el club escucha ofertas por el malagueño

Isco, el tira y afloja entre Zidane y los que dicen que se acabó su etapa en el Real Madrid

El entrenador cuenta con el jugador malagueño y el club no pone pegas a su venta, tras siete temporadas, si recibe una cantidad superior a los 25 millones de euros

Foto: Isco en los primeros entrenamientos de la pretemporada con el Real Madrid. (realmadrid)
Isco en los primeros entrenamientos de la pretemporada con el Real Madrid. (realmadrid)

Isco convence más a Zinedine Zidane que al proyecto del club. Si llega una oferta, de esas que se califican de irrechazable, se estudiará la venta. También existe una mayoría de aficionados que señalan la mala condición física y consideran que su ciclo está terminado tras analizar las dos últimas temporadas. Se pueden calificar de grises. Más sombras que luces. Hay, por lo tanto, un tira y afloja en el Real Madrid para resolver la situación de este futbolista. El entrenador cuenta con Isco y el club no pone pegas a su venta si recibe una cantidad superior a los 25 millones de euros. Hay que reducir costes en el Madrid, tocar la masa salarial, pero no se está tan desesperado como sucede con el Barcelona, que se desprende de Ivan Rakitic por 1,5 millones de euros (más otros 9 en variables). El croata regresa al Sevilla.

Con Isco existe la sospecha y el temor de que el entrenador, muy dado a tirar de los futbolistas veteranos, reste minutos a Martin Odegaard. Incluso a Fede Valverde. El papel asignado a Isco es el de revulsivo. No deja de ser una preocupación en el Real Madrid cuando se pone sobre la mesa si ha dado todo lo que tenía que ofrecer y conviene darle salida antes de que se deprecie. El club está más por la labor de soltar jugadores, cedidos y traspasados, que de hacer refuerzos. No son tiempos de gastos y sí de austeridad. Con lo que el caso Isco está, de momento, en manos de Zidane. Si no hay fichajes, lo que exige el técnico es decidir quién se queda y quién se va.

Zidane choca la mano de Isco tras ser sustituido. (Efe)
Zidane choca la mano de Isco tras ser sustituido. (Efe)

Isco le sirve a Zidane. Es innegable en un entrenador que ve recorrido en la vieja guardia. Lo utiliza, con asiduidad, en su filosofía de las rotaciones para dosificar esfuerzos en una larga temporada. Es su argumento. La diferencia con la nueva temporada es que hay dos centrocampistas más jóvenes que se tienen que abrir paso y no quedarse estancados. Uno es Martin Odegaard y el otro Fede Valverde. Ya es de sobra conocido que ZZ ha venido utilizando a tres centrocampistas fijos: Casemiro, Kroos y Modric. Es el centro del campo titularísimo, el que salió de inicio en el último partido de la temporada pasada contra el Manchester City. Ese día, ante el equipo de Pep Guardiola, no disputó ni un solo minuto Isco.

Las ganas de ver a Odegaard

El nuevo Real Madrid se refuerza en la posición que más importancia le da su entrenador con la llegada del joven noruego Odegaard. ZZ quiere tener muchos centrocampistas para ir rotando y conseguir que el equipo juegue con diferentes sistemas. En unos partidos con tres, otros con cuatro y hasta con cinco si quiere tener más posesión, equilibrio y control del partido. Es por lo que Zidane es reticente a desprenderse de Isco, a quien tiene como un comodín y pone en valor por su personalidad. Lo ve para entrar en cualquier situación del partido y ante cualquier rival. En citas claves ha apostado por él después de pasar muchos partidos seguidos en el banquillo. La confianza es fundamental para un jugador y Zidane se la da a Isco. Lo demostró cuando se hizo cargo del equipo tras la destitución de Solari y evitó la venta del malagueño.

Zidane ha vuelto a elegir. Entre Ceballos e Isco prefiere al segundo. No hace nada para que el utrerano se quede tras la cesión en el Arsenal y valora más la experiencia del malagueño. Esta es la postura del entrenador francés. Quedarse con Isco, si éste asume el rol de recambio y revulsivo. Lo que no está tan claro es que sea intocable para el club, que está abierto a escuchar ofertas. En el Real Madrid no pondrían freno a un traspaso después de siete años. Lo que se niegan es a malvenderlo. El proyecto pasa por rejuvenecer el equipo y hacer esa transición para que jueguen más minutos los jóvenes. Si los minutos de Odegaard y Fede Valverde están supeditados a los que tienen que jugar veteranos como Isco, empezarán los primeros debates sobre la gestión de Zidane y las consiguientes decepciones.

Isco ha empezado la pretemporada, pero tiene tiempo para aclarar su futuro. De momento, está a la espera de ver cómo evoluciona este mercado de fichajes que cierra el 5 de octubre. No es el mejor momento para decantarse por una oferta que puede ser a la baja. Puede que le interese dejar pasar otra temporada. Le quedan dos años de contrato y sería la mejor estrategia para sus intereses. A sus 28 años no se le puede considerar como el futuro en el Real Madrid. Se conforma con los minutos de Zidane, que los tiene, pero debe aprovecharlos muy bien para que no se le eche la gente encima, que tiene el deseo de ver antes a Odegaard y otros jóvenes. No le han servido estos minutos para entrar, por ejemplo, en los planes de Luis Enrique. En esta convocatoria se ha quedado fuera para los dos primeros partidos de la Liga de Naciones (Alemania y Ucrania).

Martin Odegaard, en el Bernabéu. (Efe)
Martin Odegaard, en el Bernabéu. (Efe)

El malagueño tiene que resolver las dudas, pese a que Zidane cuente con él y considere que tiene que seguir en el proyecto. Esas dudas las irá despejando a lo largo de este mes de septiembre en el que se podrá comprobar si tiene cartel o ha dejado de estar cotizado. En definitiva, si hay clubes que le quieren y la oferta económica y deportiva es irrechazable para ambas partes. Su sueldo es de 6,5 millones de euros netos. El club, con el regreso de Martin Odegaard, lo pone en el mercado con la única idea de que no hay que regalarlo y deja que Zidane tome la última decisión.

El consenso en el Real Madrid es que Isco es un futbolista distinto por su calidad y las diferencias surgen cuando se le señala por su estado de forma e irregularidad. Hubo un tiempo que Isco estaba de moda en el fútbol español. Le comparaban con Iniesta y era calificado como el líder en el relevo generacional que tenía que dar continuidad al estilo del tiki-taka. Este era el propósito de Julen Lopetegui cuando se hizo cargo de la Selección y contó con él, durante los dos años que estuvo, pese a que no era indiscutible en el Madrid. Isco pasó de la motivación a la desgana con Solari y tener un comportamiento apático y rebelde. Con Zidane busca reactivarse, pero el relevo generacional ha llegado con los jóvenes y en la competencia hay otros tan expertos o más que él, como es el caso de Luka Modric, que tienen mejor físico y van sobrados de calidad.

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