hubo acuerdo en la reunión de este martes

La paz frágil entre jugadores y ACB que salva casi sobre la bocina la Copa del Rey

Sindicato y liga llegaron a un acuerdo en el que la ACB cedió más que la ABP para evitar que la Copa no se jugara, lo que habría sido un desastre económico y de imagen. Pero quedan temas por resolver

Foto: Esther Queraltó, secretaria general de la ACB, atiende a la prensa tras el anuncio del acuerdo. (ACB Photo)
Esther Queraltó, secretaria general de la ACB, atiende a la prensa tras el anuncio del acuerdo. (ACB Photo)

Tras un mes de negociaciones intermitentes llenas de desencuentros, medias verdades y acusaciones públicas, la Asociación de Baloncestistas Profesionales (ABP) y la ACB firmaron la paz este martes a menos de ocho horas para el comienzo de la huelga convocada por el sindicato. Las dos partes llegaron a un acuerdo que permitió desconvocar el parón y que la Copa del Rey se dispute con normalidad a partir de este jueves.

Habrá Copa porque ni la ACB ni, en menor medida, la ABP podían permitirse que no la hubiera. Habría sido un golpe de consecuencias imprevisibles para una liga acuciada por los problemas, por más que su situación económica haya mejorado de forma notable en los últimos años gracias al desembarco de Movistar.

Si hay que declarar un ganador en esta negociación, esa es la ABP, que mantiene durante los dos primeros años del próximo convenio (2018-2022) los 315.000 euros anuales que recibe en la actualidad de la ACB y que son el principal pilar de su financiación. En los dos últimos, las cantidades descenderán a 280.000 y 270.000 euros. La diferencia saldrá de las cuotas que el sindicato se ha comprometido a cobrar a sus afiliados y que tiene un año para implantar.

A eso hay que sumar los otros cinco puntos que la ABP había exigido y que la ACB ya había aceptado: subida del sueldo mínimo un 10%, aumento de la oferta cualificada hasta el 100%, restricción del derecho de tanteo a clubes que deban dinero a jugadores, mejora del Fondo de Garantía Salarial y mantenimiento del Fondo Asistencial. Los jugadores, por tanto, han conseguido todo lo que se habían propuesto.

José Ramón Lete (c) compareció ante la prensa junto a Esther Queraltó (d) y Alfonso Reyes (i). (ACB Photo)
José Ramón Lete (c) compareció ante la prensa junto a Esther Queraltó (d) y Alfonso Reyes (i). (ACB Photo)

La falta de liderazgo en ACB

Esta vez la ACB sí tenía unidad, pero le ha faltado liderazgo. A un lado estaba Reyes (y a veces parecía que solo estaba él) y al otro nadie con el mismo rango. Los clubes no han decidido aún quién sustituirá a Francisco Roca, que dejó la presidencia en noviembre. Por parte de la ACB, la negociación la ha liderado una comisión de ocho clubes, a los que en la reunión de este martes se sumaron otros dos que no eran miembros, pero que jugarán la Copa. La encargada de dar la cara y explicar la postura de la liga en las últimas semanas ha sido la secretaria general, Esther Queraltó.

La estrategia de la ABP, compartida o no, ha sido efectiva. Jugaron la carta de la huelga en la Copa, amenaza mucho más efectiva que un amago de parón en una jornada de liga. No contaban con todo el respaldo que su presidente, Alfonso Reyes, aseguraba tener, pero sí con el suficiente para poner a la ACB entre la espada y la pared. La ristra de apoyos públicos del domingo por la noche, entre ellos el de jugadores tan destacados como Pau Gasol, Ricky Rubio, Felipe Reyes o Rudy Fernández, sirvió para disipar las dudas que habían surgido ese mismo día con el anuncio de las plantillas de Andorra y Estudiantes de que no iban a secundar el parón.

Después de eso, a la ACB no le quedó más remedio que ceder un poco más, aunque tampoco mucho. Su propuesta del pasado jueves, día en que se celebró la primera reunión entre las partes con la mediación del secretario de Estado, José Ramón Lete, era una fórmula mixta que rebajaba su aportación al Fondo Social a 220.000 euros el primer año y 105.000 los tres siguientes, pero añadía un 1% de los ingresos netos por televisión. Con las cifras del contrato de televisión actual, que termina este año y supone unos ingresos de 46 millones de euros, la aportación de ACB al Fondo Social con su propuesta anterior se habría quedado cerca del millón de euros, menos que los 1,18 millones a los que ha acabado comprometiéndose.

La mesa de negociación de este martes en la sede del CSD. (EFE)
La mesa de negociación de este martes en la sede del CSD. (EFE)

El próximo conflicto: los extracomunitarios

Antes, la ACB ya había tenido que recular y retirar de la negociación el modelo de elegibilidad, que regula la distribución de los cupos en las plantillas. La liga había llegado a condicionar su postura sobre el Fondo Social a que la ABP aceptara un aumento en el número de extracomunitarios. Eso, que no iba a pasar en ningún caso y además necesita del acuerdo de la Federación Española de Baloncesto (FEB), fue lo que enfureció en primer lugar al sindicato, que mantiene una postura proteccionista con el jugador español.

Pero en algún momento, ambas partes y la FEB se sentarán a negociar un nuevo acuerdo de elegibilidad, y entonces las posturas volverán a estar muy alejadas, quizá más que en el conflicto que acaba de cerrarse. Por eso, y porque hay todavía varios asuntos sin resolver (ascensos y descensos, ventanas), la paz de este martes es frágil. Una buena noticia porque evita el desastre de una Copa del Rey suspendida, pero ni mucho menos el fin de las hostilidades en el baloncesto masculino español.

ACB

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