ALICIA GARCIA HERRERO, ECONOMISTA DE NATIXIS

"Los europeos hemos sido colonizadores, pero algún día seremos colonizados"

La economista jefe de Natixis lo tiene claro. La pelea entre China y EEUU no es una guerra comercial, va más allá. Y Europa, en esta guerra, tiene poco que decir. Hay mucho localismo

Foto:  Alicia García Herrero
Alicia García Herrero

La economista Alicia García Herrero vive en Hong Kong. Y, tal vez por eso, observa con cierta indignación —y algún estupor— la respuesta que está dando Europa a la guerra comercial entre China y EEUU. Mientras el mundo avanza, se imponen los localismos. Su impresión es que lo que está en juego es la desglobalización, pero también el control de la tecnología del futuro. No se está, por lo tanto, ante una guerra comercial convencional. García Herrero es la actual economista jefe de Asia-Pacífico de Natixis, uno de los mayores bancos de inversión europeos. Es, además, investigadora senior del Real Instituto Elcano y de Bruegel, uno de los 'think tanks' más importantes de Europa. Anteriormente, ha trabajado en BBVA Research, el Banco de España, el BCE o el BIS.

PREGUNTA. ¿Que hay detrás de la guerra entre EEUU y China?

RESPUESTA. Desde hace mucho tiempo venimos diciendo que esto no es una guerra comercial en el sentido clásico del término, sino que es mucho más que eso. Y se observa muy bien al analizar los productos a los que EEUU había impuesto tarifas no arancelarias [mediante regulaciones que restringen el comercio], especialmente en los primeros 50.000 millones de dólares, que eran productos chinos de alta tecnología que en muchos casos China no exporta a EEUU, sino a otros países o regiones, como África, a los que vende componentes militares o productos aeronáuticos. Lo que EEUU quería era dar una señal para que China deje de exportar bienes que compiten con los suyos en terceros mercados.

"Huawei es la punta de lanza por su presencia en la tecnología del 5G, pero también por su exposición a 180 países. Es la gran multinacional china"

P. Es decir, no estamos ante una guerra comercial, sino algo mucho más estratégico.

R. Efectivamente. Eso comenzó a observarse cuando EEUU multó a ZTE, una empresa tecnológica china de carácter público mucho más pequeña que Huawei, por comerciar con Irán. Ya se podía predecir que estábamos ante algo distinto a una guerra comercial. Si tú pones aranceles sobre algo que no importas es evidente que no buscas reducir el déficit comercial.

P. Se trataría, por lo tanto, de limitar el acceso de las compañías chinas a la alta tecnología.

R. Huawei es la punta de lanza por su presencia en la tecnología del 5G, pero también por su exposición a 180 países. Huawei es la gran multinacional china, es la empresa más internacionalizada, por no hablar de su grado de acercamiento al poder político desde sus orígenes, muy vinculado al Ejército. Se trata, por lo tanto, de una compañía doblemente estratégica. Es por eso por lo que a nadie le ha podido pillar por sorpresa lo que ha ocurrido. Yo diría que lo sorprendente es que hayamos llegado tan tarde a esta situación.

P. Pues parece que a muchos les ha sorprendido...

R. Yo, que por razones laborales viajo mucho, cuando voy a México lo primero que veo en el aeropuerto son grandes carteles de Huawei, y México es un socio estratégico de EEUU. Se suele olvidar que Huawei no solo vende teléfonos, sino que compite con otros fabricantes de plataformas, además de redes internas, como la intranet que necesita una empresa. Esa es la parte más preocupante para EEUU, que es consciente de que cuando alguien gestiona los sistemas internos de tu empresa estás vendido, como se dice en España. EEUU no puede permitir que un país comunista, con una economía de Estado, entre en el meollo de sus principales multinacionales. Insisto en que lo más sorprendente es que EEUU no haya reaccionado antes. Esto va a seguir y se va a internacionalizar.

"Es un problema de costes y de tiempo, y el dilema es quedarse atrás mientras EEUU acaba de comercializar su propio sistema 5G"

P. Y sin noticias de Europa. O, incluso, de España.

R. Sin duda que llegará el problema. Ya se ha publicado, no puedo confirmarlo, que EEUU ha pedido a Telefónica que no participe en los programas de 5G de Huawei. Yo he acudido a un encuentro organizado por el Foreign Office británico al que asistieron muchos países europeos, y todos estaban ante la misma tesitura: ¿Qué hacer? ¿Ceder ante la presión norteamericana?… El problema es que hoy no hay alternativas, como decía el CEO de Ericsson. Es un problema de costes y de tiempo, y el dilema es quedarse atrás mientras EEUU acabe de comercializar su propio sistema 5G. No creo que la gente vaya a aceptar las órdenes de EEUU sin más, sino más bien se tiene miedo a depender de un monopolio. Yo tengo mis dudas de que Europa pueda elegir.

P. ¿Quién va a perder más en esta guerra, China o EEUU? ¿O los dos por igual?

R. Pierde el mundo porque estamos ante una desglobalización. El Gobierno chino ya ha anunciado, aunque no se trate de restricciones oficiales, que viajarán menos turistas y estudiantes chinos a EEUU. Estamos hablando de dos economías que están muy interrelacionadas, y que tienden ahora a separarse. China compraba bonos norteamericanos y EEUU operaba con empresas chinas. Todo el mundo va a perder y obligará a los países a elegir entre una opción u otra.

P. ¿Esta guerra se parece mucho a las disputas entre EEUU y Japón en los años 80?

R. No. Japón es mucho más pequeño que China en población y PIB. Además, Japón no tenía potencia militar. Japón no podía hacer otra cosa que aceptar, al contrario que China.

P. Todo indica que estamos ante un escenario que se va para largo, y, mientras tanto, la Organización Mundial de Comercio (OMC) es absolutamente inoperante.

R. La OMC no puede jugar ningún papel. En breve, no será siquiera operativa porque no tendrá suficientes jueces en el tribunal de apelación para llegar al quórum. No tiene fuerza para entrometerse en este asunto. Lo que pasa es que en Europa pensamos que tiene todavía alguna fuerza. Pero te diría, y lo puedes poner en el artículo, que la OMC es como el Titanic, y nosotros nos hemos agarrado a él para salvarnos sin enterarnos de que ya nadie hace caso al Titanic. A mí esto, como europea, me molesta. La OMC es como la ONU, pero peor.

P. ¿No se está cerrando de nuevo China al mundo con su estrategia Made in China 2025?

R. Sí, claro, se está cerrando y eso es muy malo para China. Es malo para ellos y malo para todo el mundo.

P. ¿Qué papel debe jugar Europa en esa crisis del comercio mundial?

R. Europa lo que tiene que hacer primero es tener una sola voz. Ya no hay tiempo para tener 28 naciones. Desde Hong Kong veo las cosas con perspectiva y me fijo en la India, que es un país con muchas razas, muchas lenguas, muchas culturas, con mil millones de habitantes, y son un país, y a nadie se le ocurre decir: queremos ser 70 países. En Europa, somos 28 y queremos ser 50. Es absolutamente imposible que podamos competir así. Nosotros, los europeos, hemos sido colonizadores, pero algún día podemos ser colonizados por un lado y por otro, porque nuestro peso económico se está reduciendo, incluso unidos. En Europa, tenemos una sobrerregulación que nos hace muy difícil innovar.

P. Y da la sensación de que China se está aprovechando de eso. Hasta el punto de que ha dividido a Europa con la Ruta de la Seda, unos países se han sumado y otros no. ¿No es China una especie de caballo de Troya?

R. Efectivamente, seguirán comprando empresas, en Portugal, en Italia. La mayor inversión directa china es en Europa. Tenemos un problema serio.

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