proceso de cambio en el ecosistema empresarial

No se trata de una enfermedad vinculada a la pandemia, sino que viene de lejos. Lo que ha hecho el covid-19 es aflorar las insuficiencias del sistema de cualificación profesional y acelerar un proceso de cambio en el ecosistema empresarial que se venía produciendo con anterioridad. Y eso explica, a partir de un informe elaborado por Funcas, que la utilización de la tecnología, especialmente a través del teletrabajo y de las plataformas digitales, haya permitido el mantenimiento de una parte importante de los empleos durante la pandemia. En concreto, un tercio de todas las personas empleadas habría estado trabajando durante el confinamiento desde su domicilio.

El problema, por lo tanto, está en los dos tercios restantes. Y lo que dicen estudios como el de Fedea es que el mercado de trabajo es ineficiente: alto volumen de contratos temporales, elevada tasa de paro y mucho desempleo de larga duración. Las políticas activas no funcionan y la agencia pública de empleo apenas encuentra ocupación a los parados registrados.

Diez sectores

¿Qué hacer con esos 4,5 millones de parados? La fundación para la formación y el empleo echa mano de un informe de Cedefop, la agencia europea para el desarrollo de la formación profesional, en el que se identifican los 10 principales sectores donde se producirá un mayor incremento en el número de empleados hasta 2030. Serán, por este orden, comercio al por menor, educación, construcción, alojamiento y restauración, Administración pública y defensa, otras actividades de servicio personal, comercio al por mayor, seguridad y administración, comercio y reparación de vehículos de motor y actividades sanitarias.

Hay un sector que destaca por encima del resto. Como dice el documento, se va a producir un crecimiento exponencial en el sector de cuidados a mayores o dependientes. Un sector desatendido por el mercado laboral en los últimos años pese al acelerado proceso de envejecimiento de la población española.

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La última EPA lo ha mostrado con toda crudeza. “El sector sociosanitario no estaba preparado para la atención de personas mayores”, se asegura. Más aún, el hecho de que la mayor parte de las muertes se hayan producido en las residencias de personas mayores “nos pone sobre la pista de que algún parámetro estaba fallando”. Es por eso por lo que se propone aumentar la formación de los profesionales dedicados a los cuidados. “Es una tarea pendiente, junto con la propia mejora de las condiciones de trabajo en el sector”, se dice.

Otro sector, un viejo conocido de la economía española, destaca sobre el resto, el turismo. Y sobre este asunto se asegura que esta crisis podría ser aprovechada para una reconversión del sector, que “en algunas poblaciones turísticas es de muy baja calidad, lo que hace también de baja cualificación la población en él ocupada”.

Formación en idiomas

Más claro, agua. Su conclusión no deja lugar a dudas: “Si en lugar de reforzar sin más el modelo de turismo existente, apostásemos por un turismo diferente, de más calidad y más acorde con los compromisos de España en la lucha contra el cambio climático, habría que reformular también la formación y recualificación profesional de los trabajadores del sector”. ¿Y cómo hacerlo? Con formación en idiomas y habilidades digitales en aras de preservar el empleo de un sector clave para la economía española.

El informe no olvida la industria manufacturera. Y, en concreto, recuerda que en el último año se han creado casi 60.000 empleos. A destacar el comportamiento de dos sectores esenciales, la industria de la alimentación, en la que en el último año se han creado 36.900 empleos, y la fabricación de productos metálicos, donde el empleo ha crecido en 26.400 empleos. Junto con ellos, ha destacado también la creación de empleo en la fabricación de material y equipo eléctrico, con un crecimiento de 9.800 ocupados, y en el sector de artes gráficas, con un crecimiento de 9.000 empleos.

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Los expertos que han elaborado el informe llegan a la conclusión de que “tenemos sectores industriales esenciales pujantes que hoy precisan para su consolidación de profesionales con competencias ajustadas a los procesos de automatización e internacionalización”. Es decir, mayor cualificación profesional.

Entre otras razones, para aprovechar la puesta en marcha de políticas, tanto en España como en la UE, contra el cambio climático y el avance de una economía más sostenible en términos medioambientales. Ahí está, según el informe, otro yacimiento de empleo, lo que obligará a una transformación digital de las industrias más tradicionales.

Un cuarto sector emerge con la crisis, y no es otro que el sector público. La crisis está demostrando la necesidad de reforzar plantillas en actividades como la Justicia, los servicios públicos de empleo o los servicios sociales, que, en opinión de los autores del estudio, “serán también imprescindibles”. No en vano, en los próximos cinco años se jubilarán 340.200 empleados públicos. Esta es la razón por la que el rejuvenecimiento de las plantillas “es uno de los retos más importantes de las administraciones públicas para los próximos años”. Solo el 7% de los empleados públicos tiene menos de 30 años.

Formación de profesores

Es por ello por lo que se propone un plan de relevo generacional en las administraciones públicas, dentro del cual la formación, en especial en habilidades tecnológicas, ocupe un lugar central. Y en este sentido, se recuerda que la formación tecnológica de los profesores “debe ocupar un apartado especial, ya que la pandemia ha puesto en evidencia algunas carencias importantes en la preparación de estos servidores públicos”.

¿Y quién paga todo esto, como decía Josep Pla? El documento parte de un problema de transferencias que tiene que ver con el hecho de que el Ministerio de Educación haya asumido —hasta ahora solo legalmente, pero no en la práctica— competencias que antes estaban en Trabajo, a través del SEPE. Y de ahí que se proponga que el reparto competencial “se haga con la máxima celeridad y preserve al máximo posible la competencia del Ministerio de Trabajo y Economía Social en relación con la formación para el empleo, dado que no cabe duda alguna de que es una de las partes integrantes más importante de las políticas activas”.

El Gobierno, pese a las carencias en FP, ha decidido que los fondos de la formación para el empleo de 2020 puedan usarse para pagar el desempleo

El Gobierno, sin embargo, ha decidido, pese a las carencias en formación profesional, que los fondos de la formación para el empleo de 2020 puedan ser utilizados para pagar el desempleo. Es decir, no están claros los recursos, y eso hace “inviable” cualquier opción de recualificación de trabajadores verdaderamente significativa, sostiene el documento.

Lo que se propone, en concreto, es destinar en torno a 1.500 millones de euros anuales hasta 2023 para llevar a cabo el proceso de formación de trabajadores, lo que supondría una inversión de 4.500 millones de euros en el Plan Formación para la Reconstrucción. Introduciendo, al mismo tiempo, instrumentos como el cheque formación, puesto a disposición de las empresas para cualificar a sus trabajadores, algo que ya está vigente en la Comunidad de Madrid, aunque como una experiencia muy limitada.

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