Carlos Sainz y Max Verstappen volverán a enfrentarse cara a cara, y entonces veremos
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LA ECLOSION DEL ESPAÑOL EN MCLAREN

Carlos Sainz y Max Verstappen volverán a enfrentarse cara a cara, y entonces veremos

Sainz fue el rival más duro de Verstappen desde que llegó a la F1, pero se mantuvo en segundo plano hasta llegar a McLaren. Ahora, volverán a encontrarse con Red Bull y Ferrari

Foto: El duelo de Toro Rosso entre Verstappen y Sainz volverá, aunque ahora en equipos diferentes
El duelo de Toro Rosso entre Verstappen y Sainz volverá, aunque ahora en equipos diferentes

Australia 2016. Primer gran premio juntos de Carlos Sainz y Max Verstappen en Toro Rosso. “¿Cuántas veces he dicho que tenía un problema con los neumáticos? ¡Yo tenía que haber parado primero!”. El holandés vapuleaba a su equipo por la radio. “¡¿Puedo intentar adelantarle yo? Estamos perdiendo mucho tiempo!, ¡Dejadme probar a mí! ¡Soy más rápido que Carlos y no estamos haciendo nada! Los demás coches se van… ¡Esto es una jodida broma, de verdad!” “¿Se ha quejado mucho? Bueno, qué se le va a hacer…” respondería después un flemático Carlos Sainz tras el primer enfrentamiento juntos. Aquel episodio se convertiría en una primera anécdota que con el tiempo, también definía quienes eran -y son en su fuero interno- ambos pilotos.

Singapur, 2016. “Max, cambia las posiciones”. En las últimas vueltas de la carrera, el ingeniero español Xavi Pujolar dio a Verstappen instrucciones firmes. “No”. “Max, simplemente hazlo”. El equipo llevaba quince vueltas indicándole que debía ceder su posición a Sainz. Al terminar la carrera este señaló la actitud de su compañero. No me ha dejado pasar, yo le he dejado pasar tres veces este año, a él se lo han pedido tres veces y nunca lo ha hecho”. Más de lo mismo.

De McLaren a Ferrari, Sainz y Leclerc formarán el equipo de más baja edad media de Ferrari desde los 60
De McLaren a Ferrari, Sainz y Leclerc formarán el equipo de más baja edad media de Ferrari desde los 60

La percepción del público

Aquel primer año de Sainz y Verstappen contribuyó a forjar la percepción pública de ambos pilotos. Puertas adentro, las situaciones dentro de un equipo pueden ser distintas, más complejas y con matices que no alcanzan ni prensa ni gran público, pero el imaginario popular suele adjudicar un marco para cada piloto que no es fácilmente mudable. El exuberante y agresivo holandés, el “nuevo Senna” protegido de Red Bull y Marko, que apartaba a manotazos quien se interpusiera en su camino, frente al español, más discreto y cerebral, sin fuegos artificiales y más tímido de carácter. En cada piloto latía y se apreciaba la genética de sus respectivos vástagos, un río subterráneo que ayuda también a comprender sus respectivas personalidades.

En el GP de España del año siguiente, Verstappen ganaba en su debut con Red Bull. Debieron separar a ambos pilotos. Internamente, Marko comprendió que, de seguir juntos, aquello saltaría por los aires. En Red Bull, Daniil Kvyat también flojeaba. El exuberante talento de Verstappen era patente, mientras que el de Sainz, discreto, de recorrido y larga zancada, quedaba más soterrado. El español podía desmontar el plan con el holandés, al que Marko había garantizado un rápido salto a la Fórmula 1 para arrancarle de las garras de Mercedes, porque Wolff también estuvo al quite. Prueba de ello es que, en años sucesivos, Red Bull subió a todos los pilotos posibles junto al holandés, menos a Sainz.

El español se quedaba en tierra de nadie dos años más en Toro Rosso, atado por sus vínculos con los austríacos, a pesar de magníficas actuaciones en el equipo italiano y de superar a sus compañeros de equipo. La percepción de Sainz en ese imaginario colectivo no acababa de despegar. El padre, curtido en mil batallas, quiso hacerse a un lado al llegar su hijo a la Fórmula 1. Cuando conoció el estanque de pirañas del ‘paddock’ y en acción a Verstappen senior, qué se cocía en Red Bull, comprendió que tenía que formar parte del equipo de su hijo entre bastidores.

Sainz y Verstappen vivieron un duelo trepidante en 2016, hasta que Marko  pasó a Verstappen a Red Bull
Sainz y Verstappen vivieron un duelo trepidante en 2016, hasta que Marko pasó a Verstappen a Red Bull

Un trabajo impecable

Sainz tuvo que enfrentarse a la cúpula de Red Bull para salir de su entorno. En aquel GP de Austria fue vapuleado públicamente por todos, desde Marko a Horner pasando por Tost. Algún día se sabrá qué pasó entre bastidores en la cúpula de Red Bull para que Sainz pudiera salir, aunque convertido en moneda de cambio con Renault de por medio. El español se subió al carro francés, otra vez de manera provisional y sin contratos más allá de un año. Verstappen triunfaba en Red Bull, destrozaba a sus compañeros. Gasly incluso cayó después de que fuera humillado por Sainz en Hungría 2019, con un McLaren.

Hasta su llegada al equipo británico, el madrileño seguía como actor secundario en la Fórmula 1, tragando quina, esperando el sitio y el momento adecuado a la caza de esa oportunidad que no siempre llega. Apareció McLaren y ese crucial valor de una ‘mafia española’ que hacía valer su peso específico para ocupar el hueco que dejaba Fernando Alonso. Fue un trabajo impecable. Si los despachos hablaran. Pero Sainz llegaba a un equipo destruido por los tiempos de Honda y la autocomplacencia de muchos de sus integrantes.

Sainz sintió que Renault solo era un paso provisional en su trayectoria, y donde necesitó tiempo para adaptarse a su monoplaza
Sainz sintió que Renault solo era un paso provisional en su trayectoria, y donde necesitó tiempo para adaptarse a su monoplaza

"Sabía que ese Carlos estaba ahí"

A mediados del año pasado Sainz nos daba parte de sus claves en El Confidencial. “En mi experiencia personal, tiendes a cerrarte un poco en banda cuando estás tan expuesto a lo mediático. Igual tiendes a parecer un poco tímido, incluso un poco demasiado callado, que estás metido en tu mundo o no quieres hacer caso a nadie y solo estás para competir”, explicaba el español, “pero hasta que no encuentras tu sitio no puedes ser quien eres también dentro de un circuito. Ahí es donde encuentras el apoyo de un equipo y es cuando más rindes. Imagino que es como cualquier trabajo del mundo".

A tenor de lo vivido estos dos años en McLaren, aquellas palabras eran proféticas. En McLaren surgió un Sainz más extrovertido y espontáneo a medida que se sentía avalado por rendimiento y resultados ¿Estábamos entonces ante un nuevo Carlos Sainz?, le preguntábamos, o ante el que siempre existió, aunque soterrado por sus circunstancias en Red Bull y Renault "La verdad es que sí, estoy de acuerdo. Me lo noto yo, me lo notáis vosotros. Yo sabía que este Carlos Sainz estaba ahí y que saldría tarde o temprano. Pero cuando no has estado en tu sitio, pues ese Carlos Sainz no sale o cuesta más. Le habréis visto, pero no con tanta frecuencia. Estoy de acuerdo con lo que dices, es un proceso y una consecuencia de lo que te comento".

Sainz encontró en McLaren la estabilidad, el entorno humano y técnico y el apoyo para extraer su potencial. Ha terminado en Ferrari
Sainz encontró en McLaren la estabilidad, el entorno humano y técnico y el apoyo para extraer su potencial. Ha terminado en Ferrari

Dos formas de vida y las carreras

Hoy, Sainz es piloto de Ferrari, selecto y exclusivo privilegio en la historia de la Fórmula 1. Su rendimiento estos dos años ha elevado al equipo británico a su mejor posición desde 2012. Y nadie ve a Carlos Sainz como aquel piloto discreto, callado, o poco exhibicionista “a la Verstappen”. A pesar de la madurez y experiencia ganada por ambos, estos últimos años también han confirmado aquellos rasgos naturales de ambos pilotos de Toro Rosso, decisivos cuando vuelvan a enfrentarse directamente en la pista con Ferrari y Red Bull.

El pasado Gp de Turquía recordaba rasgos del carácter intrínseco de ambos. La vehemencia del holandés, quien pretende que los obstáculos se aparten de su camino de forma instantánea, y el corredor cerebral y de fondo que es el español. Dos formas de afrontar la vida y las carreras. ¿Cómo reaccionará el holandés cuando aspire al título en el arco de 23 carreras, presionado por un rival directo, carrera a carrera? ¿Cómo funcionaría Sainz en una situación semejante? Pronto les veremos de nuevo, enfrentados cara a cara

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