OTRO INCIDENTE PONE FIN A SU CARRERA PREMATURAMENTE

La mala pata de Fernando Alonso desde que anunció su adiós de la Fórmula 1

Fernando Alonso no está teniendo suerte desde que a mediados de agosto comunicara oficialmente su decisión de abandonar, al menos temporalmente, la Fórmula 1

Foto: Fernando Alonso, en el momento de su abandono en el Gran Premio de México (Fórmula 1)
Fernando Alonso, en el momento de su abandono en el Gran Premio de México (Fórmula 1)

Era un veraniego 14 de agosto cuando Fernando Alonso anunció su retirada de la Fórmula 1. Y como si el destino o sus manes personales le quisieran confirmar el mensaje que esta etapa efectivamente estaba terminada, sus carreras desde aquella fecha -con alguna excepción- se han convertido en un largo rosario de problemas e incidentes, cada cual más peregrino. El último en el Hermanos Rodríguez que tanto le homenajeó, pero de "una en un millón"... Sí, también abandonó en el GP de México de este fin de semana.

Como aquellos sacerdotes antiguos que buscaban augurios en sus ritos de sacrificio, estos grandes premios finales de su trayectoria en la Fórmula 1 no son acompañados por la fortuna. Pero el de México fue ya para nota máxima del infortunio. “Todos los trozos volando que hay en las primeras curvas de los coches que se tocan entre sí y que tampoco están involucrados ni nada, y que uno de ellos acabe dentro del hueco del radiador, que es una como una caja de zapatos, ya es casualidad...".

No hay manera, oiga

Los trozos del alerón del Force India de Ocón metieron canasta de tres puntos tras volar por los aires cuando Alonso se revolvía tras la salida y rodaba sin ningún monoplaza delante. En la quinta vuelta ya se había despedido de la carrera. Mantenerse en pista le hubiera supuesto un octavo puesto con casi toda seguridad. Ya no es que se resistan los puntos que sí caían a comienzos de temporada. Es que ahora hay forma de acabar una carrera. Porque una vez anunciada su retirada, la mala fortuna le ha golpeado de forma recurrente. En su primera carrera tras el anuncio, en Spa, salió volando por los aires tras ser víctima involuntaria del golpe de Hulkenberg a Leclerc. En Monza se despedía por avería mecánica cuando solo llevaba diez vueltas y optaba a los puntos. Singapur, un trazado talismán para el español, fue benigno con Alonso y terminó en la séptima posición. La única satisfacción desde agosto.

Pero en Suzuka, al más lamentable MCL33 de la temporada se unía la penalización de cinco segundos tras haber sido sacado de pista por Lance Stroll. ¿Austin? En la cuarta curva ya había recibido un arponazo del canadiense que le abrió una vía de agua en el flanco derecho de su monoplaza. Y en el Hermanos Rodriguez, un trozo de alerón entraba por la boca de refrigeración e impidió un resultado casi seguro dentro de los puntos.

Hasta el anuncio de su retirada, Alonso había abandonado tres carreras seguidas (Mónaco, Canadá y Francia, esta en la última vuelta) y en Alemania (igualmente, última vuelta). Pero nunca por incidentes de pista como los sufridos en estas últimas carreras. Aparte del sabor del amargo sabor, este inusual rosario de abandonos desde agosto le impedirán superar el récord de Michael Schumacher como el piloto que más vueltas ha dado en la historia de la Fórmula 1. Una marca que parecía a su alcance al volver tras comunicar su despedida, pero carrera tras carrera se ha ido frustrando. Ahora, solo podrá batirse en una segunda e incierta reencarnación en la Fórmula 1 a partir de 2020.

Una ristra de ajos en el MCL33

En todo caso, el segundo gran premio de habla hispana en el calendario fue cruel con sus pilotos. Tantas carreras en los puntos esta temporada, incluida la que llevaba hasta el momento ante los suyos, y Checo Pérez tampoco pudo ver la bandera a cuadros y quedó sin recompensa su presencia en el fantástico Foro Sol post carrera. Por su parte, Carlos Sainz iba camino de uno de sus mejores resultados en 2018 tras el quinto de Bakú. Después de una extraordinaria salida, el sexto puesto final estaba en su mano con tan solo mantenerse en pista al ritmo que rodaba en el Hermanos Rodríguez, y por delante de Nico Hulkenberg. Cada equipo con propulsores de Renault perdió a uno de sus pilotos. Y le tocó a los dos españoles.

La desafortunada racha de incidentes desde agosto -tres provocados por otros rivales- le están impidiendo cerrar su etapa en la Fórmula 1 con otros colores. Pero al terminar la carrera del domingo, el lenguaje corporal de Alonso confirmaba hasta qué punto ha pasado la página de la Fórmula 1 desde hace muchos meses. “Seguramente abandonar nunca te deja buen sabor de boca, pero independientemente de que hubiera acabado o no, habría acabado octavo , noveno duodécimo… Creo que la emoción más grande me la iba a llevar del cariño de la gente. No acabando sí que ahora estás un poco triste, pero dentro de dos o tres horas el resumen del día va a ser fantástico, es un día mágico hoy”.

“¡Gracias México por tanto! ¡¡Les llevaré en el corazón!! ¡Súper afición! Piezas de otro coche que volaron en la salida han roto parte del nuestro... teniendo que abandonar demasiado pronto! Pero el día ha sido igualmente mágico gracias a vuestro cariño. ¡¡Hasta pronto!!”. se despedía en Twitter. Al menos, a Fernando Alonso le restan dos carreras para culminar con otro sabor de boca dieciocho años en la Fórmula 1. Pero ahora que todo el pescado está vendido, nada de evoluciones inútiles para el MCL33. Mejor, una ristra de ajos dentro de su habitáculo.

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