Raikkonen, por delante de Vettel y Leclerc

"¡Vergüenza!": la hecatombe de Ferrari en Spa y lo que queda por venir...

"Vergüenza" fue la palabra más repetida por aficionados de la Scuderia en redes tras el desastroso Gran Premio de Bélgica y, por si fueran pocos los problemas, ahora llegan Monza y Mugello

Foto: Vettel y Leclerc, durante el Gran Premio de Bélgica. (EFE)
Vettel y Leclerc, durante el Gran Premio de Bélgica. (EFE)

“Vergüenza” fue la palabra más repetida por los aficionados de Ferrari en redes sociales tras el Gran Premio de Bélgica de Fórmula 1. Lewis Hamilton voló a través de las Ardenas, está aún más cerca del récord de victorias de Michael Schumacher y acabó con una sequía de Mercedes en Bélgica de dos años. Mientras tanto, Ferrari, a priori, su máximo rival, ve como alcanzan a su leyenda sin poder hacer nada para evitarlo y llega a su punto más bajo de la temporada después de ganar con autoridad en este mismo territorio hace un año. Es Spa Ferrari fue devorado por equipos de clase media. En las rectas de alta velocidad, los coches rojos fueron solo un obstáculo lento para la competencia. La carrera de Charles Leclerc fue el mejor ejemplo. En los lugares 13 y 14, Sebastian Vettel y Leclerc se arrastraron con un SF1000 que solo pudo mantenerse al día con los equipos clientes. Aun así, el Ferrari más rápido fue el de Kimi Raikkonen.

"No sé qué añadir, es realmente malo. Tenemos que hacer algo": así comentaba Leclerc sobre el momento negativo que atraviesa Ferrari a los micrófonos de Sky Sport. “Traté de dar lo mejor de mí, pero hoy ha sido muy difícil. No conseguimos adelantar”, remarcó. "En términos de velocidad, no fuimos tan rápidos como en las carreras anteriores, pero también tuvimos dificultades para hacer funcionar los neumáticos", dijo Vettel en RTL: "Pero incluso si las cosas hubieran ido mejor, no hubiéramos estado en los puntos", concluyó el piloto alemán.

Un desastre dentro y fuera de la pista

Spa fue un sufrimiento de principio a fin, salvo las primeras vueltas en las que Leclerc ganó cinco posiciones de forma maestra. A partir de ese momento nada. Ese inicio de Leclerc mostró lo desastroso que es el SF1000 en cuanto a potencia. Al estar en la octava posición, era una plaza que no correspondía con el nivel real del Ferrari, entonces empezó a sufrir varios adelantamientos que dejaban desnudo al monoplaza. “Estoy sufriendo mucho en las rectas”, comentaba desconsolado Leclerc por la radio. Pero nada podía hacer. Perdía su posición con Pérez, Gasly, Norris y Kvyat hasta caer justo delante de su compañero. Todo en apenas ocho vueltas.

Pero el problema en Spa no ha sido únicamente el nivel del monoplaza, el trabajo del equipo durante el fin de semana también ha quedado en entredicho. Es difícil averiguar cuáles eran las intenciones de Ferrari desde un comienzo. Leclerc comenzó con blandos, fue el único piloto con elección libre de neumáticos que hizo eso. Esto lo desvió hacia una estrategia de dos paradas que evidentemente era desfavorable para un monoplaza que no podía adelantar. Por si ya era pequeño el problema las lentas paradas en boxes lo dejaron aún más atrás.

Mientras tanto, Vettel se quedó estancado en su posición inicial y se sintió frustrado en la pista al no poder atacar, y conformarse con al menos ser el Ferrari líder, aunque en un decepcionante puesto 13. La actuación de Raikkonen ganando la clase con motores Ferrari tras adelantar a Vettel con suma facilidad, demuestra que el equipo oficial no aprovechó al máximo el fin de semana, más allá del desastre de coche que tienen entre las manos. Se equivocaron en todos los sentidos. De esta forma el Gran Premio de Bélgica para Ferrari terminó exactamente donde comenzó, 13º y 14º, pero con solo 17 coches al final.

Vettel, durante el Gran Premio de Bélgica. (EFE)
Vettel, durante el Gran Premio de Bélgica. (EFE)

¿Quién es el culpable?

La realidad es que Ferrari es un equipo en declive y que parece sin mando. El problema principal es el motor y hay una gran batalla para dar un paso lo suficientemente grande con él para el próximo año. Pero internamente, el equipo parece descuidado y hay demasiadas áreas en las que no está obteniendo lo mejor, a pesar de las limitaciones. Toto Wolff, jefe de Mercedes, deslizó el culpable de la situación de Ferrari, pero sin dar nombres. "Al final, hay que cuestionar las prioridades que se han marcado en los últimos tiempos y de dónde viene esta falta de rendimiento. Ni los aficionados, ni la gente de Ferrari se merece un resultado así", comentó "Es incorrecto decir las prioridades de Ferrari porque eso arrastra a todos en Ferrari a esto. Quizá el problema sean las decisiones que se han tomado dentro del equipo por ciertos miembros del equipo", finalizó.

Sea la culpa de quien sea, la cabeza visible del proyecto tiene nombre y es Mattia Binotto. El suizo es la persona que debe empezar a conseguir dar vuelta una situación que es alarmante. "Hemos tenido muy mal fin de semana. Ha sido decepcionante, frustrante. Debemos mirar hacia adelante y transformar esa frustración en determinación. El equipo está unido", dijo tras la carrera.

Eso no ha evitado la decepción que invade a los seguidores de Ferrari que calificaron de vergüenza lo ocurrido en Bélgica y apuntan a Binotto como culpable. “Kimi desnudó a Vettel. Este fin de semana debe ser el final de la dirección de Binotto. Es una cuestión de decencia. Nunca en 25 años hubo un Ferrari tan malo. La renuncia es su deber”, decía uno de los aficionados de la Scuderia. Hay quienes prefería criticar la situación con ironía: "Mientras los Ferrari cruzaban la línea de meta, Hamilton ya había estacionado el coche en un aparcamiento cerrado y se había bajado del coche"; "¿Ferrari? Con semáforo en rojo es lo más bello, con un semáforo en verde lo más feo".

Y ahora, Monza y Mugello...

Ferrari está metido en un lío que se puede hacer más grande las próximas carreras, ya que serán en su casa, Italia. El propio Leclerc ya lo ve negro principalmente en Monza. “¿Monza? Será muy difícil, en Mugello e Imola tenemos más esperanzas de volver a donde estábamos antes, pero en Monza lo veo muy duro ahora”, concluyó.

Monza será el próximo fin de semana. Un circuito de alta velocidad, aún más que Spa, y luego viene Mugello, que es similar a los niveles de carga aerodinámica y velocidad de Spa. Dos grandes premios que pueden terminar de hundir a Ferrari. Ambas son carreras en casa, con Mugello no lejos de la base de Ferrari en Maranello, y parece que solo un milagro puede salvar a Ferrari de ser aún una vergüenza mayor para sus seguidores locales en estas dos carreras. "Si hubiera habido público en Monza, Ferrari posiblemente hubiera sufrido abucheos", decía un 'tifosi' en redes sociales. En Monza se salvarán, pero en Mugello se espera a los primeros aficionados esta temporada.

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