REACCIONAN AL FRACASO, PERO DEMASIADO TARDE

Cuenta atrás para Honda: pequeñas mejoras en Austria antes del 'juicio final' en verano

Honda montará nuevo motor en Austria, con algo más de 10CV. Habrá más mejoras en Bélgica, pero puede servir de poco: McLaren ya acelera el divorcio, con el foco puesto en Alonso

Foto: Alonso, al volante del MCL32 en Bakú. (EFE)
Alonso, al volante del MCL32 en Bakú. (EFE)

"¿35 caballos más? Será un poco más de 10. Y les dará unas dos décimas por vuelta", explica una fuente a El Confidencial sobre las mejoras que Honda introducirá en el Gran Premio de Austria. Ya las probaron en la última carrera de Azerbaiyán, y aunque los resultados fueran alentadores, no se trata ni mucho menos de esa "revolución" que Fernando Alonso y McLaren llevan clamando desde febrero para salvar un matrimonio encaminado al divorcio. El progreso existe, pero es insuficiente. Y ya empieza la cuenta atrás.

Austria: ¿adiós a las averías mecánicas?

El nuevo motor que McLaren montará en Austria es el tercer modelo que usan este año. Incluye mejoras en el motor de combustión interna (ICE) -su gran lacra desde 2015-, y Alonso ya lo probó en los libres de Bakú. Es aquí donde se abren dos lecturas distintas: la positiva es que Honda vio progresos en pista que, además, se correlacionaban con el banco de pruebas. Hasta ahora, la falta de nexo entre ambas partes ha trastocado toda su evolución. La negativa es que Alonso sufrió una rotura de la caja de cambios que generó un "exceso de revoluciones" en el motor, según confirman ahora desde Japón.

Honda es optimista y habla de que "este nuevo motor ofrecerá tanto potencia como fiabilidad", pero aún no hay certezas de que tengan todo afianzado, empezando por cómo la avería de aquel viernes afectó al propulsor en circunstancias inciertas. Es cierto que no les preocupa en exceso, pero no pueden dormise en los laureles, más aún rodando con una misma versión del MGU-H (motor eléctrico) que se rompe cada dos carreras. Y el rendimiento tampoco se esperan milagros: en Austria e Inglaterra, dos circuitos con rectas que vienen ahora, deberían oscilar entre la 12º y 15º posición. La Q3 como objetivo máximo. Aún con las mejoras, no hay más.

Hungría, el punto clave del año

De aquí a final de julio, Honda tratará de escenificar que trabaja al máximo por mejorar el motor. Así se explica el discurso combativo de Hasegawa, con un trasfondo claro en la relación con McLaren. "Es importante mostrarles que avanzamos", decía en Bakú. En esta línea, Honda no desea de ningún modo el divorcio y además evitan hablar del tema ante la prensa japonesa. Sólo se refieren al motor y las mejoras que llegarán a Europa. El resto, para ellos, supone una distracción innecesaria. Al contrario que McLaren, donde ya sólo hablan del futuro.

El punto clave llegará en Hungría, la última carrera antes del parón veraniego. Será ahí donde Honda introducirá otro nuevo motor, el cuarto, probablemente con la misma estrategia que han hecho con el tercero: montarlo en los entrenamientos para ver cómo funciona y estrenarlo luego con ambos coches en Bélgica, a final de agosto. Se desconoce qué buscarán con esta mejora, pero en Japón intuyen que el foco estará en seguir afinando el MGU-H después de que las mejoras de Bakú ya fueran un paso adelante en la fiabilidad. La incógnita es si todos estos esfuerzos servirán de algo.

Ese fin de semana, McLaren puede tener guardada una baza para dinamitar su relación con Honda. Según contaba un medio japonés, los ingleses quieren equipar un motor Mercedes en los test posteriores al GP de Hungría, e incluso montarlo en toda la segunda mitad del año. Pero hay obstáculos, empezando porque el reglamento impide hacerlo a menos de que todos los equipos lo acepten, además de que requiere cambiar el chasis. Otras fuentes de Japón confirman a este diario que McLaren se siente tentada por este órdago, aunque "es muy difícil que ocurra", en parte por la influencia de Honda en el contrato.

McLaren y Honda, dos partes aisladas

En el 'paddock' se aprecia mucho la inteligencia de Zak Brown y hay quien vaticina un movimiento de ficha antes de tiempo, quizá en esa cita de Hungría, para intentar mantener a Alonso. En la mesa puede estar el anuncio de la ruptura con Honda, algo que la prensa inglesa ya encuadra en esas fechas, y un 2018 con motor Mercedes. Así se adelantarían al resto y dejarían ya clara su postura antes de que él tome una decisión al volver de las vacaciones. Que le convenza será otro tema, pero Alonso ya avisó en Bakú que "con otro motor, hubiera ganado la carrera". Fue uno de sus dardos mejor adornados.

Eric Boullier, jefe de McLaren, y Yusuke Hasegawa, de Honda, se saludan en un Gran Premio.
Eric Boullier, jefe de McLaren, y Yusuke Hasegawa, de Honda, se saludan en un Gran Premio.

"Conociendo como es la cultura japonesa, es probable que esas palabras no gustaran nada a Honda", comentan fuentes cercanas a la marca, en sintonía con una información publicada por 'Marca'. Pero en pleno terremoto, Honda se sigue aislando y ya habla de cómo remontar el vuelo en 2018. "Vamos a ser más fuertes el año próximo", decía Hasegawa, en línea con el discurso de los últimos tres años. El futuro de Hasegawa no está en peligro y seguirá como jefe de Honda aunque sólo suministren motores a Sauber en 2018. Su fábrica en Milton Keynes sigue expandiéndose y no hay planes para realizar grandes transformaciones internas, según indican fuentes. Pero todo esto es ya insuficiente para McLaren.

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De algún modo, McLaren y Honda viven ya en realidades paralelas; mientras unos planifican el futuro con otro motorista, otros anuncian mejoras (aunque pequeñas) con la esperanza de enderezar el rumbo. Pero en realidad, todo parece encaminado a finiquitar el divorcio con el hacha de guerra enterrada entre ambos. A día de hoy, nada sugiere lo contrario.

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