la incertidumbre del proyecto

El catastrofismo en el Real Madrid y cómo se ponen los huevos en la cesta de Hazard

Una de las misiones que tiene Zidane es remontar la corriente de pesimismo que se ha instalado en el Real Madrid. La gran baza es Hazard en un verano con un gasto de 303 millones de euros

Foto: Florenrtino Pérez y Eden Hazard en el día de la presentación del belga en el palco del Bernabéu. (Efe)
Florenrtino Pérez y Eden Hazard en el día de la presentación del belga en el palco del Bernabéu. (Efe)

La reconstrucción del Real Madrid está incompleta en un verano en el que Florentino Pérez se paralizó después de haber gastado 303 millones de euros en cinco fichajes. Son 49 millones más de los que desembolsó cuando regresó en el verano de 2009 con Cristiano Ronaldo, Kaká, Benzema, Xabi Alonso… Hizo hasta ocho fichajes para renovar un proyecto en el que contaba con los mejores futbolistas del mundo y generaba ilusión. Eran días en los que se quedaba pequeño el Bernabéu con las presentaciones del portugués, el brasileño y el francés. Los socios se esperaban otro verano, de ‘vacas gordas’, y lo que sienten es incertidumbre. Todos los huevos se han puesto en la cesta de Eden Hazard. Es el futbolista que falta por ver si es capaz de convertirse en el líder de un equipo que ha perdido alma y mando. Todavía se sigue hablando, con nostalgia, de la marcha de Cristiano Ronaldo a la Juventus.

En la cesta de Hazard se han gastado 100 millones de euros y se tienen que notar con un futbolista que marcó las diferencias en el Chelsea y se convirtió en una estrella en el último Mundial disputado en Rusia. Los dirigentes no admiten reproches. Los 303 millones de euros tienen que servir de algo a lo largo de la temporada y los ven bien empleados para fortalecer el equipo y poder decir que pelearán por todas las competiciones. Lo que no admiten es que se pueda poner en cuestión la gestión y las decisiones de no fichar, a cualquier precio, a futbolistas como Paul Pogba o Neymar.

Eden Hazard durante la pretempodada. (Efe)
Eden Hazard durante la pretempodada. (Efe)

En el Real Madrid se quedan con la tranquilidad de que han hecho lo correcto en la planificación para reforzar la plantilla. Se considera mejor que la temporada pasada y deciden aislarse del catastrofismo exterior. Los primeros, los jugadores y un vestuario que necesita quitarse el castigo de la nefasta pasada temporada. A Zidane se le ve afectado, como no puede ser de otra manera, por no haber redondeado el proyecto que tenía entre manos y la pifia contra el Valladolid en el estreno del Bernabéu. Zizou ya asume que le van llover las críticas como no sea capaz de dar con la tecla y demuestre que el equipo es solvente y competitivo. Esas voces críticas dudan y empiezan a no verle como el salvador que necesitaba el Real Madrid.

Caras nuevas

La apuesta de Zidane fue arriesgada. Asumir la responsabilidad de sentarse en el banquillo del Real Madrid en circunstancias calamitosas suponía un arma de doble filo: ser protagonista de una hazaña o un siniestro. Las sensaciones están más cerca de lo segundo cuando solo se llevan un par de jornadas de Liga y se le reprocha su inmovilismo por no refrescar el once con los fichajes, la plaga de lesiones y el jeroglífico de sus sistemas tácticos. La desastrosa pretemporada no transmitió señales para el optimismo y la ilusión. No va a ser nada fácil esta temporada para un entrenador al que se le pide que dé el paso y ponga a los fichajes. El madridismo quiere y necesita caras nuevas. A ZZ le recriminan que no se haya quedado, por ejemplo, con Ceballos y Kubo. Tomar decisiones que no han salido adelante (Bale, James o Keylor Navas) pueden pasarle factura.

En esta atmósfera calamitosa participan personajes de relevancia como Jorge Valdano, ahora con funciones de comentarista. Cuando el ex jugador, entrenador y dirigente de la casa blanca le surgen las dudas y se refiere a un Zidane distinto que tiene que demostrar cuál es su verdadero nivel como técnico. Su primera etapa fue de menos a más tras sustituir a Rafa Benítez y se aprovechó de la plenitud de futbolistas como Sergio Ramos, Marcelo, Modric, Kroos... y todo lo que suponía Cristiano Ronaldo. Esta etapa es totalmente diferente y Valdano quiere comprobar si Zidane está prepoarado.

El Real Madrid no va a tener un mes de septiembre apacible con un calendario que le depara visitas farragosas en los campos del Villarreal, Sevilla y el derbi contra el Atlético de Madrid (el 28), además del inicio de la Champions. Más munición para los pesimista que se tapan los ojos pensando que puede ser un mes negro y si se repite el bajón de la segunda parte contra el Valladolid, es difícil apostar por un Real Madrid fiable.

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