Dinamarca prolonga su sueño sin Eriksen y tumba a Gales y a Bale (4-0)
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Franca superioridad de los escandinavos

Dinamarca prolonga su sueño sin Eriksen y tumba a Gales y a Bale (4-0)

La renovada selección del semifinalista de la última Eurocopa cae con claridad ante una magnífica Dinamarca, que ha crecido durante el campeonato hasta sobreponerse al susto de Eriksen y a su ausencia. Discreto partido de Bale, Ramsey y compañía

placeholder Foto: Dolberg y sus compañeros celebran el primer gol. (REUTERS)
Dolberg y sus compañeros celebran el primer gol. (REUTERS)

La Eurocopa conoció este sábado a su primer cuartofinalista en Ámsterdam: Dinamarca, una selección que ha crecido de forma admirable tras el drama de su primer partido contra Finlandia y avanza con buen juego, posesión y goles a la siguiente ronda en medio del respeto continental. Sorprendió incluso la facilidad del triunfo danés (4-0) ante una Gales que había lucido buenas maneras durante la primera fase.

Las bajas de Daniel Wass (fiebre) y Poulsen (lesión) en Dinamarca parecieron originalmente un lastre muy voluminoso para los escandinavos, que cedieron terreno en el comienzo, bastante entretenido, de blanco los daneses, de rojo los británicos, dos equipos que luchaban por el control de la pelota sin disimulo. Con un Joe Allen muy activo y Bale en su rol de líder, los galeses dieron la impresión de conseguir ese primer objetivo: en el minuto 9, Bale tuvo la primera oportunidad del partido en una diagonal clásica del zurdo desde la banda derecha. Dos minutos después, el futbolista del Real Madrid lo intentó por segunda vez: ambos disparos salieron a un metro del poste. Gales parecía claramente mejor, y sólo hacia el minuto 20 se aproximaron los de blanco con cierto criterio a la portería de Ward, despojándose de un dominio inesperado para un equipo con tanta vocación de control como el dirigido por Kasper Hjulmand.

A medida que el encuentro volvía a emparejarse disminuyó ligeramente el ritmo del partido, aparentemente más conservadores ambas selecciones en un encuentro a vida o muerte. Pero en el minuto 26, de un derechazo fabuloso con efecto (el primer disparo danés entre los tres palos), el punta Dolberg remató una jugada colectiva con una precisión de cirujano para dar picante al partido y reducir la autoestima de un rival que había iniciado la tarde con notable entusiasmo. Había sido un espejismo: desde ese momento hasta el descanso, Gales viviría arrinconada en su área.

placeholder Dolberg esboza el disparo de su primer gol. (REUTERS)
Dolberg esboza el disparo de su primer gol. (REUTERS)

El 0-1 desconcertó absolutamente a los británicos, impotentes para cruzar las líneas enemigas y torpes en el despeje. Dinamarca se había hecho con el partido y tuvo varias ocasiones para anotar el segundo en una fase de superioridad absoluta en el mediocampo (gran partido de Højbjerg). El joven Williams reemplazó a un lesionado Roberts en Gales y su selección remó lo suficiente hasta llegar al entretiempo sin más alteraciones en el resultado: la única noticia buena para el equipo en casi media hora.

Gol inmediato

A los tres minutos de la reanudación, Dolberg marcó el 2-0 tras un pésimo despeje de Williams, que dio una asistencia involuntaria al delantero danés al interceptar un buen pase de Braithwaite. (La jugada pudo comenzar en una falta a un jugador galés, pero no fue revisada por el VAR). La selección británica veía frustrada su reacción, que había incluido un cambio de posiciones de James y Bale (ubicados ambos ahora en su banda natural). Después del sofocón, los jugadores de Ward decidieron correr y atacar; Bale le quitó un franco remate a Moore en el 54 y James disparó con peligro en el 59. Ambos entrenadores refrescaron el equipo con cambios y Dinamarca (con Jensen por Damsgaard) decidió no encerrarse: una media hora final muy atractiva para el espectador, aunque sin demasiadas oportunidades claras hasta el final.

Gales no lograba crear peligro grave por las bandas y Dinamarca jugaba a favor de corriente, manejando los tiempos con la tranquilidad del resultado (aunque sufrió dos nuevas lesiones: Delaney y Kjaer). En el minuto 80 no había sensación de rebelión alguna y los de blanco contenían con suficiencia los arranques galeses, saliendo además al contragolpe con fluidez.

placeholder Bale, en la segunda parte. (REUTERS)
Bale, en la segunda parte. (REUTERS)

El capitán galés terminó el encuentro desesperado ante la inferioridad de su equipo, con Ramsey desconectado del circuito y cierta flojera general. Maehle aumentó en el 86 la goleada de forma brillante y estableció el 3-0, un resultado justo e incluso corto (Braithwaite la había enviado al poste en una doble ocasión clamorosa un minuto antes). El propio goleador del FC Barcelona completó el repaso poco después en el descuento. La victoria confiere definitivamente un status nuevo a una selección que empezó el campeonato colocando al fútbol en un lugar secundario, perdió sus dos primeros partidos y hoy, después de dos goleadas, con su capitán caído en batalla pero recuperado, es un adversario muy serio para cualquier potencia en liza.

Selección de fútbol de Gales Dinamarca Gareth Bale
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