EL NUEVO LIMITE PRESUPUESTARIO

Cómo fundirse y en quién 135 millones de euros durante una temporada de Fórmula 1

135 millones de euros será, a partir de 2021, el límite presupuestario para cada equipo de Fórmula 1. Una teórica distribución de recursos ayuda a conocer la estructura de una formación

Foto: Los equipos de Fórmula 1 tendrán que ajustar su estructura y funcionamiento según el nuevo techo presupuestario (REUTERS)
Los equipos de Fórmula 1 tendrán que ajustar su estructura y funcionamiento según el nuevo techo presupuestario (REUTERS)

"Cualquier personal técnico que le dejen a su aire probablemente gaste más de lo que tiene disponible, así que la gestión juega un papel muy importante en el proceso de diseño de un Fórmula 1". Ron Dennis enunció una de las eternas reglas de la Fórmula 1. Por ello, Liberty buscó un límite presupuestario para los equipos desde su llegada. Lo ha conseguido y, en el contexto de la pandemia actual, ha quedado en 134 millones de euros para la próxima temporada. Algún equipo quizás ni llegue en el presente. Otros superan hoy el doble de la cantidad. ¿Quién tendrá más problemas y desafíos? ¿Haas o Ferrari? ¿Toro Rosso o Red Bull? ¿McLaren o Mercedes? Se trata de ver cómo, dónde y en qué se pueden gastar 134 millones de euros en un equipo de la Fórmula 1.

Quien lo ha intentado en una primera instancia es Gary Anderson, el diseñador británico recorrió desde los setenta toda la escala técnica posible en diferentes equipos, colaborando desde entonces como comentarista televisivo y asesor técnico. En el medio especializado británico 'The Race' ejecuta, gracias a su experiencia, una posible distribución económica de techo prespuestario atendiendo a la estructura de un equipo. Por el camino, también ayuda a conocer cuál es la espina dorsal de una escuadra de Fórmula 1.

Quien gestiona tiene barra libre

Parece que Ferrari se salió con la suya, por el momento, y la cantidad no se ha bajado de la línea roja marcada por Maranello, aunque esta previsto que dicha cantidad siga bajando en los dos próximos años. También conviene recordar que los equipos deben afrontar con ese tope el desarrollo del nuevo monoplaza para 2022. Y antes de recorrer la estructura y su teórico presupuesto por áreas, conviene recordar que no todos los gastos de un equipo se engloban en esos 134 millones: actividades de exhibición con los monoplazas, costes financieros y legales, actividades no relacionadas con la Fórmula 1, bonus para los miembros del equipo, leasing de las unidades de potencia, así como gastos de viajes y hoteles. Otro gran pellizco que marcará diferencias y queda igualmente fuera son las partidas destinadas al salario de los pilotos y de los tres miembros del equipo mejor pagados. Es decir, un Zak Brown, un James Allison o un Mattia Binotto. Anderson anticipa que la gestión de ese techo presupuestario dependerá del tamaño del equipo. No es igual un Red Bull que un Alpha Tauri, un Mercedes o un Force India. Pero parte de una plantilla con 800 personas, cifra compartida por los grandes equipos. Paradójicamente, de la cúpula directiva cuyos salarios no tienen techo dependerá cómo gestionarlo.

Para empezar, todo equipo cuenta con un director técnico. En el pasado podían ser los artífices técnicos del monoplaza en sí, aunque en estos tiempos suelen gestionar amplios equipos para dirigir y controlar el diseño y desarrollo del monoplaza. A partir de aquí se ramifica la estructura en los diferentes departamentos siguiendo el boceto de equipo pergeñado por Gary Anderson. Para empezar, es necesario un equipo de diseño. Idealmente, unas 200 personas, cifra que actualmente supera al total de cualquiera de los equipos en los se integró el norirlandés (retirado a comienzos de la pasada década): unos 14 millones de euros. En paralelo, el departamento de investigación y desarrollo, con otras cien personas de estructura media. Aquí incluiría a los operadores del túnel de viento, maquetistas, pruebas estructurales de mecánica, personal del banco de pruebas y tests de impacto. En total, llevamos ya unas 300 personas y unos 20 millones de euros.

Vettel, con Ferrari la temporada pasada en Malasia. (EFE)
Vettel, con Ferrari la temporada pasada en Malasia. (EFE)

Aún dentro de la fábrica

El departamento de electrónica y sistemas eléctricos integra al personal responsable de esta vertiente y de los sistemas eléctricos del monoplaza desde su proceso de diseño y construcción, así como el sistema de control de todos los sensores montados en el mismo. También se incluyen las herramientas de simulación para comprobar el funcionamiento de los sistemas y el grupo responsable de recogida y análisis de datos del monoplaza, utilizados en los sistemas de simulación y cruzando información con los datos de túnel e viento. Otras 100 personas, arriba o abajo, y otros siete millones de euros para este área.

Pero los departamentos anteriores necesitan el de fabricación de piezas y elementos del monoplaza. Si el equipo no subcontrata a terceros y cuenta con su propia estructura, podría hablarse de la cuarta parte del personal, unos 200 trabajadores. La autonomía facilita la independencia operativa para acortar plazos de reacción. El grupo de control y verificación de calidad de los componentes también exige su trazabilidad de vida útil, misión de este grupo. 200 personas y 15 millones de dólares más. El manejo del equipamiento necesario para el montaje (herramientas y sistemas para suspensiones, sistemas hidráulicos de dirección y caja de cambios). Otras 100 personas, y otros siete millones de euros. Porque aún no hemos salido de la fábrica.

En la pista y carrera

Llega el equipo de carreras. La Fórmula 1 limita a 60 personas entre mecánicos, ingenieros de diferentes áreas, etc. Es decir, quienes trabajan en los circuitos para que los pilotos se peguen en la pista con los rivales. Sumando al resto de los miembros del equipo (marketing, servicios, intendencia, etc).... otras 100 personas más si redondeamos. Pero aquí se incluyen las partidas de construcción y mantenimiento de los coches y todos sus repuestos para la temporada, incluyendo el desarrollo con las últimas especificaciones y el reemplazo de elementos. Sin olvidar los posibles daños en el monoplaza durante la temporada, que juegan un papel importante.

El desarrollo de las evoluciones por la temporada se suma a tan gruesa partida. Cuando un mecánico cambia a su piloto un alerón en pocos segundos, según Anderson, le enchufa en el frontal casi 150.000 euros, el doble para la primera unidad al incluir diseño y moldes. Multiplíquese por los dos monoplazas y hablamos de casi 700.000 euros. Imaginemos resto de piezas y evoluciones durante el campeonato. No extraña, por tanto, que a final de año hablemos de 80 millones en todo lo concerniente al equipo de carreras. Recordemos, gastos de viaje al margen. Así que en total, casi 40 millones en diferentes departamientos, otros 80 aproximados para la temporada en pista y, el resto, en otras partidas internas, como el funcionamiento del túnel de viento

¿133 millones Red Bull, Ferrari y Mercedes? La realidad es muy superior, si recordamos las partidas que han quedado excluidas. Quizás, algunos equipos ya desearían acercarse a esa cifran por todos los conceptos... y con un canto en los dientes. Pero por algo se empieza si los de arriban tienen que ajustarse el cinturón varios ojales.

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