los cinco meses más duros por su lesión

La larga batalla de Marco Asensio en el Real Madrid y cómo ha pasado lo peor

Asensio despidió un mal año con las ganas de pasar página a sus desgracias y empezar a recuperar el tiempo perdido. Quiere demostrar el hambre y la ilusión con el que regresará en 2020

Foto: Marco Asensio se ejercita en el césped de la Ciudad Deportiva de Valdebebas. (Twitter.com/marcoasensio10/)
Marco Asensio se ejercita en el césped de la Ciudad Deportiva de Valdebebas. (Twitter.com/marcoasensio10/)

Ya se puede ir diciendo que ha pasado lo peor para Marco Asensio y que en las próximas semanas, en cualquier momento, puede sorprendernos haciendo trabajo con más regularidad en el césped. Despidió un mal año con las ganas de pasar página a sus desgracias y empezar a recuperar el tiempo perdido. Quiere demostrar el hambre y la ilusión con el que regresará en 2020. Tiene que ser su año (eso dicen en el club blanco). El de la remontada, tras ser criticado por bajo rendimiento, negarse a ir con la Selección Sub 21 que se proclamó campeona de Europa y sufrir el varapalo de la grave lesión en la rodilla izquierda. Para mostrar sus progresos ya empieza a tocar el balón.

Excelente síntoma, según los especialistas. Ven a un futbolista que tiene buenas sensaciones y siente que está motivado y con fuerzas. Después de cinco meses de la lesión, lo que tiene por delante es un plan más agradecido para un futbolista que quiere ver la luz del túnel de una larga lesión. Entrar en contacto con el balón es el aliciente. Igual que subir la autoestima perdida, salir de la frustración y la impotencia de un grave percance.

Estos cinco meses ha habido de todo. Lágrimas, desconsuelo, rabia, impotencia, mensajes de compañeros, el apoyo de Zidane y de Florentino Pérez, los ex jugadores y profesionales que han querido arropar a un profesional que estaba hundido. Desde el 24 de julio, día en el que se lesionó contra el Arsenal en Washington, los médicos y fisioterapeutas que revisan su plan de recuperación y con los que pasa test casi semanalmente han destacado su disciplina y tenacidad para poner los cimientos que tienen que asegurar que podrá jugar al fútbol de alta competición sin riesgo de una recaída. El nuevo Asensio tiene que ser sólido. Más fuerte.

El caramelo del balón

Asensio se operó el 7 de agosto en la clínica Cemtro y, desde ese día, ha estado bajo la supervisión del doctor Manuel Leyes. La primera recomendación que le dieron fue que no mirara el calendario que tenía por delante. Se acogió al lema de 'semana a semana'. Sin fecha de regreso y con la consigna de que no hiciera caso de los pronósticos que podía escuchar de otros especialistas. El primer gran objetivo era conseguir una perfecta flexibilidad y extensión en la rodilla izquierda. La operación se calificó como satisfactoria. Pero la clave estaba en afrontar una larguísima recuperación en la que los días se harían duros, monótonos y pesados. En soledad y en dobles sesiones. Con jornadas en los que ha llegado a trabajar casi ocho horas.

Lo esencial era tener una actitud positiva y mucha paciencia después de sufrir un calvario con una rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco externo de la rodilla izquierda. El estado de ánimo era bajo. "Ha sido un mazazo", repetía. Pero Asensio ha demostrado en estos cinco meses mucha fuerza de voluntad y sacrificio. Mucha dedicación y energías positivas (como le recomendó Zidane) para cumplir con una primera etapa de fisioterapia y pasar al trabajo de fuerza, en el que el balear sigue demostrando que la rodilla operada tiene estabilidad, pero a la que tiene que reforzar con más masa muscular.

Ver esta publicación en Instagram

Despidiendo el 2019 trabajando duro. 💥💪🏽 #MA20

Una publicación compartida por Marco Asensio (@marcoasensio10) el

Marco Asensio trabaja duro en el gimnasio durante este periodo vacacional. Cumple con la hoja de ruta marcada para subir e intensificar el ritmo del plan marcado. Tiene que seguir quemando etapas en el trabajo de fuerza máxima y explosiva. Esas buenas sensaciones y los pasos que va avanzando los muestra en las redes sociales con vídeos en los que se le ve haciendo bicicleta, poniendo a prueba la resistencia de la rodilla lesionada y machacándose con las pesas. Hasta que le han dado el caramelo, antes de las Navidades, de poder tocar el balón. Un premio que no deja de ser un motivo más de alegría y motivación para afrontar lo que tiene por delante de cara al nuevo año.

Se habló, de forma oficiosa, de poder recortar los plazos de recuperación y estar con el grupo en un tiempo de siete meses. De ser así, el balear podría ser uno más para Zidane en el transcurso del mes de marzo. Todavía queda mucho por hacer, aunque se haya superado el ecuador de la recuperación. En los dos próximos meses tiene que pasar diferentes test en el campo con giros, carreras, conducción de la pelota, golpeo y así hasta poder ir reincorporándose a la dinámica del resto de compañeros. Hasta completar una pretemporada y ser uno más todavía queda un trabajo exigente. Será el más ameno y divertido para un futbolista que lo ha pasado mal. Los pronósticos más optimistas se sustentan en sus ganas por empezar el trabajo con más intensidad en el césped y golpear el balón. De ser así, no se puede descartar que sea el fichaje que quiere Zidane y por el que el entrenador francés se niega a que haya refuerzos en este mercado de invierno. La guinda a un calvario sería verle rindiendo a un buen nivel y que volviera a entrar en los planes de Luis Enrique.

Fútbol

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios