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Laporta devuelve la ilusión al Barcelona y hace olvidar al señor del paraguas
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ROSELL ACUDIÓ A LA PRESENTACIÓN

Laporta devuelve la ilusión al Barcelona y hace olvidar al señor del paraguas

Laporta es un mago de las relaciones públicas y ayer lo volvió a demostrar en su puesta de largo. Eso sí, arranca con cinco consejeros que no han pasado por las urnas

Foto: Laporta y Piqué, en el acto de toma de cargo, se dedicaron gestos de cariño (Reuters)
Laporta y Piqué, en el acto de toma de cargo, se dedicaron gestos de cariño (Reuters)

En plena pandemia estamos más que nunca con las emociones a flor de piel y Joan Laporta logró que el 54% de los socios del Barça le votaran porque les recordó quién era él: el de Cruyff, Guardiola, el sextete, el 2-6 y el 5-0 al Madrid. Él era el presidente del Barça glorioso, del que mejores recuerdos guardan y el que nada más empezar la campaña colocó una lona gigante enfrente del Bernabéu por si acaso a alguien se le había olvidado quién era.

Y así, con la emoción por bandera, fue investido ayer en el Camp Nou con una puesta en escena impecable en la que no faltaron los capitanes de todos los equipos profesionales, los expresidentes Gaspart, Rosell y Bartomeu, los candidatos a los que venció y casi toda la plana política catalana (faltó Ada Colau). Y en ese ambiente es donde sale el mejor Laporta, el imbatible en la oratoria con un discurso sin papeles de media hora trufado de guiños a Messi, a Koeman, un par de bromas y un mensaje claro de optimismo. “Vamos a devolver la alegría al barcelonismo”, dijo nada más empezar. Y con sólo eso ya se los había ganado a todos.

Foto: Joan Laporta y Leo Messi celebran LaLiga 2009/10 en el Camp Nou. (EFE)

Es tal su dominio del escenario que hasta dejó en un segundo plano la chapuza de última hora para conseguir los avales sonando la bocina de madrugada. En el discurso lo despachó con la guasa de citar a Cruyff y la frase de “solo Dios sabe lo que nos ha costado llegar hasta aquí” y hasta la próxima semana no está previsto que dé explicaciones sobre el poder de decisión que tendrán en el club Jaume Roures y José Elías, los dos avalistas de última hora que le han salvado los muebles y han evitado que él haga el ridículo y al club de tener que convocar elecciones de nuevo. La transparencia desde luego no es que un señor entre en la notaría a medianoche con un paraguas tapándole para evitar que se le reconozca cuando en Barcelona no caía ni una gota, pero de estas cuestiones hablará otro día. Ayer era el de transmitir confianza, optimismo y volver a prometer que hará todo lo posible para que Messi continúe.

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Como líder no se le discute, pero a partir de ahora tendrá que ejercer también de gestor de un club que está en la ruina con una deuda de 1.173 millones de euros, de los cuales 730 son a corto plazo, y quien estaba a su lado en la campaña, el elegido como vicepresidente económico Jaume Giró, le dejó plantado y sin avales el sábado. La respuesta de su candidatura ese mismo día fue que Giró tenía que viajar mucho a Londres por cuestiones profesionales, lo que no era compatible con el puesto en el Barcelona y que Laporta ya lo sabía desde hace tiempo, pero salvo su legión de fans, nadie se lo creyó. La primera mentirijilla la soltó antes incluso de ser investido como presidente y ahora hay cinco nuevos directivos en su Junta a los que tampoco nadie ha elegido. Minucias por el momento según algunos que no atienden a razones y sí a ilusiones. El tiempo les dará o quitará la razón.

Las enormes ganas de enterrar la última etapa vergonzosa de Bartomeu (al que no dirigió ni una palabra en su discurso, igual que tampoco lo hizo con Sandro Rosell), en libertad provisional acusado de administración desleal y corrupción en los negocios por el caso ‘Barçagate’, también tienen su peso en esta atmósfera de enamoramiento colectivo que está viviendo gran parte del barcelonismo que ve a Laporta como el líder que necesitan para no tener que echar mano de los recuerdos y soñar con un futuro luminoso y lleno de promesas. La situación económica no invita a ensimismarse con grandes fichajes y sí da para augurar decisiones difíciles en lo deportivo, pero media hora de un discurso articulado ha obrado el milagro de borrar de un plumazo hasta al esperpento del señor del paraguas. Ya veremos hasta cuándo dura la ensoñación.

En plena pandemia estamos más que nunca con las emociones a flor de piel y Joan Laporta logró que el 54% de los socios del Barça le votaran porque les recordó quién era él: el de Cruyff, Guardiola, el sextete, el 2-6 y el 5-0 al Madrid. Él era el presidente del Barça glorioso, del que mejores recuerdos guardan y el que nada más empezar la campaña colocó una lona gigante enfrente del Bernabéu por si acaso a alguien se le había olvidado quién era.

Joan Laporta