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El infierno económico, social y deportivo que le espera al Valencia la próxima temporada
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Una situación insostenible

El infierno económico, social y deportivo que le espera al Valencia la próxima temporada

El club che, enfrentado con la administración valenciana, la afición y el entrenador, prepara un verano de ventas dolorosas. Los capitanes Soler y Gayà están en la rampa de salida

Foto: La afición del Valencia protesta contra el máximo accionista del club, Peter Lim. (EFE/Biel Aliño)
La afición del Valencia protesta contra el máximo accionista del club, Peter Lim. (EFE/Biel Aliño)

El Valencia Club de Fútbol está en plena guerra civil y en un momento crítico de su historia. Los audios del presidente de la entidad che, Anil Murthy, publicados por 'Superdeporte' donde reconocía que plantea vender a las principales estrellas del Valencia (Carlos Soler y José Luis Gayà) y que no dudaría en echarle encima a la prensa si fuera necesario para salvar su imagen solo eran la punta del iceberg. En la segunda entrega, el mandatario singapureño admitía que la estrategia para levantar el Nuevo Mestalla pasa por llevar a juicio a la Generalitat, lo que ha provocado un terremoto social en un club cuya directiva vive enfrentada a su afición. Tal situación ha derivado en una catarata de críticas por parte de los cargos electos de la ciudad de Valencia y la Generalitat hacia el presidente che. El clima es irrespirable, pero nadie presenta una oferta con cara y ojos a Lim.

El más contundente en la réplica ha sido el conseller de Haciencia, principal enlace con la directiva de Peter Lim para las obras del estadio, en declaraciones a 'À punt': "estoy muy decepcionado. Se confirman cosas que ya se decían y se demuestra que han intentado tomar el pelo tanto a la administración como a los valencianos. No estamos para perder el tiempo". El alcalde de Valencia, Joan Ribó, tampoco se ha quedado atrás: "Lo primero que tenemos que hacer es mostrar nuestra indignación por el menosprecio que hace en primer lugar a todos los valencianos, especialmente a los que son socios del Valencia. Pido que se disculpe públicamente. Los audios me han producido una profunda desconfianza".

placeholder El presidente del Valencia, Anil Murthy. (EFE/Will Oliver)
El presidente del Valencia, Anil Murthy. (EFE/Will Oliver)

Sin embargo, el principal problema del Valencia no es que su presidente sea un charlatán (llamó 'aficionado' y 'senil' a Peter Lim en unos nuevos audios) y esté acorralado por los sectores políticos valencianos, sino que tan solo es el títere de Peter Lim y la próxima temporada huele a agónica. Aunque el presidente del Valencia cambie el siguiente curso, nada hace pensar que se vaya a atajar la raíz de los males de cabeza valencianista. El rompecabezas es más profundo. Para empezar, el mazazo emocional tras perder la final de la Copa del Rey ante el Betis de Pellegrini en La Cartuja se queda en nada comparado con la maltrecha situación económica en Mestalla. No haber entrado en Europa significa un torpedo a la línea de flotación de una entidad con números rojos que verá empeorada su plantilla este verano. La descapitalización deportiva preocupa a la afición.

Un agujero negro en las cuentas

Con una deuda neta de 276 millones de euros y con unos ingresos previstos para esta temporada de 140 millones de euros, el Valencia se vio obligado en verano a tirar de los ingresos de CVC (ideal para la mirada cortoplacista del singapurense) para lograr inscribir a algunos jugadores como el central Omar Alderete y en diciembre, de una ampliación de capital (entre valor nominal y prima de emisión por un total de 43,2 millones) que evitase la causa de disolución a costa de aumentar la deuda con su propietario, Peter Lim.

Foto: José Bordalás regresa tras su derrota en la final de la Copa del Rey. (EFE/Manuel Bruque)

La viabilidad del club está amenazada. Así se reconoció el pasado 16 de diciembre en la junta general de accionistas, donde el auditor concluía que "las pérdidas acumuladas en ejercicios anteriores han dejado reducido el patrimonio neto de la Sociedad a una cantidad inferior a la mitad del capital social". El Valencia registró pérdidas (en este caso, de 31,2 millones de euros en el ejercicio 2020/21, cuadriplicando así las cifras del año anterior y de 36 para el 2021/22), formalizó un préstamo (de 51 millones de euros con el fondo de inversión inglés Rights and Media Funding Limited para hacer frente al pago de los pasivos circulantes de la entidad), y no pudo evitar que la amenaza de aumentar la deuda neta sobrevolase la entidad.

Las palabras de Anil Murthy en una 'entrevista' publicada en la página oficial del Valencia, donde aseguró que "las renovaciones de José Luis Gayà y Carlos Soler siguen en marcha", pero que "ellos tienen sus preferencias a la hora de renovar", suponen una cortina de humo. El agujero en las cuentas del Valencia obliga a vender por valor de 37,7 millones de euros para lograr un beneficio neto en esta próxima ventana de fichajes, según los cálculos del club. Con una plantilla cuyo coste está disparado por encima de los ingresos, el Valencia tiene ante sí la obligación de incrementar ingresos (esto será muy difícil sin jugar Europa) y reducir gastos. Con los dos capitanes, José Luis Gayà y Carlos Soler, terminando contrato en junio de 2023 y con el futbolista más determinante de la plantilla, Gonçalo Guedes, haciendo lo propio en 2024, parece haber dos ventas cantadas.

Bordalás, quemado

Además, el actual técnico valencianista, José Bordalás, experimenta la misma sensación de hastío, engaño y traición que sintió sus antecesores, Javi Gracia y Marcelino García Toral. Si el entrenador asturiano comparó al dueño con un cangrejo ("el único animal que va hacia atrás") y acabó siendo destituido pese a haber ganado la Copa del Rey dos meses antes, Bordalás reveló en rueda de prensa que nadie le había avisado de que iban a hacer efectiva la opción de compra de Hugo Duro por cuatro millones procedente del Getafe.

placeholder Bordalás da órdenes a sus jugadores. (Reuters/Marcelo Del Pozo)
Bordalás da órdenes a sus jugadores. (Reuters/Marcelo Del Pozo)

Los palos a Bordalás son continuos por parte de su presidente. "Este año hemos apostado por el nuevo entrenador, hemos mantenido a jugadores importantes, fichado bien dentro de nuestros límite económicos y hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos... pero no hemos sido capaces de entrar en Europa. No estamos en Europa y esa es la realidad". La mala noticia para Anil Murthy y la directiva del Valencia es que Bordalás, que es experto en exprimir al máximo equipos con recursos mínimos, está cansado de la situación actual. En caso de salir, no va a ser fácil para el club encontrar un técnico mejor que Bordalás y tampoco alguien que quiera adentrarse en la selva que será Mestalla la próxima campaña.

El Valencia despedirá el curso en Mestalla en un ambiente enrarecido y tóxico. La afición ya ha organizado una campaña para no acudir al estadio che en respuesta a las declaraciones de Anil Murthy. Así cierra una temporada con noticias positivas, como llegar a una final de Copa del Rey, el paso adelante de Soler y Gayà, la explosión goleadora de Hugo Duro o la irrupción del portero georgiano Mamardashvili, pero con un error fatal (no clasificarse para la Europa League) que compromete la economía del club.

placeholder Carlos Soler y José Luis Gayà en un partido de la Selección. (Reuters/Marcelo Del Pozo)
Carlos Soler y José Luis Gayà en un partido de la Selección. (Reuters/Marcelo Del Pozo)

Perder a Carlos Soler y José Luis Gayà (el Barça está interesado en ambos jugadores y los mandatarios se reunieron durante la tarde de ayer según el programa 'Jijantes') sería un golpe descomunal a la autoestima del valencianismo. Perder a un técnico como José Bordalás que ha dotado de personalidad a un Valencia que deambulaba, otra piedra en el camino. El Valencia podría pasar de pretender luchar por entrar a Europa a tratar de evitar el descenso a toda costa la temporada que viene. Más si no acierta con los fichajes veraniegos y Lim cierra el grifo (no dejará entrar antes de dar salida). Todo ello aderezado de una guerra civil con la administración y la afición.

El Valencia Club de Fútbol está en plena guerra civil y en un momento crítico de su historia. Los audios del presidente de la entidad che, Anil Murthy, publicados por 'Superdeporte' donde reconocía que plantea vender a las principales estrellas del Valencia (Carlos Soler y José Luis Gayà) y que no dudaría en echarle encima a la prensa si fuera necesario para salvar su imagen solo eran la punta del iceberg. En la segunda entrega, el mandatario singapureño admitía que la estrategia para levantar el Nuevo Mestalla pasa por llevar a juicio a la Generalitat, lo que ha provocado un terremoto social en un club cuya directiva vive enfrentada a su afición. Tal situación ha derivado en una catarata de críticas por parte de los cargos electos de la ciudad de Valencia y la Generalitat hacia el presidente che. El clima es irrespirable, pero nadie presenta una oferta con cara y ojos a Lim.

Valencia CF Peter Lim