Ferrari nos engañaba en Silverstone pero una bala rebotada le pegó a Carlos Sainz
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sorprendente actuación del equipo italiano

Ferrari nos engañaba en Silverstone pero una bala rebotada le pegó a Carlos Sainz

El sensacional ritmo de Ferrari en el GP de Gran Bretaña sorprendió en una pista pintada con una cruz negra en las semanas anteriores. Pero Sainz no pudo rematarlo tras un error en boxes

placeholder Foto: Sainz no pudo capitalizar totalmente el ritmo del SF21 en Silverstone. (EFE)
Sainz no pudo capitalizar totalmente el ritmo del SF21 en Silverstone. (EFE)

"Nuestra mejor carrera del año", ondeaba Ferrari al terminar el GP de Gran Bretaña, que por ello recordó una importante lección de la Fórmula 1: no siempre hay que fiarse de sus protagonistas y de sus relatos. Ferrari fue ese actor que representaba un papel que no se correspondía con la realidad. ¿Silverstone una de las peores pistas de la temporada? Para nada, una de las mejores. Binotto y sus pilotos lo sabían. Pero no darían pistas a los rivales ni falsas expectativas, tan onerosas cuando se trata de Ferrari, y más en Italia.

Pero con el ritmo del SF21 emboscado, Sainz fue el piloto baleado en el GP de Gran Bretaña. El sábado, por George Russell. El domingo, por su propio equipo. La décima perdida el viernes le costó carísima al piloto español. Otra de las lecciones válidas para todos, y que vuelve a dar la medida de competitividad brutal de la Fórmula 1. “Podía haber sido más, seguro, pero es lo que tienen las carreras. Hay días que no toca y hoy no ha tocado”, se lamentaba el español, quien, sin embargo, había logrado el objetivo anunciado el día anterior. “Puedo ser quinto o sexto”. Lo consiguió a pesar de una parada en boxes más propia de las 24 Horas de Le Mans que de una carrera de Fórmula 1. Pero en la decepción Sainz sacó jugo de la fruta amarga y aprovechó para marcarse un tanto con los suyos.

"Un ritmo increíble"

¿Pero no iba a ser el Silverstone un calvario para Ferrari? Falta de potencia y cruel con el neumático delantero, nos venía anunciando el equipo italiano tras el batacazo de Francia. Pero tras los resultados del viernes, algo no cuadraba. Leclerc se había colocado cuarto. El tiempo de Sainz en el Q2, repetido, le hubiera situado en posición semejante en el Q3. Más que a la chamusquina anunciada, en Ferrari olía a incienso. Pero bien guardado, y sin acudir a esa fanfarria que el equipo italiano se gastaba en el pasado. Que le pregunten a Fernando Alonso en sus tiempos. Desde Paul Ricard, Ferrari ha tocado algunas teclas que ofrecen otra música.

Pero Carlos Sainz no pudo capitalizar totalmente esa secreta progresión del SF21. Esa décima y media perdida misteriosamente en el Q3 la pagó muy cara el resto del fin de semana. Esa salida renqueante el sábado no ayudó. Pero luego puso de su parte para corregir el tiro. ¿Te patea Russell? Remontas hasta el décimo desde la última posición. Te sacas la espina con Alonso del día anterior, ya en el gran premio. Cuando ruedas con aire limpio, tus tiempos son iguales o superiores a Leclerc, que marcha en cabeza. “En aire limpio, teníamos un ritmo increíble”, explicaba Sainz. ¿Pero no iba a ser Silverstone un matadero? Leclerc volaba por delante. “El coche era increíble”, confirmaría después también el monegasco, cerca de una victoria insólita para los cánones presentes de Ferrari. Para Sainz, el quinto estaba garantizado con el ‘undercut’ logrado en pista sobre Daniel Ricciardo. Norris se ponía a tiro. Pero aquí se estampó contra un muro. O dos. Primero, al que su equipo le había catapultado con una tremenda parada en boxes.

Ni siquiera con DRS

La estela de Daniel Ricciardo fue el segundo. Hubo instantes en que Sainz parecía esperar el momento oportuno para dar su estocada al australiano. Pero ni un intento, ni un amago. ¿Por qué? “Primero, con el medio, conseguimos adelantarle con el 'undercut' con un gran ritmo en esas vueltas, pero con la parada volví detrás de él. Sin embargo, con el neumático duro, era muy difícil adelantarle. Con el duro, en la zona rápida y con el aire sucio, tenía mucho más subviraje y no podía seguirle. Incluso con DRS no estaba suficientemente cerca. Me ha ocurrido algunas veces [esta temporada], que no he podido pasar. No es nuevo, tienen mucha velocidad en recta. Es uno de los coches más difíciles de adelantar”. No hubo nada que hacer.

“No hay que olvidar que hay que hacer 53 vueltas e iba último”, recordaba Sainz para poner en perspectiva su fin de semana, incluyendo la carrera del sábado. “Al final, hemos llegado sextos, que podía haber sido más adelante con una parada limpia, así que he hecho lo que he podido”. Pero hábilmente aprovechó la oportunidad para disculpar a sus mecánicos y reforzar su trabajo durante el resto del año. Como Mattía Binotto reconocería después en la rueda de prensa, no había sido un fallo humano, sino del material. Pero es un tanto que te marcas con tus chicos.

¿Seguro que estaban sorprendidos?

“Nos hemos quedado sorprendidos de ser tan competitivos en un circuito tan difícil para nosotros. En aire limpio antes de la parada creo que era el coche más rápido en pista, y esto es una gran noticia”. ¿Sorprendidos, de verdad? La pregunta era obligada para Binotto y sus pilotos al término de la carrera. ¿Qué ha encontrado el equipo italiano cuando se felicitaba por el ritmo “en las tres últimas carreras”, en dos pistas de distinta exigencia al SF21? “No entraré en los detalles de lo que hemos hecho, porque no soy un experto, pero los pilotos han trabajado mucho en el simulador, con las simulaciones, con los ingenieros, intentando entender… Pero estamos muy contentos con el progreso…”. Es decir, a vosotros os lo vamos a contar.

Ferrari confirmó en Silverstone que su unidad de potencia boquea frente a la de Mercedes y Honda. Pero algunas claves ha encontrado en su enfoque de puesta a punto para los grandes premios. Al terminar la rueda de prensa, a Carlos Sainz y Charles Leclerc se les preguntaba por el GP de Hungría, la próxima cita del calendario y cierre de la primera parte de la temporada. Lo intentaban, pero no conseguían esconder su optimismo. Algo parece haber cambiado en Ferrari y el SF21. Pero mejor nos lo guardamos para nosotros.

"Nuestra mejor carrera del año", ondeaba Ferrari al terminar el GP de Gran Bretaña, que por ello recordó una importante lección de la Fórmula 1: no siempre hay que fiarse de sus protagonistas y de sus relatos. Ferrari fue ese actor que representaba un papel que no se correspondía con la realidad. ¿Silverstone una de las peores pistas de la temporada? Para nada, una de las mejores. Binotto y sus pilotos lo sabían. Pero no darían pistas a los rivales ni falsas expectativas, tan onerosas cuando se trata de Ferrari, y más en Italia.

Carlos Sainz Charles Leclerc
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