la mayoría de los estadios son públicos

Los llamativos alquileres del fútbol español: esto paga tu equipo por su estadio municipal

Solo 10 equipos, de los 32 que juegan -entre Primera y Segunda- en estadios públicos, pagan un alquiler anual. Se exige mayor transparencia y más fiscalización

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"Prohibido sacudir las botas dentro del vestuario". Esta frase, que se podría leer en la pared de cualquier pista de un equipo vecinal, es una de las cláusulas que contiene el convenio entre el Ayuntamiento de Almendralejo y el Extremadura UD para el uso del Estadio Francisco de la Hera. Y no se queda solo en ese detalle: "Queda prohibido dejar cualquier tipo de basura fuera de las papeleras"; "Los entrenamientos se realizarán siempre que sea posible con luz natural". El club, que juega en la segunda división, abona 1.000 euros al año, tiene un convenio vigente hasta 2021 y se debe encargar del mantenimiento del campo, mientras que el ayuntamiento se compromete a pagar la luz y el agua.

Los convenios entre equipos de fútbol y organismos públicos son moneda corriente en el fútbol español, pero el pago del Extremadura al ayuntamiento es casi una excepción. Entre primera y segunda, 32 de los 42 equipos (76%) utilizan instalaciones públicas para sus partidos de local y solo diez pagan o han pagado por ello (Deportivo y Oviedo pagan solo un euro). Incluso tres equipos (Leganés, Cádiz y Numancia) reciben subvenciones del ayuntamiento local por utilizar las instalaciones municipales. El Confidencial accedió, a través de la Ley de Transparencia, a los convenios que 29 equipos mantienen con los organismos públicos. La información de los tres restantes fue facilitada por los clubes.

Cada acuerdo tiene sus peculiaridades y diferente nivel de detalle, pero algunos elementos se repiten. La gran mayoría son a largo plazo (25 años en promedio), reservan un palco oficial para las autoridades públicas, incluyen otras instalaciones como ciudades deportivas, establecen un número reducido de entradas para entregar a escuelas infantiles de fútbol y se reservan algún espacio publicitario dentro del recinto para promocionar la ciudad. La publicidad del lugar y la promoción del deporte son los dos grandes argumentos que se repiten en los convenios para ceder las instalaciones sin ninguna contraprestación económica.

Pero no todos están de acuerdo en la cesión gratuita de instalaciones públicas. "A una entidad con ánimo de lucro no se le puede regalar el dinero", dice a El Confidencial Emilio Abejón, secretario general de la Federación de Accionistas y Socios del Fútbol Español (FASFE). Abejón asegura que no hay nada en contra de que un club juegue en un campo municipal, pero reclama que el procedimiento sea transparente, sobre todo porque se trata de sociedades anónimas deportivas (SAD) y pide que exista un "escrutinio y una fiscalización más exhaustiva".

"A una entidad con ánimo de lucro no se le puede regalar el dinero", dice Emilio Abejón, secretario general de FASFE

Algunos organismos comparten esa idea y han comenzado a aplicar convenios vinculados a los ingresos de los equipos, tal como se hace en otros países de Europa. Actualmente son solo dos clubes los que pagan una renta vinculada a sus ingresos. Uno es el Girona y otro es el CD Tenerife, que desde este año debe abonar al Cabildo una tasa del 5% de sus ingresos anuales por usar el Estadio Heliodoro Rodríguez López (entradas, abonos, restauración y publicidad estática). La institución insular comenzó en 2014 el proceso de regulación de la tasa a instancias de su interventor, pero no ha sido hasta este año cuando ha empezado a reclamarle al club el dinero.

La crítica del interventor al proceder del Cabildo ilustra muy bien la relación entre clubes y organismos públicos. "Constituye una actuación irregular no haber procedido con anterioridad a dar cumplimiento al principio general del derecho administrativo de que las utilizaciones especiales y privativas del dominio público estén sujetas al pago de un canon, tasa o impuesto (...), produciéndose su disfrute de forma gratuita contraviniendo la normativa vigente", escribió en 2018, según recogió 'TenerifeAhora'.

Las concesiones administrativas están sujetas a la Ley de Contratos del Sector Público y la Ley de Patrimonio de las Administraciones Públicas. Dos abogados consultados por El Confidencial explican que los ayuntamientos tienen autonomía legislativa a través de las ordenanzas para establecer las condiciones de esos contratos, de ahí las diferencias entre los distintos clubes. Hay que distinguir entre bienes de dominio de público y bienes patrimoniales. El artículo 93.4 de la Ley 33/2003, de 3 de noviembre, del Patrimonio de las Administraciones Públicas dice que "las concesiones de uso privativo o aprovechamiento especial del dominio público podrán ser gratuitas, otorgarse con contraprestación o condición o estar sujetas a la tasa por utilización privativa". Según los documentos analizados por El Confidencial, casi todos los estadios públicos utilizados en LaLiga tienen la condición de bien de dominio público.

Otro interventor, el del Ayuntamiento de Almendralejo, ha señalado que el ascenso del Extremadura a segunda división y su posterior transformación en SAD obliga a cambiar el convenio entre el club y el consistorio para la cesión del estadio municipal. "Estamos preparando una concesión administrativa", explica José María Ramírez, alcalde de la localidad pacense. El Rayo Vallecano y la Comunidad de Madrid han firmado este año un nuevo acuerdo que por primera vez en 30 años obliga al club a pagar un canon (81.748 euros) por utilizar el Estadio de Vallecas.

A mitad de camino en Europa

En la primera división española, menos de la mitad de los equipos tiene estadio propio. Ese número ubica a LaLiga Santander a medio camino dentro de las cinco grandes ligas europeas. Por detrás de la Premier League inglesa y la Bundesliga alemana, pero bastante por delante de la Serie A italiana y la Ligue 1 francesa.

En otros países los convenios tienen cláusulas vinculadas a los ingresos de los equipos y a la participación en competiciones europeas. El Manchester City, por ejemplo, juega en el estadio propiedad del ayuntamiento de la ciudad y en la temporada 2014/2015 pagó más de 4 millones de libras (4,6 millones de euros) por ello. El club inglés debe pagar al ayuntamiento un precio por el alquiler, un porcentaje de sus ingresos por la venta del nombre del estadio (Etihad Stadium) y otras variables relacionadas a su participación en la Champions League, según una solicitud de acceso a la información pública realizado a través de la plataforma What Do They Know.

En Francia, el PSG, que también utiliza un estadio público, está analizando vender los derechos del nombre del Parque de los Príncipes y ya sabe que un 3% de esos ingresos irá a las arcas públicas. Los acuerdos de concesión en España están lejos de estas dinámicas. Muchos son a largo plazo (40 o 50 años), establecen un canon fijo independiente de los ingresos del club que, a lo sumo, se actualiza por el IPC y, algunos pocos, establecen como obligatorio que el equipo se mantenga en determinadas categorías. Y a la hora de vender los derechos del nombre, los organismos públicos quedan por fuera.

"El 'naming right' es para cuando el estadio sea utilizado por el club, cuando se utiliza para otro tipo de eventos se sigue llamando Anoeta. Es por ello que los ingresos son exclusivos para la Real Sociedad", explicaron desde el club a El Confidencial. Además del equipo vasco, Villarreal, Deportivo de La Coruña y Celta también tienen vendidos los derechos del nombre del estadio público que utilizan y ninguno menciona el tema en los convenios firmados con la administración pública.

El Athletic tiene el alquiler más alto

De los 42 estadios de LaLiga, el de San Mamés es el caso más especial. La propietaria de la instalación es San Mamés Barria, S. L., sociedad público-privada constituida en 2007 para la tenencia de los terrenos, la construcción del estadio y explotación. En la actualidad, tras varias ampliaciones de capital, el Athletic Club tiene el 30,3% de las acciones, Kutxabank, el Gobierno Vasco y la Diputación de Bizkaia tienen el 23,2% cada una y el Ayuntamiento de Bilbao posee el 0,03%, según las cuentas de 2018 consultadas por El Confidencial. El presupuesto para la construcción ascendió a 152,3 millones de euros (exluyendo el terreno y las licencias), aunque según un informe del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas el coste se quedó 135 millones. A cambio de esa financiación, el recinto acoge varias instalaciones ajenas al Athletic y las instituciones públicas tienen derecho a usar

En 2013, San Mamés Barria firmó un contrato de arrendamiento de industria con el Athletic para cederle el estadio. El club ostenta en exclusiva los derechos de explotación, gestión y uso por un período de 50 años prorrogables otros 50. Además, tiene una opción de compra. El contrato establece una renta anual de 500.000 euros + IVA (actualizable en función del IPC) a partir de 2018, año en el que concluyeron las obras. Esa renta se actualizará en 2028 y cada cinco años a partir de entonces.

San Mamés es el único estadio público-privado de España. (EFE)
San Mamés es el único estadio público-privado de España. (EFE)

La reforma de otro estadio vasco, Anoeta, también ha sido financiada con aportación pública y privada. La Real Sociedad, no pagaba anualmente por utilizarlo. Sin embargo, en 2016, cuando se firmó un nuevo convenio por la remodelación, el club se comprometió a pagar el 50% de los 50 millones euros estimados inicialmente, mientras que el Gobierno Vasco pagaría diez y la Diputación de Gipuzkoa otros cuatro. Los restantes 11 millones los pagaría la Real en forma de canon anual hasta el 2067. Pero la estimación inicial se quedó corta y el coste total se ha elevado hasta 63 millones de euros.

Que los clubes no paguen un canon o una tasa no significa que les salga gratis jugar en sus estadios. La mayoría paga el agua y la luz y se hace cargo del mantenimiento. La UD Las Palmas contribuye al mantemiento de su estadio con un máximo de 435.000 euros (pero recibe mucho más en patrocinio del Cabildo). Otros también financian parte de la reformas, sobre todo desde que el aumento de los ingresos por derechos de televisión ha saneado sus cuentas.

Hay ejemplos antiguos, como los tres millones que aportó la Real Sociedad para la construcción de Anoeta a principios de los 90 o los 3,6 que pagó el RCD Mallorca para levantar Son Moix. Y otros más recientes como el del Girona, que en 2018 firmó un nuevo acuerdo con el ayuntamiento para la concesión de Montilivi durante 50 años. En él, el club 'hermano' del Manchester City se compromete a un plan de inversiones de 50 millones de euros durante ese tiempo. También paga un canon que no puede superar los 197.929,65, aunque esa cantidad puede reducirse por el importe de las entradas que el club done a entidades con fines sociales.

Los clubes con estadio propio

Apenas diez equipos de LaLiga son propietarios de los estadios donde juegan: Atlético de Madrid, FC Barcelona, Real Madrid, Valencia, Levante, Real Betis, Sevilla y RCD Espanyol en primera, y Elche y Huesca en segunda. Tener un estadio propio permite un control total sobre este y, por lo tanto, la posibilidad de explotarlo comercialmente. "Poseer su propio estadio se ha convertido en un factor fundamental del crecimiento de los equipos", explica a El Confidencial el jefe global de deportes de la consultora KPMG, Andrea Sartori. No solo permite aumentar los ingresos en los días de partido, sino que también permite la explotación cuando el equipo no juega. Además, da la posibilidad de adecuar las instalaciones a las necesidades del club, lo que es más difícil para un equipo que juega de local en un estadio público.

Las infraestructuras deportivas dejaron de ser, hace varios años, un simple lugar donde los fanáticos pasan 90 minutos (o lo que dure el deporte en cuestión) y se vuelven a sus casas. Los estadounidenses han sido los pioneros, y ya se ha expandido a varios países de Europa, en convertir los campos de deportes en espacios multiusos donde se puede realizar desde una conferencia hasta un concierto y donde el hincha es el centro para pensar la experiencia de un estadio.

"Venta de entradas, catering, restaurantes, paneles publicitarios, conferencias, eventos. Todo esto permite fortalecer los balances de un club más allá de los días de partido", explica Sartori. Pero claro, para tener un estadio propio es necesaria una importante inversión inicial que no todos los clubes están en condiciones de realizar. Para explicar la importancia que tiene, Sartori señala el caso del Atlético de Madrid y su recientemente estrenado Wanda Metropolitano. "Es el ejemplo perfecto de cómo un estadio propio puede apoyar el crecimiento de un club", señala. En la primera temporada del club en el nuevo estadio (2017/2018), los ingresos por socios y abonados aumentaron un 60%, pasando de 26 millones a 41.

"Es de sentido de común que un club sea propietario de su estadio tal y como funciona el mundo hoy en día", afirma David Espinar, portavoz del Real Valladolid. El club de Ronaldo negocia con el ayuntamiento vallisoletano la compra del Nuevo José Zorrilla, estadio en el que juega desde 1982 y por el que paga un alquiler anual de 115.000 euros. "Obtener algo de patrimonio para el club, hacerlo nuestro y salvar el excesivo tiempo que llevan los trámites" son las razones esgrimidas por Espinar para comprar la instalación. La relación entre el Valladolid y el ayuntamiento es buena, y el club espera que la compra salga adelante.

La situación es muy diferente en Vigo. El Celta también ha planteado quedarse con Balaídos, pero se ha encontrado con la negativa del Concello que dirige Abel Caballero, cuya mala relación con el presidente celtista, Carlos Mouriño, explica lo sucedido en los últimos años: un estadio a medio reformar, un club a disgusto e incluso amenazas de llevarse al equipo fuera de la ciudad. En la actualidad, existe un convenio hasta 2034 que permite al Celta explotar el estadio y otras instalaciones a cambio del pago de los gastos de agua y luz. Ese mismo convenio, renovado en 2009, permitió a un Celta en concurso de acreedores activar como patrimonio en su contabilidad el estadio.

Pablo López ha contribuido en la elaboración de esta información.

Metodología

Todos los convenios fueron solicitados a los respectivos organismos públicos dueños de los estadios a través de la Ley de Transparencia. El ayuntamiento de Granada, el de Vitoria-Gasteiz y el de La Coruña no respondieron a las solicitudes de El Confidencial y la información fue proporcionada por los clubes. La información sobre el Athletic Club y San Mamés (que es público-privado) fue extraída de las cuentas públicas de la sociedad San Mamés Barria, propietaria de la instalación.

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