la euforia del madridista

Por qué con la moral de Lucas Vázquez se puede ir al fin del mundo

En cuanto ha visto la luz del túnel con el inicio de la desescalada se atreve a decir que ganarán la Liga. Sin saber si se podrá reanudar y acabar. Qué más da. Es la osadía de Lucas Vázquez

Foto: Lucas Vázquez en el partido entre el Celta y el Real Madrid en Balaídos. (Efe)
Lucas Vázquez en el partido entre el Celta y el Real Madrid en Balaídos. (Efe)

Nadie se atreve a poner la mano en el fuego y decir que se jugará la Liga. No tenemos la seguridad de si se podrán disputar las once jornadas ni mucho menos las garantías de los científicos de que los test son la solución. El Gobierno va ‘partido a partido’ y se desmarca de poner una fecha de inicio del campeonato, pese al optimismo de Javier Tebas. Al presidente de la patronal le tienen descolocado. Han rebajado su euforia. Se va a intentar, pero un paso falso supondrá la cancelación. Es la postura de la portavoz Irene Lozano en la línea de la máxima prudencia que marca la estrategia del Gobierno de Pedro Sánchez. El primer paso es permitir los entrenamientos individuales la próxima semana y los riesgos se irán evaluando día a día. La Liga sigue en el aire. Pero hay quien va más lejos. Lucas Vázquez recibe la noticia con demasiado optimismo y euforia y comenta, en ‘Movistar’, que van a ganar esta Liga.

Con la moral de Lucas Vázquez se puede ir al fin del mundo. Tiene la personalidad y el atrevimiento de asumir la responsabilidad de lanzar un penalti en la final de la Champions, en Milán contra el Atlético de Madrid, como si sintiera la obligación de no dejar tirado a su equipo. Juega donde le diga el entrenador. Es un ‘tapa agujeros’. Si se lesiona Carvajal pasa al lateral derecho. Si no funciona la ocurrencia de los cinco centrocampistas en un derbi, le saca Zidane en el descanso para hacer de extremo. Lucas siempre está dispuesto a servir al equipo y obedecer al entrenador.

La actitud es la mejor virtud de Lucas Vázquez. Siempre positivo y de buen rollo. Lo que le enamora a Zinédine Zidane y lo que le permite tener más minutos que otros jugadores de más calidad y más caros. ¿Qué pensarán James o Gareth Bale cuando ven que el entrenador tiene predilección por Lucas? Deben sentirse agraviados. No entenderán por qué un futbolista más limitado en lo técnico les come la tostada. No es, precisamente, Lucas un jugador al que se le pueda calificar como un genio. No tiene cosas del colombiano, ni del galés. Tampoco de Marco Asensio ni Isco. Ni se le ven detalles de clase del estilo de Benzema. Pero tiene algo. Entre sus cualidades destaca estar en el sitio oportuno y aprovechar su oportunidad. Pedir un penalti en una tanda de una final de la Champions contra el Atleti y marcarlo es un ejercicio de osadía. Si lo hubiera fallado le habrían calificado de jugador de regional. El que no arriesga en la vida no triunfa. Es una lección que deja el arrojo de Lucas Vázquez.

La necesidad de ganar la Liga

Lucas es todo moral. Lo que le lleva a ser titular, en ocasiones, y el jugador número ’12’ en otras muchas. Por su predisposición, sacrificio, generosidad y una moral a prueba de bombas. En cuanto ha visto la luz del túnel con el inicio de la desescalada se atreve a decir que ganarán la Liga. Sin saber si se podrá reanudar y acabar. Qué más da. Es Lucas Vázquez ese tipo de jugador de clase media que resulta gris para el espectador y es un diamante para su entrenador. No parece que tenga privilegios o le hayan regalado los 201 partidos que lleva con la camiseta del Real Madrid. Lo da todo. Hasta en el gimnasio tiene excesos que le han costado, en el pasado mes de noviembre, que se le cayera una pesa y sufriera una fractura en la falange distal del primer dedo izquierdo.

Su éxito está en el trabajo, compañerismo y en poner al grupo por encima de las individualidades. Aun así y con todos estos valores se le pondrá en la lista negra de posibles bajas cuando se hable con más certezas del mercado de fichajes. ¿Por qué se atreve a decir que ganarán esta Liga? Se lo pueden echar en cara y reírse de él. En la osadía de Lucas se puede comprobar la necesidad que tiene el Real Madrid en dar continuidad al trabajo de regularidad que, por fin, había recuperado con el regreso de Zidane al banquillo. El técnico que prioriza el campeonato doméstico, como Lucas Vázquez, se llevaría una decepción si el coronavirus no le permite disputar las once jornadas de Liga. Pese a estar segundos, se tiene la certeza en el Madrid de que este era el año para recuperar la Liga. Antes de perder contra el Betis (el 8 de marzo) y paralizarse el campeonato se había ganado al Barcelona en el Bernabéu. Había pulso por la Liga y lo quieren acabar Zidane y sus chicos.

Fútbol

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios