GRAVES PROBLEMAS DE FIABILIDAD Y RENDIMIENTO

La larga pedorreta de Hulkenberg para ilustrar la cruda realidad de Renault

Tras el cuarto puesto de 2018, Renault aspiraba a rivalizar con Red Bull, pero incluso está siendo ampliamente superado por McLaren y ocupa la antepenúltima posición del certamen

Foto: Nico Hulkenberg durante la presente temporada. (@HulkHulkenberg)
Nico Hulkenberg durante la presente temporada. (@HulkHulkenberg)

“Hey Nico, parece que el día ha sido duro en la pista hoy no?”, le preguntaba el periodista ante la cámara a Nico Hulkenberg tras el pasado Gran Premio de Mónaco. El alemán contestó con…una larga pedorreta como metáfora de otra carrera desastrosa, en esta ocasión por culpa de Charles Leclerc. El incidente se añadía a la tónica general de la temporada para Renault, a la que no es tampoco ajena Daniel Ricciardo,

Ricciardo y Hulkenberg eran duodécimo y decimotercero en la general al llegar al Principado. El australiano perdió un puesto y el alemán dos al terminar el fin de semana. En Constructores, el fabricante francés solo tiene por detrás a Alfa Romeo y Williams. El pasado año terminó cuarto absoluto. Tan nefasto arranque ante quien aspiraba a rivalizar con Red Bull supone que incluso es ampliamente superado por su único equipo cliente, McLaren. A pesar de las importantes inversiones en los últimos años, Renault no acaba de dar el salto cualitativo esperado. Más bien al contrario. Una situación que está ahogando a sus dos extraordinarios pilotos. ¿Qué pasa con Renault?

No se salva ninguno

Gran Premio de Bahrein. Hulkenberg rodaba sexto y Ricciardo décimo a falta de cuatro vueltas. Pero en el transcurso de segundos, ambos sucumbían víctimas de sus motores. A partir de entonces se fueron evaporando sus opciones a cuarto equipo de la parrilla. Al llegar a Mónaco cada piloto tenía en su haber un séptimo como mejor y único resultado en 2019.

Hulkenberg no ha podido recibir más torpedos. Abandonó por avería mecánica tanto en Bahrein como en China. Se desplomó incomprensiblemente en Bakú, su punto más bajo de la temporada. Quedó atrapado en el Q1 (dos veces en 2019) y terminó decimocuarto en medio de su desconcierto absoluto. “No tengo forma de solucionarlo o la clave”, reconocía, “no sé que ha ocurrido este fin de semana, quizás sea uno de esos fines de semana misteriosos. No tengo armonía ni amor con el coche”. Ricciardo tampoco entraba en el Q3, y terminó fuera de carrera tras otro nuevo fallo con los frenos, embistiendo a Daniil Kvyat mientras echaba marcha atrás tras salirse ambos de la pista. En Montmeló no mejoró el panorama, con Ricciardo duodécimo y el alemán un puesto por detrás.

Por su parte, Ricciardo ha sufrido en estas primeras carreras para dominar su RS19, aún impredecible de reacciónes, como Sainz pudo experimentar el año pasado. La frenada ha sido una de sus cruces. habituado a la carga aerodinámica al entrar en curva de sus monoplazas en Red Bull. “Lo dificil era que, tras lo mucho que aprendí y podia traer de Red Bull, ahora necesito olvidar muchas cosas porque este es un coche diferente y tiene que ser reglado de forma diferente”, reconocía el australiano. Hulkenberg parecía tener por la mano el monoplaza de 2018, pero incluso esta temporada está sufriendo con una montura que debería conocer mejor que su compañero de equipo.

El estropicio de Báhrein

La fiabilidad ha sido uno de los grandes problemas del fabricante francés y Cyril Abiteboul descubrió recientemente algunas de las claves. La avería de Bahrein reveló un grave problema con las bielas que obligo a una sustancial reducción de potencia en sus motores hasta encontrar una solución, “una parte que no quieres que falle, porque está en la parte inferior del motor, una parte fundamental”. Y un error de graves consecuencias. “Durante el invierno nos concentramos en ganancias de potencia y competividad, nos concentramos en el rendimiento en detrimento de la fiabilidad”. El problema de tirar de una manga a costa de la otra. “Esto significó que una serie de motores que deberían haber sido usados en el dyno para asegurar la fiabilidad fueron utilizados para ganar rendimiento.Fue un buen comienzo en términos de potencia de motor, pero con una fiabilidad por debajo de los niveles requeridos”.

Hulkenberg y Ricciardo, una sólida pareja. (EFE)
Hulkenberg y Ricciardo, una sólida pareja. (EFE)

Un problema inesperado que puso contra las cuerdas a la estructura de Renault, “no lo identificamos durante el invierno, así que no teníamos un plan B. Fue un golpe para la organización, porque se tuvieron que tomar medidas (después de Bahrein) lo que supuso reducir mucho la potencia”. Abiteboul explicaba que en el plazo de cinco semanas desde aquella carrera “en una reacción increíble, se tuvo que identificar el problema, entenderlo, llevar a cabo un nuevo diseño, hacer piezas nuevas y probarlas, y construir nuevos motores en cantidades suficientes para nosotros y McLaren a tiempo para el Gran Premio de España”. Renault completaba en Mónaco la segunda fase de la evolución, pero en una pista donde el motor no es tan importante. Por ello, en Renault se plantean Canadá y Francia como metas para confirmar el aviso de Abiteboul en pretemporada. “Según nuestros análisis, estamos al mismo nivel que Ferrari y Mercedes en carrera, y por detrás de Ferrari en los entrenamientos”. Se comprobará o no en próximas carreras. De momento, va a ser que no.

Pero como Ferrari, no se trata del rendimiento del chasis o motor, sino de la capacidad operativa del equipo. Y Renault sigue fallando también en este terreno. En Mónaco no era la primera vez que Daniel Ricciardo era perjudicado por la estrategia (Bahrein). Esta vez, el australiano bajaba fumando en pipa de su monoplaza. Sexto en la parrilla, adelantó a Magnussen en la salida como el equipo le había pedido. “Fue frustrante, no necesitábamos caer tan atrás” se lamentaba tras ser llamado a boxes con el coche de seguridad al igual que el grupo de cabeza. Pero cayó atrapado en el tráfico. “Son cosas que hasta yo veo dentro del coche pilotando. ¿Cómo no lo ven otros? No podemos cometer estos errores cuando la posición en pista en Mónaco es la clave…”. No cabe duda que Cyril Abiteboul y los suyos tienen mucho que responder ante su cúpula en el ya próximo Gran Premio de Francia. Mientras tanto, Carlos Sainz tiene que estar respirando aliviado.

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