Impacta la humildad del hispano-marroquí

El giro de Munir y los 'tupper' que mamá Saida le llevará a Sevilla cada fin de semana

Una larga hilera de clubes querían fichar a Munir, pero pudieron más los títulos del Sevilla y las palabras de Sergi Gómez, a quien conoce del Barcelona

Foto: Tras pasar por Valencia y Alavés, Munir El Haddadi vuelve a salir del Barcelona (esta vez traspasado) para jugar en el Sevilla. (EFE)
Tras pasar por Valencia y Alavés, Munir El Haddadi vuelve a salir del Barcelona (esta vez traspasado) para jugar en el Sevilla. (EFE)

A Munir El Haddadi (El Escorial, 1995) le brillaban los ojos cuando este lunes fue presentado con otra camiseta distinta a la azulgrana. Dejó atrás unos meses de lucha sorda con el Barça que le consumió energías. Esta vez, el futbolista se sintió dueño de su destino y pulsó el botón. Salió el Sevilla, el equipo que sirve de lanzadera perfecta a Munir, un tipo con hambre y que ha causado muy buena impresión en sus primeras horas como hipalense por diferentes motivos.

El lunes, durante su presentación, en la primera fila de la sala de prensa del Sevilla FC se encontraba su familia (su padre, Mohamed El Haddadi; su madre, Saida; sus hermanos, Suleiman y Anuar; y sus sobrinos) y su agente, Francesc Valdivieso, el hombre que le acompaña y vela por sus intereses desde que, con 17 años, llegó a Barcelona. Desde entonces y por encargo de Mohamed, Valdi ha ejercido la función de “padre deportivo del futbolista”, una mano invisible que alumbra los pasos del águila de El Escorial.

Munir dejó el Barcelona sin una mala palabra. Cerró una puerta y abrió otra. El agente del futbolista disponía de un listado imponente de clubes (hasta 15) interesados en contratar sus servicios, aunque no dudó "ni un segundo" en decantarse por el Sevilla. En la elección ayudaron mucho las conversaciones que mantuvo semanas atrás con Sergi Gómez, jugador del Sevilla, viejo compañero del Barça y también amigo. Munir, asegura, siempre tuvo referencias magníficas del club de Nervión “por sus títulos, su afición y porque es un club 'top". "Y yo quiero luchar para ser alguien en el Sevilla". Las palabras de Sergi, titular indiscutible en el cuadro de Nervión, rompieron la baraja. En el Sevilla se reencuentra con Aleix Vidal, excompañero en el Barça, y también con Pablo Sarabia, que compartió camiseta con él en la sub-21 de Celades en tres partidos.

El exbarcelonista piensa que el Sevilla es la lanzadera perfecta, aunque tendrá una durísima competencia para ser titular, porque el dúo André Silva (10 goles entre Liga y Copa) y Ben Yedder (16 goles) parece inamovible, y Pablo Sarabia, el otro mediapunta, lleva 15 goles. “Son muy buenos futbolistas, que están a un gran nivel y ojalá sigan en un gran nivel, por su juego y por los goles que están haciendo. Yo estaré ahí, trabajando al máximo para el equipo y estando ahí para cuando el míster me necesite”.

Munir se alejó dos veces del Barça (con el dúo Messi/Suárez es como comer adoquines de postre) y olió a triunfo. Primero en el Valencia y luego en el Alavés. Regresó el verano pasado y el Sevilla de Joaquín Caparrós ya le tiró el guante. Caparrós admira la sencillez de un futbolista con hambre. "Tipos así encajan de maravilla en la idiosincrasia de un club como el nuestro", dice.

Munir debutó el domingo y fue presentado el lunes. (EFE)
Munir debutó el domingo y fue presentado el lunes. (EFE)

Quince equipos querían ficharle

Hasta 15 equipos (Roma, Nápoles, Fiorentina, Milan, West Ham, Leicester, Bayer Leverkusen, Marsella, Galatasaray, Betis, Valencia, Sevilla…) han llamado a la puerta de Munir. A finales de diciembre, tras charlar con Caparrós, Marchena y Gallardo, vio clara su decisión. En el mediodía del pasado sábado, Munir firmó por el Sevilla hasta junio de 2023, con una cláusula de rescisión que no pilla desprevenido a nadie: 90 millones.

Su futuro inmediato se tiñe de blanco. Munir, un chaval cuya humildad ha causado sensación entre los empleados del club nervionense, vivirá en una casa de Condequinto, a diez minutos de la ciudad deportiva sevillista, cerca de la vivienda de su amigo Sergi Gómez y de otros compañeros sevillistas. Pasará el día en las instalaciones del club, que tiene restaurante (con cocineros, que siguen las instrucciones de los nutricionistas del equipo) al servicio de los futbolistas. Y por la tarde/noche, para cenar, abrirá alguno de los 'tupper' (comida preparada por el padre, cocinero de profesión) que mamá Saida, que piensa visitarle cada fin de semana, le habrá dejado en el congelador. Mientras, Munir ya cuenta las horas que faltan para hacer debutar como sevillista en Nervión. Será este miércoles, a las 20:30, en el partido de vuelta de octavos de final de la Copa del Rey ante el Athletic. Munir le dijo a su padre: "Yo soy de los que nunca se rinden".

Fútbol

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios