no vislumbra su futuro lejos de la premier

Rafa Benítez tiene en Inglaterra lo que Florentino le negó en España

El idilio de Benítez con la Premier cotiza de nuevo al alza y en sus planes está estirarlo al máximo. Tal idea le ha llevado a concluir la relación con su agente, Manuel García Quilón

Foto: Rafa Benítez subió la pasada temporada a la Premier League con el Newcastle United. (Reuters)
Rafa Benítez subió la pasada temporada a la Premier League con el Newcastle United. (Reuters)

La Premier League ha devuelto la sonrisa a Rafa Benítez. Ha costado lo suyo, porque a las incurables heridas dejadas por su decapitación al frente del Real Madrid en los primeros días de 2016 se sumó, pocos meses después, el doloroso descenso a la Championship con el Newcastle, barco al que se subió con el agua al cuello para tratar de obrar un milagro que, visto en perspectiva, parecía más cosa de Poseidón que de un mortal, por mucho que el madrileño levantara la ‘Orejona’ en su primer ejercicio al mando del Liverpool.

Pero Benítez, un técnico al que su estricto sentido del deber acabó devorando ese Krakatoa en cíclica erupción que era el Real Madrid previo a la era Zidane, con Florentino Pérez aplicando 'el 155’ a la que sentía el más mínimo temblor en las gradas del Bernabéu, eligió ser valiente cuando todos los indicios invitaban a salir corriendo de una entidad histórica a la que el correr del reloj había dejado en fuera de juego por varias yardas. El cariño que le dispensó desde el primer día el pueblo ‘magpie’, ese que tanto echó en falta en su casa de Concha Espina durante su breve reinado en el banquillo de sus sueños, le tocó la fibra y acabó siendo el único argumento que pudo esgrimir ante su núcleo duro para autoimponerse el penar junto a la parroquia blanquinegra el calvario de la segunda inglesa en St. James' Park.

Rafa sabía que no podía errar el tiro y, al igual que sucediera dos décadas atrás, cuando asumió la dirección del Extremadura, acertó en la diana 348 días después de consumarse la tragedia, con título liguero incluido. “El afecto que siento por esta hinchada jugó un papel determinante en mi decisión de seguir aquí. El Newcastle es un grande de Inglaterra y quiero formar parte del espléndido futuro que le aguarda en los próximos años”, desveló el preparador español nada más cumplir su promesa de devolver a las Urracas a la elite del balompié sajón.

El Newcastle es noveno en la Premier League con 10 puntos en siete partidos. (Reuters)
El Newcastle es noveno en la Premier League con 10 puntos en siete partidos. (Reuters)

Italia

A pesar de un complicado arranque de campaña de vuelta en la Premier (dos derrotas seguidas), las tres victorias encadenadas a renglón seguido (West Ham, Swansea y Stoke City) y el último empate frente al Liverpool han disparado el optimismo entre los incondicionales del coloso del norte inglés, convencidos de que, con Benítez guiando sus pasos, cualquier objetivo que se propongan es perfectamente plausible. Precisamente es esa fe cuasi religiosa que le han profesado los ‘supporters’ desde que aterrizara en Anfield, allá por el verano de 2004, amén de su devoción por un fútbol y una cultura con las que se siente plenamente identificado, lo que ha terminado por convencer al técnico castizo, si es que no lo estaba ya, de que su lugar en el mundo del fútbol no va más allá de las islas británicas.

Ni su doble etapa italiana (Inter y Nápoles) ni mucho menos la vivida en el Bernabéu colmaron las expectativas de Rafa con la misma intensidad emocional que sus experiencias en Liverpool, Chelsea o ahora en Newcastle. Su paso por Anfield marcó, de hecho, un punto de inflexión en su carrera en los banquillos. Devolver a los ‘reds’ la Copa de Europa 21 años después de su última coronación y hacerlo tras aquella épica remontada ante el Milan de Ancelotti en Estambul, convirtió al preparador de Aluche en un mito para los inquilinos de la mítica ‘The Kop’, a la altura de Bill Shankly, Bob Paisley o Joe Fagan, la santísima trinidad del célebre club de Merseyside. Las pancartas y banderas con el rostro de Benítez siguen aún hoy, siete años después de su marcha, formando parte del paisaje habitual de Anfield cada vez que el esférico rueda en el templo más añejo de la actual Premier.

Liverpool

Su implicación con el universo ‘red’ va incluso más allá de los terrenos de juego. Tanto Rafa como su esposa, Montse Seara, han apoyado de manera activa la labor de la Asociación de Familiares en Defensa de la Memoria de los '96s', a la sazón la cifra de aficionados del Liverpool fallecidos en la llamada tragedia de Hillsborough durante una semifinal de la FA Cup el 15 de abril de 1989. Dicha agrupación logró, después de muchos años y un largo batallar con la justicia, que se restituyera la memoria mancillada de las víctimas mortales y se reconociera incluso a nivel gubernamental (pidiendo perdón a sus familias) que no fueron culpables de cuanto sucedió aquel infausto día en el feudo del Sheffield Wednesday.

Aunque mucho más exiguo en el tiempo que su larga aventura a orillas del Mersey, su periplo en el Chelsea, al que llegó en noviembre de 2012 para sustituir a Roberto Di Matteo pese a la firme oposición de un amplio sector de la hinchada ‘blue’, muy unida sentimentalmente a José Mourinho (su enemigo por excelencia), se saldó sobre la bocina con una Europa League, lograda en Ámsterdam tras batir en la final al Benfica. Ese título y el crecimiento del equipo en el último tramo de campaña reconcilió al estratega madrileño con una afición que acabaría pidiendo a Roman Abramovich una renovación que nunca llegaría a producirse.

Rafa Benítez está a tres victorias de las 150 en la Premier League. (Reuters)
Rafa Benítez está a tres victorias de las 150 en la Premier League. (Reuters)

Un futuro inglés… y sin Quilón

A punto de alcanzar las 150 victorias en Premier (suma 147 en 271 encuentros) en el Newcastle, club que en año y medio ha reconstruido prácticamente desde las cenizas y pasa por tener en estos momentos una de las plantillas más rejuvenecidas del fútbol inglés, el técnico madrileño no vislumbra a medio plazo su futuro deportivo lejos de una competición con la que se siente plenamente realizado. Hasta el punto de no ver la necesidad de mantener los lazos que le unían hasta hace escasas fechas con el representante Manuel García Quilón.

Ambas partes han decidido seguir sus andaduras profesionales por separado tras una ruptura cordial y de mutuo acuerdo. Fuentes próximas a los protagonistas aseguran a este diario que ha sido "algo que venían hablando las dos partes desde hace bastante tiempo". "Rafa está actualmente centrado en Inglaterra y todo indica que a medio plazo va a seguir allí. El mercado principal de Manolo es España, de ahí que hayan alcanzado un acuerdo tácito para separar sus caminos. Los dos están de acuerdo tras llegar a esta conclusión y han visto que era lo mejor y lo más práctico a estas alturas".

Con dicha decisión concluye una exitosa relación profesional de casi dos décadas. Benítez, que hasta su vinculación con el Extremadura trabajaba con Miguel Ángel Cermeño, se comprometió con Quilón en la temporada 2001-02 luego de firmar por el Tenerife, al que llevaría, esa misma campaña, de vuelta a la elite del fútbol español. El Valencia, con el que ganaría dos veces la Liga y una Copa de la UEFA en Gotemburgo, llegaría también de la mano del agente manchego. En Liverpool, Inter, Chelsea, Nápoles, Real Madrid y Newcastle también aparecería Quilón en escena para definir los detalles contractuales de los acuerdos alcanzados por el entrenador español más internacional y también el más laureado allende nuestras fronteras.

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