El susto de Pérez en Mónaco pudo ser peor

Los sustos más inesperados de la historia de la Fórmula 1

Pérez pasó los peores segundos de su vida en Mónaco cuando estuvo a punto de atropellar a dos comisarios y El Confidencial recoge alguno de los momentos más imprevisibles de la Fórmula 1

Foto: Muchos animales han creado momentos de tensión en la pista. (Reuters)
Muchos animales han creado momentos de tensión en la pista. (Reuters)

Sergio 'Checo' Pérez pasó los peores segundos de su vida en el Gran Premio de Mónaco cuando estuvo a punto de atropellar a dos comisarios en plena salida de boxes. La seguridad en la Fórmula 1 ha ido creciendo cada año, pero siguen ocurriendo episodios que se deben estudiar para que no sigan pasando.

El capítulo con el piloto mexicano te hace recordar momentos que aterraron a los espectadores. Algunos acabaron de forma trágica y otros los protagonistas pudieron contarlo como una anécdota o un simple susto que no tuvo consecuencias. Y es que la Fórmula 1 ha sufrido todo tipo de incidentes que nadie se podía imaginar que podrían pasar en una carrera. El Confidencial recoge algunos de estos sustos y accidentes inesperados.

La tragedia de Tom Pryce

Los dos comisarios que se pusieron en el camino del piloto mexicano de Racing Point tuvieron la suerte de poder evitar el contacto con el monoplaza, pero otros no pudieron conseguirlo…

El 5 de marzo, en el Gran Premio de Sudafrica de 1977. El italiano Renzo Zorzi dejó aparcado su Shadow a la izquierda de la recta, enfrente de los boxes. De repente, su monoplaza comenzó a arder. Dos comisarios situados al otro lado, junto al muro de la recta, cruzaron la pista. Uno de ellos solo tenía 19 años, se llamaba Jansen van Vuuren. Corriendo con un extintor en las manos que pesaba más de veinte kilos, el joven Jansen se quedó ligeramente rezagado respecto a su compañero. El piloto Tom Pryce no pudo evitar al joven e impactó de lleno al comisario a 270 km/h. Su cuerpo salió disparado y dio vueltas por los aires. El Shadow DN8 de Pryce siguió recorriendo toda la recta. El extintor había embestido contra la cabeza de Tom Pryce con tal violencia que el británico fallecía en el acto. Uno de los momentos más trágicos e impactantes que se recuerdan en la Fórmula 1.

Ser comisario es una profesión de gran riesgo y han sido muchos los que han tomado la iniciativa de cruzar las pistas para retirar piezas que dejan los monoplazas. Pero hay algunos otros que parece que no se aprendieron la lección que le dieron en la escuela. Antes de cruzar la calle hay que mirar. En una exhibición de Red Bull en Japón, Sebastien Buemi se llevó por delante a un organizador. Afortunadamente el suizo rodaba despacio y no hubo grandes consecuencias.

Felipe Massa también sufrió uno de los accidentes más impresionantes de los últimos tiempos. Cualquier golpe en la cabeza es un peligro a esas velocidades y al brasileño le golpeó un muelle en el casco que se desprendió del monoplaza de delante. El de Ferrari quedó inconsciente y, acto seguido, se estrelló violentamente contra un lateral del circuito. Massa estuvo en la unidad de cuidados intensivos en coma inducido y respiración asistida por la fractura de cráneo.

El problema de ser mecánico en la F1

Las personas que también están muy expuestas a estos accidentes inesperados son los mecánicos. Atropellos, quemaduras, golpes, descargas eléctricas… Sin duda unos de los incidentes más recordados de la Fórmula 1 ocurrió en 1981. El piloto argentino Carlos Reutemann atropelló en el circuito de Zolder, a Giovanni Amadeo, mecánico del equipo Osella, que falleció a consecuencia de las heridas sufridas. Amadeo estaba cruzando de forma incorrecta cuando fue arrollado. Los mecánicos de todos los equipos organizaron una protesta en aquel Gran Premio para reclamar más medidas de seguridad, pero no fue el único incidente del fin de semana. Otro mecánico fue atropellado en carrera y sufrió numerosas fracturas en ambas piernas.

En 2008, un mecánico de BMW-Sauber sufrió una descarga eléctrica al tocar la carrocería del monoplaza de Christian Klien cuando acababa de llegar a boxes. Ocurrió en el circuito de Jerez durante unos entrenamientos. La descarga se relacionó con un fallo de las baterías del KERS. El mecánico salió catapultado. Desde ese momento llegaron los guantes aislantes y luces para alertar de cuándo las baterías están cargadas.

En 2013 una rueda mal colocada en boxes se desprendió del Red Bull de Mark Webber. La rueda salió sin control, atravesó la zona del box del equipo Lotus, cuyos mecánicos lograron esquivarla por los pelos. Pero finalmente, el neumático acabó impactando contra un cámara de televisión, que tuvo que ser hospitalizado. El equipo Red Bull fue multado con 30.000 euros.

Personas que no estaban invitadas

Los espontáneos también han dado sustos importantes con su presencia en grandes premios de la Fórmula 1. Afortunadamente no hubo grandes consecuencias, pero pusieron varias vidas en peligro, aparte de la suya propia.

Un caso sonado fue el de Robert Sehli, un francés de 47 años que había sido trabajador de Mercedes en su fábrica en Le Mans. Entró en el circuito de Hockenheim con un mensaje de protesta hacia la marca y cruzó el asfalto. Sehli había sido despedido de su puesto de trabajo tras 22 años sin compensación. El francés fue detenido por la policia y recibió dos multas por sus acciones, pero al final acabó recibiendo 40.000 euros en compensación de Mercedes.

Quien se lleva la palma es el hombre del Gran Premio de Singapur, por lo singular y las formas en cómo ocurrió todo. Un espontáneo saltó al circuito y se paseó con calma en bermudas por una de las rectas mientras se disputaba la carrera para, un minuto después, saltar la valla y marcharse. El incidente obligó a que saliese el coche de seguridad para evitar males mayores y una situación de peligro. En el Gran Premio de España de 2004 también tuvimos nuestro propio espontáneo con la aparición del famoso Jimmy Jump. Años más tarde confesó que era de la único que se arrepentía porque puso vidas en peligro.

El espontáneo paseando por la pista de Singapur. (F1)
El espontáneo paseando por la pista de Singapur. (F1)

Los animales que no falten

Más allá de las invasiones humanas, hay que hacer mención especial a la presencia de animales en algunos circuitos de Fórmula 1. Desde gaviotas hasta el propio Godzilla se colaban en mitad de las pistas. En unos libres del GP de Singapur, un lagarto varano pasó de un extremo a otro de la pista. Max Verstappen se quedó en shock cuando vio semejante escena. Su RB12 estuvo a punto de impactar contra el reptil. En la radio del equipo el neerlandés exclamó: "Hay un lagarto gigante en la pista". Su ingeniero le rpreguntó si se había encontrado cara a cara con Godzilla. Afortunadamente no hubo consecuencias que lamentar.

Lagarto en Singapur
Lagarto en Singapur

En los libres del Gran Premio de Bélgica de 1987 ocurrió el peor desastre con animales involucrados. Stefan Johansson atropelló a un ciervo en el rasante previo a la última curva. El sueco tuvo suerte de salir ileso, lo que no se pudo decir de su monoplaza ni del pobre animal. “Cuando el coche llegó a la cima y tuve un poco de luz, vi el ciervo que estaba sentado en medio de la pista. Yo no tuve tiempo para hacer nada en absoluto, ni siquiera intentar frenar. Le golpeé en la parte izquierda y aún puedo recordar el horrible sonido del golpe. Arrancó todo el lado izquierdo del coche, la suspensión quedó fuera del chasis y el monocasco del coche fue destruido”, recordaba Johansson. “Si el ciervo hubiera golpeado 30 centímetros más al centro del coche, habría golpeado mi cabeza, no hay duda al respecto; tuve suerte de salir con vida“, sentencia.

Y no fue la única presencia de un venado. En el GP de Austria de 2001. Juan Pablo Montoya y su BMW Williams fueron testigos de la siguiente escena en unos entrenos libres. Un ciervo se cruzó a escasos metros del coche del colombiano. Por suerte, no sucedió nada.

Las gaviotas y las marmotas son las especies con más participaciones en el gran circo. El circuito Gilles Villeneuve es el hábitat favorito de los roedores. En el caso de las aves ya arruinaron una carrera a Sebastian Vettel después de tener que frenar para no atropellarlas e incluso en Mónaco, Nico Rosberg casi se lleva por delante una de ellas. Quien no tuvo piedad fue Fernando Alonso en su debut en la IndyCar en 2017. El asturiano desintegró a dos pájaros a más de 350 km/h. Numerosos accidentes que, a pesar de la gran seguridad que existe en el gran circo, la Fórmula 1 debe seguir trabajando para evitarlos.

Vettel y las gaviotas. (Reuters)
Vettel y las gaviotas. (Reuters)

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