Duro trabajo de los de Brackley en los test

El 'espionaje' legal de Mercedes y por qué teme a Red Bull (y no se fía de Ferrari)

Mercedes superó la primera semana de pretemporada en Barcelona con una nota alta, siendo la sensación por su famoso DAS y demostrando que su W11 será el rival a batir

Foto: Lewis Hamilton durante los entrenamientos de pretemporada en Barcelona. (EFE)
Lewis Hamilton durante los entrenamientos de pretemporada en Barcelona. (EFE)

Mercedes superó la primera semana de pretemporada en Barcelona con una nota alta, siendo la sensación por su famoso DAS y demostrando que su W11 será el rival a batir, mientras que su principal rival de Ferrari en 2019 estuvo a 2.4 segundos y con problemas en su nuevo motor. Pero los de Maranello pueden tener un as guardado en la manga y en la segunda semana de test se podrán extraer conclusiones más reales. Para ello Mercedes está estudiando con detalle cada movimiento de los equipos estos días.

La realidad es que esas diferencias y el 14º puesto de Sebastian Vettel no son indicativos de lo que se podría ver en Australia. Es un tipo de imagen no representativa que se suele ver en la pretemporada. Mercedes remarcó tras la primera semana que después de tres días de pruebas hay cierta certeza en los niveles más bajos del rendimiento de un equipo, pero el signo de interrogación es más grande sobre el potencial de un equipo.

"Nadie quiere ser el centro de atención y afirmar que son más rápidos que otro equipo, porque nunca se puede saber con certeza lo que tienen escondido o lo que vendrá después", remarcó Mercedes en declaraciones que recoge el medio The Race, antes de insinuar una posible mejora de Red Bull o Ferrari de cara a la segunda semana. El ingeniero y columnista Gary Anderson ya describió las variables de la primera semana que pueden camuflar el verdadero potencial: la carga de combustible, los neumáticos y los modos del motor. Manipular uno de esos factores puede cambiar rápidamente la imagen.

El estudio de sus rivales

Mercedes ha dado su propia opinión sobre lo que se puede extraer de la primera semana de pruebas, siempre y cuando se aplique el debido cuidado y precaución. Dice que, con la metodología correcta, se pueden extraer conclusiones con una "precisión sorprendente".

A través de la experiencia del equipo de carrera y el personal involucrado, Mercedes tiene un poderoso arsenal a su disposición, que incluye la posibilidad de calcular cuánto combustible se quemará por vuelta, cómo se traduce en tiempo de vuelta, cómo disminuirá el rendimiento de los neumáticos… Mercedes agrupa las cargas de combustible en tres niveles: "Una carga de combustible más baja para el rendimiento, una carga de combustible media para la mayor parte de su trabajo y tanques llenos para sus simulaciones de carrera". Sin embargo, esto requiere que los diversos elementos se agrupen. Si un equipo se basó simplemente en un factor, como la carga de combustible, entonces solo serían conjeturas y sería imposible dictaminar el ritmo real del monoplaza.

Mercedes dice que a medida que adquiere datos comienza a contar vueltas, trabajando sobre la base de alrededor de 1.7 kg de combustible consumido por vuelta. Por ejemplo, una carrera de 10 vueltas significa un mínimo de 17 kg de combustible, pero, "a los equipos no les gusta quedarse sin combustible en las pruebas normales, por lo que es más probable que haya al menos 27 kg de combustible en el coche". Por otro lado añade que luego consolida esos datos adicionales contra su suposición original contra un equipo determinado. Por ejemplo, uno que "normalmente ejecuta 50 kg para pruebas generales, ajustaremos nuestra suposición inicial para decir que es probable que el monoplaza tenga entre 27 y 50 kg".

“Cuanto más corra un equipo, más precisa será la estimación. Se vuelve más fácil detectar cuándo un equipo cambia a una carga de combustible más baja en busca del rendimiento”, explica. Como era de esperar, Mercedes dice que una distancia de carrera es el punto de datos más valioso. Con tanques de combustible más llenos y períodos completos en los neumáticos, además del monitoreo y los datos del GPS para buscar cambios en la potencia del motor, Mercedes dice que una distancia de carrera reduce el error en sus estimaciones. "Esto nos permite acotar las estimaciones de ritmo para cada equipo", dice Mercedes.

Lewis Hamilton en acción durante los test de Barcelona. (Reuters)
Lewis Hamilton en acción durante los test de Barcelona. (Reuters)

Red Bull, la mayor amenaza

Con los datos analizados de los tres días hasta ahora, Mercedes espera que la batalla en el Gran Premio de Australia que abre la temporada sea igualada. También cree que los equipos de la zona media se han acercado a los tres grandes, y predice un "giro considerable" respecto al año pasado.

La gran duda es Ferrari. Si en 2019 pulverizaron en pretemporada todos los récords y eran el espejo en el que los demás se miraban, este año no han querido caer en el mismo error y ya incluso sitúan en medio segundo el tiempo que ceden con Mercedes. ¿Es real? Los de Brackley tienen claro que no debe fiarse. Ferrari, podría estar ejecutando una combinación de altas cargas de combustible y modos de motor bajos, incluso si todavía hay trabajo por hacer con el monoplaza. Del mismo modo, se puede suponer que Red Bull, a 1,8 segundos, está frenando más. Toto Wolff, por su parte, señala a Red Bull como el mayor peligro para Mercedes de cara a la temporada 2020. De momento, lo pone por delante de Ferrari."Creo que Red Bull va a ser nuestra mayor amenaza porque Max Verstappen puede ser el campeón más joven de la historia en ganar un Mundial", señaló a 'Sky Sports F1'.

Mercedes tiene claro que hay una "mina de oro" de información disponible a partir de los datos de las pruebas. Sin embargo, advierte a aquellos que intentan sumergirse en sacar conclusiones precipitadas "debe examinarlas con cuidado y precaución hasta que comience a surgir una imagen clara".

Fórmula 1

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios