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Fernando Alonso y las claves de por qué su fichaje por Aston Martin no es una sorpresa
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LA RÁPIDA RESPUESTA A LA RETIRADA DE VETTEL

Fernando Alonso y las claves de por qué su fichaje por Aston Martin no es una sorpresa

Aston Martin ha arrebatado a Alpine al piloto español. El equipo francés no ha jugado tan fuerte como el británico, y la retirada de Vettel ya no parece tan casual ni genuina

Foto: Alonso sustituirá a Vettel en Aston Martin. (Reuters/Murad Sezer)
Alonso sustituirá a Vettel en Aston Martin. (Reuters/Murad Sezer)
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Sebastian Vettel anunció su retirada de la Fórmula 1 el jueves. Fernando Alonso y Aston Martin sorprendían anunciando su fichaje cuatro días después. Nadie esperaba semejante velocidad, pero nadie habría rechazado tal posibilidad de haber seguido las miguitas de pan que dejaban los protagonistas del cuento durante estos últimos meses. Esta podría ser la intrahistoria —o similar— del no tan sorprendente movimiento del piloto español.

Tal y como informábamos la pasada semana, el futuro de Alonso estaba más ligado de lo que parecía a la retirada de Vettel, recordando aquella llamada de Daniel Ricciardo, que dejaba estupefacto a Richard Horner, para comunicarle su marcha a Renault cuando Red Bull ya había aceptado todas sus demandas. Motivaciones internas, absolutamente personales, decantaron la balanza del australiano. La sorpresa, la estupefacción (en Alpine, posiblemente) y las motivaciones íntimas también forman parte del fichaje de Alonso por el equipo británico. Y uno de mayor calado, si cabe: en la Fórmula 1 hay que seguir el rastro del dinero, combustible primario de este negocio. Sus miembros, todos, lo huelen, saben dónde mana y fluye. También Fernando Alonso. Y, si Luca de Meo quería mantener al español en Alpine, ha cometido un gran error de cálculo.

¿Cuestión de horas o de meses?

Puede que el fichaje se cerrara en cuestión de horas. Pero, en la Fórmula 1, todo se forja con meses de anticipación. Un año antes de fichar por Ferrari, en Renault, el español ya hablaba con el equipo italiano. McLaren llevaba muchos meses cortejando a Alonso para el retorno de Honda. Tenía cabos atados con Renault casi un año antes de su retorno. En todos los casos, el secretismo y la confidencialidad son premisas de titanio, y si hay que mentir, se miente para protegerla.

Durante estos meses, Flavio Briatore habrá sondeado las opciones en Aston Martin. Alonso es consciente de que el dinero está hoy en la escudería británica. Lawrence Stroll y Martin Whitmarsh tantearon la disposición de Alonso al cambio si se aceptaban sus peticiones económicas y contractuales. En medio, un Sebastian Vettel que también acababa contrato. ¿Recibía el alemán durante estos meses ofertas imposibles de aceptar, sabiendo Stroll a quién podía tener al otro lado? Por ello, quizás el fichaje de Alonso no fue cuestión de cuatro días, sino labor de meses.

Un debutante o un doble campeón

Primer 'flashback'. "Nosotros queremos muchísimo a Fernando, pero, al final, vamos a tener que buscar una solución para todos, porque tenemos también a Esteban y a Osca Piastri, que son unos pilotos muy buenos. Queremos proteger a nuestros pilotos y buscar una solución ideal para todos…". En la parrilla de salida del GP de España, Luca de Meo mostró cierta suficiencia ante las cámaras de DAZN, con la sensación del jugador que sabe que tiene mejores cartas que su rival. Pero un despacho en la sede de Renault no es un 'motorhome' de la Fórmula 1, como ya habrá descubierto hoy. En Montmeló, el mismo viernes, Alonso había dejado plantada a la prensa española después de convocarla… En España. Algo no funcionaba.

Al margen de las posibles discrepancias económicas entre las partes (Szafnauer insinuaba este fin de semana que existían), otra diferencia resultaba crucial: Alpine ofrecía un año a Alonso. Con dos, Oscar Piastri quedaría libre de no cumplirse con el compromiso de un asiento, al menos en 2024. A Alonso le ofrecían el caramelo del equipo oficial de Alpine que nace ese año en el WEC y Le Mans. El español repetía a diestro y siniestro estos meses que le queda cuerda para rato. Luca de Meo (quien de verdad manda en Alpine) creía tener al español en su terreno y con pocas alternativas negociadoras. El tiempo le ha confirmado su gran error. Se queda con Piastri (un debutante) y Ocon, dos nombres mundialmente 'conocidos' para una marca, Alpine, que vende coches, no lavadoras. Es ahora otra de superdeportivos de lujo la que contará con el activo mediático que supone Alonso. Negocio redondo.

Las camisetas de Vettel

Segundo y tercer 'flashback'. Miami. ¿Sebastian Vettel con una camiseta anunciando un Gran Premio de Miami bajo el agua en el futuro, en la presentación oficial? Peor aún: Montreal. Vettel denuncia un tipo de extracción de petróleo en Canadá. Interviene hasta una ministra del país de origen de Lawrence Stroll. No baja el tono de sus proclamas ecologistas en los meses siguientes. Todo muy loable, pero en el seno de una marca de deportivos de lujo (en grandes pérdidas), con el gigante petrolero Aramco (petrolera) como patrocinador. Y sin grandes resultados en la pista. ¿Era la actitud de alguien que podía renovar su contrato con Aston Martin, o la de quien se veía fuera desde hace meses? Súmale luego las inquietudes personales, obivamente. Tan solo hacía falta el anuncio oficial del interesado, convenientemente escenificado. ¿No contaba Luca de Meo ni Rossi con la puerta abierta que podía dejar Vettel en el mercado? ¿Por qué no se anticiparon renovando a Alonso?

Entonces, entre Aston Martin y el español solo faltaba sellar un preacuerdo esbozado en los últimos meses. Para Stroll, Alonso pone la guinda a su ambicioso proyecto. Las inversiones de Stroll en Aston Martin son extraordinarias: nueva fábrica y túnel de viento, estructura organizativa, fichajes técnicos (aún resuena el mosqueo de Horner con ese grupo de ingenieros 'robados' a Red Bull). En el último año, han llegado patrocinadores de alto calibre. El equipo de Fórmula 1 es un gran negocio en sí pero, sobre todo, el catalizador último de 'marketing' para una marca de automóviles que no pasa por buenos momentos. Stroll quiere ganar. '¿Qué De Meo te racanea la pasta y te da solo un año, Fernando? Aquí tienes, será por dinero'. Con Alonso, Stroll arrebata a Alpine un icono mediático y un piloto de talla y experiencia excepcionales. Un negocio sin fisuras.

En el lado opuesto, un equipo diferente a aquel con el que Alonso fichó para el retorno. Nueva cúpula directiva, con un ejecutivo de cuentas al frente, movido por una exitosa figura de la industria automovilística internacional que, posiblemente jugó demasiado fuerte. En estos últimos tiempos, algo raro debieron husmear en Alonso para preocuparse en Alpine. Todo el equipo elevaba positivamente el tono hacia el español en estas últimas fechas. Szafnauer anunciaba hace una semana que Alpine iba a fichar a media Fórmula 1 para reforzar el equipo… Más salario, más años de contrato en Aston Martin, seguir el olor del dinero… Si Luca de Meo quería quitarse de en medio al español, lo ha conseguido. Si pretendía ganar el pulso arrinconando al español, ha perdido. Fernando Alonso y Flavio Briatore ya tenían la puerta de salida abierta desde hace tiempo.

Sebastian Vettel anunció su retirada de la Fórmula 1 el jueves. Fernando Alonso y Aston Martin sorprendían anunciando su fichaje cuatro días después. Nadie esperaba semejante velocidad, pero nadie habría rechazado tal posibilidad de haber seguido las miguitas de pan que dejaban los protagonistas del cuento durante estos últimos meses. Esta podría ser la intrahistoria —o similar— del no tan sorprendente movimiento del piloto español.

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