Lo que dicen sus números

Contextualizando a Luka Doncic: por qué vive a golpe de récord histórico

El jugador esloveno es una de las sensaciones de una temporada NBA que ha dado un paso más en un nuevo modo de juego en el que el gran protagonista es el tiro de tres

Foto: Luka Doncic golpeándose el pecho después de una acción. (USA Today)
Luka Doncic golpeándose el pecho después de una acción. (USA Today)

Poco después de comenzar la redacción de estas líneas Luka Doncic ha protagonizado otra actuación histórica, unos números de leyenda yciertas estadísticas que solo habían conseguido antes uno o dos jugadores. Su equipo, los Dallas Mavericks, se ha enfrentado a los maltrechos Golden State Warrios a los que ha ganado 142-94 y ha realizado el séptimo triple-doble (de 14 partidos). Lo mediático de este choque es que en el primer cuarto ya había anotado 22 puntos y en la media parte, acumulaba 33 para un total de 35 puntos, 10 rebotes y 11 asistencias.

El base esloveno es un excelente jugador de baloncesto, y es muy posible que en estos momentos no haya cinco o seis nombres mejores que él en la NBA. Pero todo a su alrededor parece instalado en la hipérbole constante cuando se habla de unas actuaciones que no necesitan aderezo, el ex del Real Madrid sabe aprovechar a la perfección un contexto que facilita el récord constante de alguien de su talento. Le sobran los epítetos.

En sus 85 partidos en la NBA, Luka Doncic promedia 22,5 puntos, 8,3 rebotes y 6,5 asistencias. En la temporada en curso sus cifras de anotación rozan los 30 puntos por noche y supera con relativa sencillez los dobles dígitos en pases de canasta y en rechazos del aro. Todo ello sin ser mayor de edad legalmente en Estados Unidos: no cumplirá los 21 años hasta febrero.

¿Qué hay detrás de estos grandes números y todos esos grandes registros? Una NBA nueva, arrastrada por la revolución de los Golden State Warriors de Steve Kerr y Stephen Curry, marcada por la estadística avanzada y la eficiencia. Por los tiros de tres. Por la velocidad, el ritmo y el volumen. Doncic es hijo de esto y sus números, como los de todos, están tremendamente influenciados por ello.

Ritmo... y más ritmo

La métrica que te dice cómo ha cambiado la NBA es la de posesiones por partido. En la 2019-2020 que acaban de arrancar hay 101,8 posesiones por encuentro, la cifra más alta de los últimos 25 años. ¿Qué significa eso? Más tiros, más rebotes, más asistencia, más puntos... mejores estadísticas. Los buenos parecen mejores y sus registros lucen todavía más.

El aumento de las posesiones por encuentro ha provocado que la anotación de los equipos se haya disparado hasta uno de los niveles más altos de la historia. Los 110,3 puntos de promedio por equipo y partido suponen la cuarta anotación más alta desde que existe el triple. Es de esperar que según carbure la temporada su superen los 111,2 tantos por equipo del pasado año, no en vano apenas llevamos una decena de encuentros y hay conjuntos que tienen todavía que desatar su potencial.

Ese incremento en los marcadores es notorio e imposible de ignorar. Por compararlo con temporadas anteriores, en 2017-2018 se anotaban 106,3 puntos, mientras que en 2012-2013, no hace tanto, la cifra se quedaba en 98,1 puntos. En los últimos cinco años la cifra siempre ha ido en aumento, tras descender en el comienzo de la década actual, tal y como señalan las cifras de Basketball Reference.

Doncic ha sabido aprovechar esta velocidad en su favor. Su cifra de anotación se ha disparado hasta los 29,5 puntos por noche y es cuarto solo superado por James Harden, Giannis Antetokounmpo y Bradley Beal. Hace un par de noches logró su tope: 42 puntos ante los San Antonio Spurs de Gregg Popovich.

Su influencia sobre el juego de su equipo se materializa en términos de lo que la NBA denomina como 'usage', es decir, el porcentaje de veces que un jugador acaba una posesión de su equipo sea de forma positiva o negativa. Doncic tiene un uso del 34,7%-el cuarto más alto de la liga-, cuatro puntos porcentuales más que el pasado ejercicio.

El peso del triple

La NBA ha pasado por muchas épocas. Desde el dominio de la defensa asfixiante de los Detroit Pistons, primero con los Bad Boys luego con el equipo de Larry Brown, hasta la era de los grandes pívots desde Hakeem Olajuwon a Shaquille O'Neal o el mejor Dwight Howard. Ahora vivimos en la NBA del triple.

Una vez más, los Warriors tienen la culpa. Curry y Klay Thompson, ayudados luego por Kevin Durant, asolaron la liga a base de lanzamientos de tres puntos, gracias a un acierto abrumador, unos volúmenes nunca vistos y el respaldo de la estadística avanzada: es más eficiente tirar triples porque, a la larga, vas a sumar más puntos por lanzamiento que tirando de dos.

Un ejemplo sencillo: un 50% de acierto en tiros de dos puntos te da un punto por lanzamiento, mientras que igual porcentaje en tiros de tres puntos te dará 1,5 puntos por tiro. En la NBA de hoy, tirar de dos penaliza.

Así, actualmente cada equipo tira 33 triples por encuentro, la cifra más alta de la historia desde que se instauraran en 1980 los lanzamientos de tres puntos. En apenas ocho temporadas se ha pasado desde los 20 triples intentados por encuentro a los guarismos actuales, demostrando una tendencia a la que no se le ve el fin y que tiene muchos detractores.

Luka Doncic no es ajeno a su tiempo y está surfeando la ola del triple con dispar suerte. Esta temporada intenta nueve triples por noche -frente a 11 lanzamientos de dos-, dos más que en el curso anterior. El acierto, pese a que el volumen es alto, es más que mejorable: apenas un 31% de los intentos añaden tres tantos al marcador de Dallas Mavericks.

Doncic, en uno de los encuentros de Dallas de esta temporada. (Reuters)
Doncic, en uno de los encuentros de Dallas de esta temporada. (Reuters)

De los 13 partidos que ha disputado apenas ha conseguido superar el 40% de acierto en tres de ellos, mientras que en otras siete ocasiones se ha quedado por debajo del 30%. En tres de las derrotas de su equipo, contra equipos muy mediocres como New York Knicks -en dos ocasiones- y Portland Trail Blazers Doncic estuvo especialmente errático anotando apenas ocho de los 34 intentos desde el triple en total.

Rebotes y asistencias vacías...

Son otras dos estadísticas que necesitan contexto en Doncic, sin que se puedan negar que ha mejorado en ambos casos. Ha pasado de 7,8 a 10,7 rebotes y de 6 a 9,3 asistencias. Una mejora evidente que, como todo, necesita un contexto. En ambos casos, es evidente que si hay más posesiones y más lanzamientos, también habrá más fallos y más oportunidades de sumar, sobre todo si tenemos en cuenta que el porcentaje de acierto en tiros -45,2%- es casi idéntico al de la última década.

En rebotes, Doncic, como todos, se ha visto favorecido por una caída en la persecución del rebote ofensivo. Los equipos priorizan la transición defensiva para evitar las canastas rápidas y fáciles, por lo que apenas mandan hombres para buscar esa segunda oportunidad. Actualmente cada equipo atrapa 10,3 rebotes ofensivos por noche, una cifra que en la temporada 2012-2013 era un punto superior.

Eso facilita a Doncic su tarea. De sus casi 11 rebotes por noche, 9,3 son debajo de su propia canasta. Además, tal y como explican las estadísticas avanzadas de NBA.com, en el 76% de los rechazos que atrapa no tiene a rivales a su alrededor con los que pelear.

Las asistencias, por su parte, son una las estadísticas más mentirosas del juego. Vale igual un pase de siete metros que deja a un compañero solo bajo el aro que un pase de 30 centímetros a ocho metros de la canasta.

La distribución de pases de canasta de Doncic, según NBA.com, dibuja que hasta siete jugadores de su equipo lanzan más veces de tres que de dos cuando reciben un pase del esloveno. Es decir, mayoritariamente las asistencias del base llegan después de que un compañero anote un lanzamiento lejano y, por tanto, complicado.

Doncic, defendiendo a LeBron James en un partido de esta temporada. (Reuters)
Doncic, defendiendo a LeBron James en un partido de esta temporada. (Reuters)

Doncic tiene una especial relación en pista con dos jugadores: Kristaps Porzingis y Dorian Finney-Smith. El primero, a priori la segunda estrella de Dallas, solo tiene un 29,6% de acierto cuando lanza tras pase de Doncic, mientras que el alero consigue encestar un 39,5% de las ocasiones en las que tira a canasta tras recibir la bola de manos del esloveno.

... Que llenan triples dobles

Llegamos a la madre de las estadísticas modernas sobredimensionadas: el triple doble, o lo que es lo mismo, sumar 10 o más en tres apartados diferentes. Doncic lleva seis este año, todos con la combinación puntos-rebotes-asistencias, y es líder de la competición con uno más que LeBron James.

De nuevo, el aumento de posesiones, tiros y demás oportunidades para aglutinar estadística ha hecho que los triples dobles se hayan desvirtuado excepcionalmente. Según las cifras de Land of Basketball, entre 1991 y 2015 se registraron 35 triples dobles por temporada, una cifra estable y asumible. Un año después, en la 2015-2016, se contaron 75 triples dobles.

A partir de ahí, la locura: 117 en la 2015-2016, 108 en la siguiente y 127 el curso pasado. Este año ya van 19, seis de ellos a nombre del esloveno con equilibrio en el balance de victorias derrotas cuando logra dichos guarismos. Todavía le queda camino para superar los 42 triples dobles que firmó Russell Westbrook en la temporada 2016-2017, cuanto todavía vestía los colores de Oklahoma City Thunder.

Y pese a todo, ¿MVP?

Luka Doncic es uno de los mejores jugadores de la NBA, pese a que todavía está en su segundo año en la liga y a que no ha cumplido los 21 años. Aunque es muy joven, su vasta experiencia en Europa le ha servido para ser muy consciente de la realidad que envuelve a una liga que cada día más vive del 'highlight', de la estadística y del último récord.

Doncic sabe que ser protagonista y provocar titulares a golpe de récord va a ser decisivo cuando tenga que sentarse con Mark Cuban, dueño de la franquicia, para negociar su próximo contrato que será especialmente cuantioso ya que podrá firmar por un 25% del límite salarial -109 millones de dólares este año- de su equipo.

Cuando lo haga, que lo hará, se habrá ganado cada centavo de lo que cobrará. Por que, aunque muy probablemente no lo vaya a ganar, Luka Doncic es uno de los mejores jugadores de la NBA. Lo dijo LeBron James: "Intenté avisaros: este tipo es un maldito hijo de...".

NBA

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios