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"Es frustrante e inaceptable": el brutal enfado de Max Verstappen tras romperse su Red Bull
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VIGENTE CAMPEÓN DE LA F1

"Es frustrante e inaceptable": el brutal enfado de Max Verstappen tras romperse su Red Bull

El neerlandés, vigente campeón de la F1, sigue sin encontrar su mejor versión en el presente campeonato, principalmente por la falta de fiabilidad de su nuevo monoplaza

Foto: Verstappen, tras romper su monoplaza. (EFE/Joel Carrett)
Verstappen, tras romper su monoplaza. (EFE/Joel Carrett)

Max Verstappen vive una pesadilla en este comienzo de temporada. El vigente campeón del mundo, que llegaba al nuevo curso con la intención de mostrar que su título no había sido fruto de la casualidad, no termina de encontrar ni el ritmo ni las prestaciones necesarias en su Red Bull como para mostrar su candidatura al Mundial. Pero, lo que es aún más preocupante para el neerlandés es la escasa fiabilidad de su monoplaza, al punto de que, al término del Gran Premio de Australia, no dudó en asegurar que su situación era "frustrante e inaceptable".

Es cierto que acaba de comenzar la temporada y que, tras el importante cambio reglamentario sufrido por la competición este curso, muchas escuderías aún no han conseguido empastar sus modificaciones en los nuevos monoplazas. Es el caso de Red Bull, que a lo largo de los tres primeros Grandes Premios ha dejado serias dudas sobre su rendimiento: no termina de encontrar la velocidad punta necesaria, no es sólido en pista y, lo que es aún más preocupante, tiene serios problemas para conseguir acabar las carreras, tal y como se volvió a demostrar en Melbourne.

Foto: Leclerc tuvo un Gran Premio muy cómodo. (Reuters/Loren Elliott)

Esta situación ha provocado el enfado de Verstappen en Albert Park. Por segunda vez en la temporada, el vigente campeón del mundo ha tenido que abandonar la carrera, una situación que ya sufrió en Baréin. Tras el golpe de Shakir, la victoria en Arabia Saudí le hacía olvidar sus penas… pero poco ha durado la alegría. Y es que, solo una prueba más tarde, de nuevo el Red Bull de Verstappen volvió a sufrir otra avería que le obligó a tener que detener su vehículo en la vuelta 38. Parecía que tenía asegurada la segunda plaza, pero el humo que comenzó a salir de la unidad de potencia le obligó a detener su RB18.

Al término de la carrera, el propio Verstappen reconoció que era consciente de que, en plena prueba, a su monoplaza le ocurría algo, pues ni siquiera podía competir de tú a tú con el Ferrari de Charles Leclerc. A pesar de ello, creyó que no forzando su coche, siendo inteligente a la hora de conservar los neumáticos y sin castigar en exceso su máquina, podría ser capaz de acabar en segunda posición y, así, minimizar daños de cara a la clasificación del Mundial. Pero a pesar de sus precauciones, no fue suficiente para evitar un nuevo drama.

"No quiero ni siquiera pensar en la pelea por el Mundial en este momento. Acaba de empezar la competición y ya estamos a kilómetros de distancia. Aquí, lo único importante es terminar las carreras, pero ni siquiera lo logramos, así que es bastante frustrante y totalmente inaceptable", afirmaba muy contrariado el neerlandés. "Fue un mal día, porque al no tener ritmo solo podía controlar mis neumáticos para llegar al final. No tenía sentido tratar de pelear con Leclerc porque no podía presionarlo. De hecho, sabía que había un problema, pero pensaba que acabaría la carrera. Si quieres luchar por el título, estas cosas no pueden pasar", confirmaba.

Era evidente que el monoplaza de Verstappen no tenía nivel para pelear con Ferrari, pero la situación explotó en la vuelta 38. Al término de la recta, el piloto de Red Bull fue consciente de que su coche había perdido potencia, algo que sus ingenieros le confirmaron por radio escasos segundos después: "Apaga el motor en cuanto puedas", le dijeron por radio. Así, en la primera escapatoria que encontró, detuvo su RB18 para comprobar, instantáneamente, que salía humo de su coche y que había un pequeño conato de incendio que pronto los comisarios lograron extinguir.

placeholder Así quedó el monoplaza de Verstappen.(EFE/Joel Carrett)
Así quedó el monoplaza de Verstappen.(EFE/Joel Carrett)

Pero, ¿qué le había sucedido a Red Bull? El propio Christian Horner reconocía al término de la prueba que están convencidos de que "no es un problema del motor, sino que está relacionado con el combustible". O, dicho de otra manera, algo similar a lo que ya ocurrió en Baréin, donde ninguno de los dos monoplazas pudieron acabar por un problema en el sistema de admisión de gasolina. Sea como fuere, lo cierto es que Red Bull tiene serios problemas de fiabilidad y Verstappen está empezando a perder la paciencia: esto solo acaba de comenzar, pero el vigente campeón del mundo ya está 46 puntos de Leclerc… y no será sencillo recortar la distancia.

Max Verstappen vive una pesadilla en este comienzo de temporada. El vigente campeón del mundo, que llegaba al nuevo curso con la intención de mostrar que su título no había sido fruto de la casualidad, no termina de encontrar ni el ritmo ni las prestaciones necesarias en su Red Bull como para mostrar su candidatura al Mundial. Pero, lo que es aún más preocupante para el neerlandés es la escasa fiabilidad de su monoplaza, al punto de que, al término del Gran Premio de Australia, no dudó en asegurar que su situación era "frustrante e inaceptable".

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