el francés pide a los jugadores ser un equipo

Zidane necesita recuperar el crédito tras el repaso de Guardiola en Champions

El partido contra el Shakhtar Donetsk debería servir para despejar dudas, aunque el problema de fondo es el crédito que perdió Zidane la pasada temporada cuando Guardiola le dio un repaso

Foto: Zinédine Zidane con gesto de concentración en un partido del Real Madrid. (Efe)
Zinédine Zidane con gesto de concentración en un partido del Real Madrid. (Efe)

En el Real Madrid se cuestiona la capacidad de Zidane para influir en los partidos con su filosofía de las rotaciones y los cambios durante los partidos cuando el resultado es negativo. Lo que sucedió en la primera de la derrota contra el Cádiz es un mal síntoma que vuelve a reabrir el debate del acierto del entrenador francés en las alineaciones y el cambio de jugadores para darle un vuelco. Contra el Cádiz hizo cuatro sustituciones en el descanso y no mejoró nada. Llega la Champions. El partido contra el Shakhtar Donetsk. Debería servir para despejar dudas, aunque el problema de fondo es el crédito que perdió Zidane la pasada temporada en esta competición cuando Pep Guardiola le dio un repaso en los dos partidos.

Hay semejanzas con los problemas futbolísticos que tiene este Real Madrid con los que evidenció en aquel encuentro del 26 de febrero contra el Manchester City en el Bernabéu. Los de Zidane venían de una dinámica negativa y el entrenador pasó de ser elogiado por ganar la Supercopa de España a criticado por la eliminación de la Copa del Rey contra la Real Sociedad. Contra Guardiola se dio un bofetón que fue sonado. No supo cómo contrarrestar el sistema táctico de un City que armó un bloque y le dejó sin espacios. Guardiola leyó mejor el duelo estratégico y su equipo se adueñó del partido. El resultado (1-2) se recibió como un mazazo. Se vio un Madrid con posesión estéril, sin profundidad ni pegada.

Zidane saluda a Pep Guardiola en el partido contra el Manchester City. (Efe)
Zidane saluda a Pep Guardiola en el partido contra el Manchester City. (Efe)

El confinamiento fue un respiro para Zidane, un tiempo para resetearse y el buen regreso a la Liga provocó que se creyera en la posibilidad de darle la vuelta a la eliminatoria en casa del Manchester City. No fue así. La estrategia y la preparación del partido de Guardiola, de nuevo, se impuso. Entre los errores de Varane y las decisiones equivocadas en los cambios de Zidane, el Real Madrid volvió a caer eliminado en los octavos de final. Puede parecer una atrocidad que se cuestione al entrenador que hizo historia con tres Champions consecutivas, pero el fútbol, que vive del presente, pone a Zidane de nuevo en el disparadero. Ganó la Liga, pero fracasó en la Champions. Y, a pesar de que el técnico diga que le da más valor al campeonato español, en el club lo que más ilusión hace es recuperar el prestigio en Europa.

La obligatoriedad de ser un equipo

El crédito de Zinédine Zidane en el Real Madrid está en volver a hacer un equipo competitivo en la Champions. Por eso, derrotas como las del Cádiz son difíciles de explicar dentro del Real Madrid y provocan que fuera cunda el pesimismo.

Después de ganar la Liga y no perder ninguno de los once partidos tras el confinamiento se destacó la fiabilidad del Real Madrid por ser un equipo sólido. Un Madrid obrero en el que todos trabajaban. Había ganas, actitud, esfuerzo. La derrota contra el Cádiz y en la semana que el Madrid regresa a la Champions y tiene que ir al Camp Nou surgen las dudas. Zidane tiene que combatir el pesimismo en una plantilla que no ha tenido fichajes y que tiene a dos de sus estrellas (Hazard y Odegaard) lesionados de larga duración. Hay más bajas (Carvajal y Odriozola) y bajones (Marcelo e Isco). Hay, incluso, pánico por el golpe que Sergio Ramos tiene en la rodilla. El capitán no ha entrado en la convocatoria contra el Shakhtar Donetsk.

El escenario es de incertidumbre en una plantilla que ya no se la señala como una de las favoritas para ganar la Champions y a la que le acompaña un comentario que es una losa: ‘Al Madrid le puede valer para competir por la Liga, pero no le llega para ganar en Europa a los grandes’. Con esto tiene que lidiar Zinédine Zidane, el especialista en levantar equipos en crisis desde que cogió el banquillo en su primera etapa y salió Rafa Benítez y más tarde regresó con el despido de Solari.

Courtois ante Sterling en el partido contra el City. (Efe)
Courtois ante Sterling en el partido contra el City. (Efe)

Después de la derrota contra el Cádiz se han sucedido las charlas grupales e individuales entre los jugadores y el cuerpo técnico. Zidane se hace el responsable para quitar presión a los jugadores y, a la vez, pide a la plantilla que vuelvan a ser un equipo. Esto es lo que más le preocupa al entrenador, que ya tiene experiencias amargas de las dos etapas en las que lleva en el banquillo. Las charlas con los jugadores de estos días están orientadas a que recuperen el espíritu de equipo y no caigan en el error de hacer la guerra cada uno por su cuenta. Esto es lo que les dijo tras la derrota contra el City de Guardiola en el Bernabéu. La historia se vuelve a repetir tras caer frente al Cádiz.

El juego del Real Madrid no es fluido, ni profundo y carece de gol. La estructura del equipo es frágil, recibe demasiadas ocasiones y Courtois es el mejor en todos los partidos. De la actitud nadie quiere hablar porque es difícil poner la frontera entre un mal partido y la desgana. Además, ya no están ni Bale ni James para que se les señale como los culpables por tener un comportamiento apático en el campo. Así que Zidane pide ser un equipo, recuperar la confianza, trabajar más fuerte y convertirse en un equipo rocoso.

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