agravamiento de la crisis helena

El FMI dice que Grecia necesita más dinero y una quita por la mala gestión de Syriza

El organismo dirigido por Christine Lagarde agita más el panorama con un informe que, por un lado, critica al Ejecutivo de Tsipras y, por otro, respalda sus peticiones sobre la deuda

Foto: La directora general del FMI, Christine Lagarde. (EFE)
La directora general del FMI, Christine Lagarde. (EFE)

El trazo grueso arroja que el Grecia necesita 50.000 millones de euros adicionales entre octubre de 2015 y finales de 2018 para pagar sus deudas y, además, una quita de sus compromisos financieros que permita que su deuda sea sostenible. O lo que es lo mismo, una versión muy próxima a las demandas del Gobierno de Alexis Tsipras. El trazo fino matiza que esas necesidades se derivan de dos causas: la primera, que Grecia no ha cumplido lo previsto en el rescate de 2012; y la segunda, el deterioro de la situación económica y el frenazo en el plan de reformas que se ha producido "desde comienzos de este año". Es decir, desde la llegada al Gobierno de Syriza.

Así, con semejante descarga de mensajes abiertos a todo tipo de usos, interpretaciones y versiones, el organismo dirigido por Christine Lagarde caldea aún más el ambiente en vísperas del referéndum que Grecia celebrará el domingo. Lo hace a través de un informe provisional con fecha de 26 de junio y que, difundido a pocas horas de la consulta, ofrece argumentos que pueden emplear tanto el Ejecutivo de Syriza, que ve respaldadas así sus demandas de reestructurar la deuda para hacerla sostenible como los acreedores helenos, porque puntualiza que el país se encuentra así por la mala gestión del actual Gobierno.

La reestructuración de la deuda helena, que actualmente alcanza el 180% del PIB, es uno de los principales caballos de batalla en las negociaciones

"Si el programa de rescate se hubiera implementado como estaba previsto, no habría sido necesario ningún alivio adicional de la deuda bajo el acuerdo logrado en noviembre de 2012", asegura la entidad en su documento. "Sin embargo, los cambios muy significativos vistos en las políticas y en las perspectivas desde comienzos de este año han deparado un sustancial incremento de las necesidades de financiación", añade para reforzar su visión. 

Y no sólo eso, sino que, haciéndose eco de los acontecimientos producidos desde el 26 de junio, matiza que este borrador puede quedarse corto. "Desde que fue preparado, las autoridades griegas han cerrado el sector bancario, impuesto controles de capitales e incurrido en un retraso con el FMI. Estos acontecimientos tendrán posiblemente un impacto económico y financiero sgnificativamente adverso que aún no se ha reflejado en este análisis", afirma la institución. 

Cuestión de sostenibilidad

Asumiento esta realidad, el FMI lo tiene claro: para que la deuda griega sea sostenible necesitará más financiación en unas condiciones muy ventajosas, quitas y más tiempo para pagar los compromisos actuales.

En concreto, calcula que las necesidades de financiación de Grecia "alcanzarán los 50.000 millones de euros de octubre de 2015 a finales de 2018, que requerirán nuevo dinero europeo por valor de 36.000 millones de euros durante ese periodo". Asume, por tanto, que hará falta un tercer rescate. El FMI justifica estas necesidades por motivos como el incumplimiento de los objetivos fiscales, el menor crecimiento o el lento ritmo de las privatizaciones. 

 

Sobre el nuevo dinero que los socios de la Eurozona deberían aportar a Grecia, el FMI asegura que es "imperativo" que sea ofrecido en "unos términos altamente favorables", con intereses propios de una calificación AAA, vencimientos a largo plazo y periodos de cadencia. 

Sin embargo, ni siquiera así sería suficiente. "La deuda seguiría siendo demasiado alta durante décadas y muy vulnerable a los shocks", avisa la institución. Por eso sostiene que, al mismo tiempo, y para cumplir el objetivo de 2012 de situar la relación deuda pública/producto interior bruto (PIB) en el 124% en 2020, hará falta una quita equivalente al menos al 30% del PIB. En dinero, esa quita superaría por tanto los 50.000 millones de euros.

Pero la receta del FMI todavía incluye un ingrediente más para intentar hacer sostenible la deuda helena: Europa debería suavizar las condiciones de los préstamos que ya tiene concedidos a Grecia. El periodo de gracia para la deuda existente pasaría de 10 a 20 años y el plazo de amortización, de 20 a 40. 

La reestructuración de la deuda helena, que actualmente alcanza el 180% del PIB, constituye uno de los principales caballos de batalla en las negociaciones entre Atenas y los acreedores. Por un lado, Grecia no quiere aceptar un nuevo rescate con nuevas condiciones si no incluye una reestructuración; por otro, las instituciones de la troika sólo se han declarado dispuestas a analizar una posible reestructuración en otoño y, en cualquier caso, se niegan a aceptar quitas. 

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
28 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios