PROGRESIóN Y FIGURAS CLAVE PARA EL FUTURO

Las razones por las que hay que comprar acciones de McLaren

Cuarto equipo en la clasificación de Constructores por el momento, McLaren evidencia una progresión global como equipo que podría ser solo la base de su potencial en el futuro

Foto: Carlos Sainz ha entrado siempre en el Q3 desde que llegó a la Fórmula 1, con tres monoplazas diferentes (foto: McLaren)
Carlos Sainz ha entrado siempre en el Q3 desde que llegó a la Fórmula 1, con tres monoplazas diferentes (foto: McLaren)

El pasado Gran Premio de Mónaco propició a McLaren un buen chute de moral, tan necesaria después del fenomenal fracaso de las 500 Millas de Indianápolis. También confirmó el salto cualitativo del equipo británico en 2019. Con el desastre americano como espejo y lección para McLaren Racing.

De momento, se trata de brotes verdes, una progresión que todavía requiere confirmación en el largo recorrido. A muy corto plazo, el equipo británico -aseguran en privado algunas fuentes- aún sufre lagunas con el MCL34, pero la eficacia operativa ha suplido parte de esas carencias en las últimas carreras. Sin embargo, a largo plazo McLaren aún necesita cuajar las decisiones estratégicas tomadas por Zak Brown el pasado año. Ciertas señales invitan al optimismo. “Desde el punto de vista de mi liderazgo, tengo lo que quiero, y estoy muy contento de ello. He traído a quienes quería traer. Y creo que no tengo segundo plato con ninguno de ellos”, en referencia a Andreas Seidl y James Key, los responsables de dirigir al McLaren de los próximos años. Si la Fórmula 1 ejerciera como un mercado de valores, hoy sería un buen momento para adquirir acciones del equipo británico. Carlos Sainz tiene ya un su paquete.

Liderazgo claro y nítido

“Estoy jugando mi papel de preguntar por qué no funciona esto, por qué nos está llevando tanto tiempo identificar un problema, por qué tenemos un problema...”, explicaba Zak Brown en 2018 antes de desmontar McLaren tras su diagnóstico después de una larga auditoria interna llevada a cabo personalmente: “según asciendes en la pirámide, hace falta una mayor responsabilidad, asunción de ella y toma de decisiones”. ¿Resultado? Brown buscó ese liderazgo en todas las áreas, y con figuras de primer nivel. Además de los profundos cambios internos, la llegada de Andreas Seidl y James Key. Sin embargo, ninguno de ellos ha jugado su papel todavía en la positiva situación actual de McLaren. Acaban de llegar. De aquí las optimistas perspectivas para el equipo británico.

Andrea Seidl en Woking.
Andrea Seidl en Woking.

A la espera de esos frutos, McLaren está funcionando como una organización bien engranada en 2019. “Trabajo de equipo. En los entrenamientos de invierno, estaba muy contento por ser el primer equipo en la pista en siete de los ocho días”, explica el americano, quien ordenó saltar a la pista a las nueve en punto de la mañana en cada jornada. “Y cuando teníamos un problema, volvíamos a ser de nuevo el primer equipo en salir”. El caso totalmente opuesto a las 500 Millas de Indianápolis, que tan doloroso espejo se ha puesto delante McLaren Racing.

Los aciertos en las carreras

Esta temporada, el equipo británico ha mostrado gran capacidad reactiva en todos los frentes. En Bakú optimizaron su estrategia tanto con Norris como con Sainz, a pesar de lo que pareció un error inicial con el español. En Montmeló, hubo reflejos con la neutralización de la prueba y la parada en boxes que permitió la remontada final de Sainz. En Mónaco, al dejar a Sainz en la pista y aprovechando todas sus cartas frente a monoplazas más rápidos el sábado. Con las maniobras en boxes más rápidas en las dos últimas carreras. “Son realmente sólidas, hemos tenido algunos avances técnicos en este apartado”, explica Brown, “trabajo de equipo y concentración. Lo más importante es que he notado que todo el mundo tiene claro su papel, todo el mundo está motivado, y trabajando muy bien juntos. Es por esto por lo que se ven las paradas en boxes, y en la buena preparación. Vemos a Mercedes ganando todas las carreras, sí, tienen un gran presupuesto, pero también es un equipo fenomenalmente gestionado. No parecen tener un mal fin de semana”.

Cuando Sainz alababa por la radio al equipo tras el banderazo final del Gran Premio de Mónaco no se trataba de halagos gratuitos. En privado, Sainz se muestra encantado con el trabajo y el ambiente que ha encontrado en el seno de McLaren, una de sus mayores sorpresas al llegar a Woking. Un entorno de responsabilidades definidas y una atmósfera que también contribuyen a alimentar la progresión del equipo, retroalimentada con carreras como las de Mónaco. Precisamente lo opuesto a Indianápolis, donde la falta de organización y una infravaloración de semejante desafío hundieron el proyecto de las 500 Millas. La humillación sufrida por McLaren servirá como dolorosa lección.

Las razones de un fiasco

McLaren quiso alejarse de la estructura de Andretti Racing con la que compitió en 2017. Aunque apoyado en la estructura de Carlin, el equipo británico fue demasiado celoso para asumir la responsabilidad final del proyecto y la carrera le pegó en toda la cara. Aún con personal experto en las 500 Millas, se trataba de un grupo hetereogéneo con miembros de McLaren sin experiencia, y fue un gran error que tan complicada carrera se tratara de su primer reto. El propio Brown hizo examen de conciencia recordando algunas de las experiencias más embarazosas -públicas y privadas- en las que un equipo profesional de carreras pueda incurrir. Reconoció que lo comprendió demasiado tarde, justificándose en su objetivo de no dispersarse de la Fórmula 1. Los resultados lo confirman en uno y otro flanco.

Fernando Alonso durante la clasificación en Indianápolis. (IndyCar)
Fernando Alonso durante la clasificación en Indianápolis. (IndyCar)

El valor de los nombres propios

Las bazas que justificarían esa hipotética inversión que supone McLaren tiene nombres y apellidos. Por un lado, James Key, quien por primera vez en su trayectoria en la Fórmula 1 tendrá la oportunidad para confirmar ese potencial latente tapado por Adrian Newey en Red Bull. Y por supuesto, Andreas Seidl, como refrendará quien conozca su perfil profesional y haya seguido su brillante historia con Porsche.

Porque el ingeniero alemán es uno de los más potentes fichajes que un equipo en la Fórmula 1 haya llevado en los últimos tiempos. "Andreas va a traer otro nivel de claridad en los diferentes roles y responsabilidades”, asegura Brown. Un Seidl que parece haber recibido plenos poderes y libertad de maniobra de Brown, cuyo perfil comercial conoce sus límites para la gestión directa de un equipo de carreras. El nuevo responsable de McLaren Racing -toda la operativa de carreras- se está tomando su tiempo antes de pisar el acelerador a fondo. “Primero necesito conocer la organización en su totalidad. Y después, establecer en mi cabeza como voy a estructurar este proyecto en el futuro. Luego, dependerá de mí, junto con Zak, llevar adelante esta misión y cómo queremos enfocar estos próximos años”. Apunten a McLaren. Sobre todo, a partir de 2021.

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