'Caso Messi': más buenas palabras que hechos de Laporta para renovar al argentino
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los obstáculos para convencerle

'Caso Messi': más buenas palabras que hechos de Laporta para renovar al argentino

Laporta prometió que lo primero que haría cuando fuera presidente sería tener una reunión con Messi para convencerle. Messi sigue esperando esa propuesta que no llega

Foto: Leo Messi durante un partido con el Barcelona en el Camp Nou. (Efe)
Leo Messi durante un partido con el Barcelona en el Camp Nou. (Efe)

A Joan Laporta le ayudó, durante la campaña electoral, presentarse como el amigo de Leo Messi. Con él, de presidente, no habría ninguna duda de que la estrella argentina se quedaría de cualquier manera. Aunque la caja fuerte tenga telarañas porque Laporta tiene carisma y un tono entusiasta capaz de sacarte de la depresión. Eso es lo que se interpretó cuando se vio a Messi, con su hijo Thiago, en la urna para ejercer su derecho al voto. Era la primera vez que votaba y se dio por hecho que daba su apoyo a Laporta. Esa papeleta fue vista como la firma de la renovación y la forma de anular el burofax.

En los 34 días que van desde que Joan Laporta ganó las elecciones a la presidencia del Barcelona hasta el Clásico, lo único que ha hecho en relación con el denominado ‘Caso Messi’ son más buenas palabras que hechos. No hay ninguna novedad sobre una posible continuidad del argentino en el Barça porque el nuevo presidente no tiene una propuesta de renovación para el capitán. Todo lo que ha podido hacer, pasado un mes desde el triunfo electoral, es pedirle que se quede y ganar tiempo para conocer cómo está realmente la economía del club y qué tipo de contrato hay que plantearle. Cualquier opción que se le presente a Jorge Messi, el padre y agente, será a la baja desde un punto de vista económico.

Foto: Erling Haaland durante el partido entre el Manchester City y el Borussia Dortmund. (Efe)

Laporta prometió que lo primero que haría cuando fuera presidente sería tener una reunión con Messi para convencerle de que lo mejor que podía hacer era reflexionar y dar marcha atrás a su deseo de marcharse del Barça. Messi sigue esperando esa propuesta que no llega. Se está demorando porque Laporta acaba de conocer cuál es la realidad financiera del club. En la auditoria interna encargada las cuentas reflejan que esta temporada habrá unas pérdidas cercanas a los 350 millones de euros. Y no se esperan beneficios hasta la temporada 2022-23. Esta es la fotografía actual del club una vez que Carles Tusquets hizo entrega a Laporta de la gestión económica y los poderes.

Dotes de seducción

Es complicado presentar una oferta convincente a Leo Messi con esta situación que es más problemática de lo que se imaginaba la nueva Junta directiva azulgrana. Hasta el momento, Laporta ha ido llevando el asunto de Messi con una táctica de seducción. Más dotes embaucadoras que hechos que puedan provocar un cambio de opinión. En el partido del pasado lunes, contra el Valladolid en el Camp Nou, se le hizo entrega a Messi de una camiseta conmemorativa por convertirse en el futbolista que más partidos ha disputado en la historia del Barça. Lleva 769. Superó a Xavi. Laporta invitó a Antonella Roccuzzo, la mujer de Messi, y los tres hijos (Thiago, Mateo y Ciro) al palco para ver el partido. Se saltó la norma de que los menores de 16 años no pueden estar en esa zona del estadio. Es otro guiño más a la familia Messi. Hay que jugar la baza de la mujer, que es feliz en la Ciudad Condal.

Ha habido más gestos de Laporta a Messi que confirman que la relación entre el presidente y el capitán es buena y existe cercanía. Como las palabras en el acto de investidura en las que Laporta dijo públicamente: “Hay que intentar convencer a Messi de que se quede. Lo que haga estará bien, pero nosotros intentaremos que se quede porque es el mejor del mundo”. Esto fue diez días después de ganar las elecciones. Pero Laporta, que dijo durante la campaña que el ‘Caso Messi’ era una tema capital y se debería abordar desde el primer día, encuentra obstáculos.

placeholder Messi y Laporta en el acto de investidura del presidente del Barcelona. (Efe)
Messi y Laporta en el acto de investidura del presidente del Barcelona. (Efe)

Hay más asuntos que resolver, en lo deportivo, que el de Messi. También está pendiente la renovación de Dembélé, que acaba contrato en 2022 y hay que afrontar para evitar que pase el tiempo y pueda quedar libre. Ventas, renovaciones, peticiones de fichajes de Koeman... Todo este trabajo compete también a Mateu Alemany, el nuevo responsable del departamento de fútbol, que empieza a trabajar a contrarreloj para planificar una plantilla que está pendiente de la decisión que pueda tomar Leo Messi.

Si Laporta no agiliza su propuesta a Messi es difícil avanzar. Las buenas palabras están ahí, la sintonía también es importante, pero no vale solo con esto y transmitir que Messi tiene que retirarse en el Barcelona porque es su casa y después se quedará con un cargo de embajador. Leo Messi sigue en su idea de que necesita tener más certezas en lo que se refiere a un proyecto ganador, que aspire a la Champions, y por supuesto que cuenta la parte económica.

Guardiola y el PSG a la espera

A la espera de lo que salga de la reunión que tienen que tener Laporta y el padre de Messi están dos equipos. La operación de Messi, quedando libre y con un elevado sueldo, es asumible para el Manchester City y el Paris Saint Germain. El Manchester City no renuncia a la posibilidad de fichar a Messi porque el primero que considera que al argentino le quedan años de un alto nivel competitivo es Pep Guardiola. El City se ha liberado de la ficha del Kun Agüero. Acaba de renovar Kevin De Bruyne, una de sus estrellas, y está pendiente de que Messi mueva ficha. En el Paris Saint Germain no ocultan que el objetivo es reunir a Neymar con Messi.

El interés de estos dos clubes hacen dudar a Messi y ponen más difícil la propuesta que tiene que presentar Laporta. Tiene que afinar mucho o sorprender con algo el nuevo dirigente del Barcelona. Hay una fuerte competencia pese a que la situación actual perjudica las finanzas de los clubes por culpa de la pandemia. Messi, por lo que le corresponde, sigue demostrando que ofrece un rendimiento capaz de marcar las diferencias. En una temporada que empezó mal, en la que se le veía desanimado tras el episodio del burofax, ha sido capaz de darle la vuelta y es el máximo goleador de la Liga con 23 tantos. Su año 2021 está siendo excelente con 16 goles en 13 partidos.

Una vez que han pasado esos 34 días desde que Laporta ganara las elecciones, la situación deportiva del equipo ha ido mejorando considerablemente. Laporta se estrenó en el palco del Parque de los Príncipes y vio caer eliminado al equipo de la Champions. Todavía no se había celebrado el acto de investidura. Pero Messi sintió, por fin, que había presidente después de retirarle la palabra a Bartomeu. También siente que hay entrenador porque con Koeman ha cambiado, a mejor, la trayectoria. Todo esto es para valorarlo, pero a Messi tampoco se le escapa que su continuidad también supone una carga, en lo económico, para el club y Laporta.

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