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El problema de Oscar Piastri y otros pilotos jóvenes de creerse Fernando Alonso
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CONFLICTOS DE PILOTOS EQUIPOS

El problema de Oscar Piastri y otros pilotos jóvenes de creerse Fernando Alonso

Quemar puentes en el mundo del motor nunca es recomendable, pero mucho menos aún cuando apenas estás comenzando. La falta de humildad o mal asesoramiento se paga

Foto: Fernando Alonso y Oscar Piastri en la presentación de Alpine (REUTERS/Sarah Meyssonnier)
Fernando Alonso y Oscar Piastri en la presentación de Alpine (REUTERS/Sarah Meyssonnier)

Por mucho dinero que haya de por medio en las carreras de Fórmula 1 y de MotoGP y que estemos ante un entorno ultra profesionalizado, el paddock no deja de ser un reducto muy pequeño en el que se conocen todos. Cuando los pilotos siembran desconfianza o malos recuerdos en ese territorio, tarde o temprano, les pasa factura, porque por injusto que sea, los pilotos, como los entrenadores en el fútbol, siempre son el eslabón más débil de la cadena. El problema, lejos de minimizarse, ha ido además aumentando a medida que el talento y la riqueza global ha venido llegando al 'Gran Circo'.

Y muchas veces, el problema es que quemar un puente en este mundillo te persigue la sombra de un desencuentro en otras categorías del automovilismo, no solo en la F1. Que se lo digan a Fernando Alonso, con todo lo que le pasó con Honda, cuando fruto de la desesperación ante la nefasta competitividad del motor de su coche, exclamó aquello del “This is a GP2 engine!”. Da igual que esa comunicación nunca debiera haber salido al aire al ser pillada a traición por la organización. Da igual tampoco, que en el fondo, Fernando fuera el simple transmisor de la desesperación de la propia McLaren. El constructor nipón no perdonó aquella ofensa y aquel puente no se pudo ya reconstruir. Fruto de aquel agravio, recordemos que Fernando tuvo que correr con Chevrolet y no con Honda, en su tercer asalto a las 500 millas de Indianápolis.

Si esto ocurre con todo un bicampeón mundial, que por cierto tenía razones sobradas de queja ante los desastrosos inicios de Honda en su retorno a la categoría, qué no le va a suceder a alguien como Oscar Piastri, que a pesar de lo prometedor de su talento, aún no ha debutado en la Fórmula 1. El australiano se ha ido (o pretende irse) de malas maneras de Alpine y eso es un grave error para alguien en su situación. Es cierto que Fernando podía haberse ido mejor de Alpine y que no ha evitado mostrar su despecho marchándose a Aston Martin sin avisar, pero a fin de cuentas, el asturiano tenía unos argumentos muy diferentes a los del joven piloto australiano a la hora de tomar su decisión.

Piastri no es Alonso

En primer lugar, para Alonso hablamos del que será casi con seguridad su último contrato en la categoría, mientras que para Piastri se trata del primero y ya empieza con renglones torcidos. En segundo lugar, Fernando puede alegar que en Alpine ni le han ofrecido lo que él pedía, ni han tenido mucho tacto públicamente con él a la hora de mostrarle su apoyo. Por el contrario, Alpine ha invertido una fortuna en preparar a Piastri para la máxima categoría y no parece equiparable, por tanto, aprovechar un resquicio legal, para consumar la ‘traición’.

El problema es que aquí no sólo Alpine toma nota, sino que lo hace el resto del paddock. 'Ojo, cuidado que este Piastri, que no es de fiar', se dirán entre ellos todos los directores de equipo. Por supuesto, que los directores de equipo son de todo menos santos y si lo necesitan, buscan sin pestañear cualquier resquicio legal para dar la patada al piloto. Pero ya decíamos que en este juego, el eslabón débil siempre es el piloto y por eso no hay que tentar a la suerte más de lo necesario. Por eso sorprende aún más el amateurismo o la osadía de estos jóvenes pilotos, poniéndose desafiantes en este tipo de situaciones.

Al igual que Álex Palou nunca debió desmentir públicamente a Chip Ganassi cuando sin su consentimiento anunció su renovación, Piastri cometió probablemente el error más grave de su carrera deportiva, cuando él personalmente desmentía a Alpine. El mismo Pato O´Ward, otro participante en la ‘Operación Triunfo’ organizada por Zak Brown para el segundo asiento de McLaren en 2023, hablaba con cierta chufla de su actual jefe, destacando la tomadura de pelo que supone ofrecer lo mismo hasta a cuatro pilotos. Y no les falta seguramente razón a todos ellos en su mensaje, pero aquí hay que actuar con inteligencia y debe ser el manager, el portavoz o la empresa de representación quien se ‘coma el marrón’. A fin de cuentas, es algo perfectamente asumido en este negocio, porque cualquier relación de management implica cierta relación de ‘poli bueno’ para el representado y de ‘poli malo’ para el representante.

placeholder Oscar Piastri ha hecho miles de kilometros de preparación para la Fórmula 1 pagado por Alpine (REUTERS/Hamad I Mohammed)
Oscar Piastri ha hecho miles de kilometros de preparación para la Fórmula 1 pagado por Alpine (REUTERS/Hamad I Mohammed)

Un problema evitable

Parece mentira que algo tan evidente no lo sepan ver los pilotos y se dejen ofuscar por jugadas, que aunque las entiendan como antirreglamentarias o marrulleras, no dejan de ser parte del juego. Si las cosas salen mal, para los deportistas siempre quedaría la coartada ante los ofendidos de alegar que fueron mal aconsejados por sus representantes. Cuando eres tú directamente el que tomas partido y te retratas públicamente, te han tomado la matrícula de por vida. Los pilotos pasan, pero la gente que ‘parte el bacalao’ en el paddock, permanece décadas, aunque sea cambiando de equipos. Mal negocio que alguien de los agraviados esté esperándote algún día para poder devolvértela.

Piastri además, no parce haber valorado lo suficiente, que dar un portazo a Alpine no es dar un portazo cualquiera. Aunque el equipo francés lleve varios años sin luchar por el título, no dejamos de hablar de Renault, uno de los únicos cuatro motoristas oficiales de la Fórmula 1 actual y uno de los nombres más prestigiosos de la historia de este deporte. El constructor francés tiene presencia en otras categorías del automovilismo y tiene una alianza con otro coloso del automóvil como es Nissan. Es decir, antes de empezar, es muy negativo que ya te haya puesto la cruz uno de los cuatro constructores presentes y un gigante de la industria.

Si una declaración a destiempo ante un medio de comunicación puede costar muy cara, qué decir ya del mal uso que muchos pilotos hacen de sus redes sociales. Aunque subestimen su riesgo, con frecuencia lo tomen a broma, o incluso lo reivindiquen como canal de su ‘libertad de expresión’, en el mundo corporativo se toma nota de todo y no digamos ya, si fruto de un mal mensaje, la reputación de la empresa se resiente. ¿Alguien piensa la gracia que les debe de hacer a los directivos de Alpine (Renault), las burlas recibidas después del famoso mensaje de desmentido de Piastri en su cuenta de Twitter? Cuidado con los puentes que quemáis, Oscar y Cia…

Por mucho dinero que haya de por medio en las carreras de Fórmula 1 y de MotoGP y que estemos ante un entorno ultra profesionalizado, el paddock no deja de ser un reducto muy pequeño en el que se conocen todos. Cuando los pilotos siembran desconfianza o malos recuerdos en ese territorio, tarde o temprano, les pasa factura, porque por injusto que sea, los pilotos, como los entrenadores en el fútbol, siempre son el eslabón más débil de la cadena. El problema, lejos de minimizarse, ha ido además aumentando a medida que el talento y la riqueza global ha venido llegando al 'Gran Circo'.

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