TRAS LA SALIDA DEL PRESIDENTE FEDERATIVO

El bádminton español recupera el honor que perdió en Japón... gracias a este periódico

Yonex, una de las grandes marcas deportivas del mundo, rompió sus relaciones comerciales con la Fesba tras conocer a través de El Confidencial la condena de cárcel de su presidente

Foto: Carolina Marín, durante el último Yonex All England, disputado en marzo en Birmingham. (Reuters)
Carolina Marín, durante el último Yonex All England, disputado en marzo en Birmingham. (Reuters)

Faltaban menos de cuatro meses para los Juegos de Río 2016 y los aficionados japoneses aguardaban ansiosamente para ver a Kento Momota, su gran estrella del bádminton, entonces el segundo jugador del mundo y actualmente el número uno, luchar por colgarse el oro olímpico. Es decir, lo que en la categoría femenina acabaría haciendo la española Carolina Marín. Sin embargo, la federación japonesa de bádminton suspendió a Momota durante un año junto a su compañero de equipo Kenichi Tago después de que ambos visitaran un casino ilegal de Tokio.

[Dietas duplicadas, viajes ficticios... Así es la cara oscura del bádminton español]

En una conferencia de prensa, Momota y Tago admitieron haber visitado lugares de juego ilegales en su país, aunque el segundo aseguró que él tenía la culpa. El entonces número 63 del mundo dijo que se volvió adicto a los juegos mientras disputaba torneos internacionales en países donde el juego es legal. "Es mi responsabilidad haber puesto a Momota en esta situación", dijo públicamente, para a continuación asegurar que aceptaría "cualquier castigo que me den. Yo ya no podré jugar más al bádminton, pero me gustaría que a Momota se le diera una oportunidad más". Mas no hubo clemencia.

Según los informes, Tago había visitado casinos ilegales en Japón unas 60 veces en los últimos dos años y perdió cerca de 100.000 euros. Momota supuestamente solo acompañó a Tago en seis ocasiones y no estaba claro cuánto dinero gastó. Pero esto poco o nada importó, pese a que deportivamente era hacerse el harakiri, nunca mejor dicho. "Teniendo en cuenta que hemos tenido tanto impacto en el bádminton y los círculos deportivos, así como en la sociedad, tendremos que darles castigos severos", dijo un funcionario del club de Momota, quien finalmente se quedó sin ir a los Juegos Olímpicos.

La federación japonesa dejó al ahora número uno del mundo fuera de los Juegos de Río por visitar un casino ilegal

Sirva esta historia para intentar comprender —y, ya puestos, comparar— cómo en la sociedad japonesa el honor se antepone a todo y que ser un personaje público, lejos de actuar como atenuante, supone todo lo contrario. Podríamos recordar también el caso del entrenador mexicano Javier Aguirre, quien fue destituido por la Asociación de Fútbol de Japón (JFA) del cargo de seleccionador nacional al estar imputado, que no condenado, por un tribunal español por el supuesto amaño del partido Levante-Zaragoza.

Kento Momota, durante un torneo en Dinamarca. (EFE)
Kento Momota, durante un torneo en Dinamarca. (EFE)

El Confidencial, en la mesa de Yoneyama

Dicho todo esto, quizás sea más fácil de entender que en Japón nunca entendieran, valga la redundancia, cómo el presidente de la Federación Española de Bádminton (FESBA), David Cabello, siguiera en su cargo tras ser, no ya acusado y juzgado, sino condenado a seis meses de cárcel por plagio. Como tampoco que desde el Consejo Superior de Deportes (CSD) le obligaran a hacerlo. Su entonces presidente, José Ramón Lete, se lavó las manos y apeló a la honorabilidad de un dirigente que demostró no tenerla y al que, en cambio, sí hicieron la cruz en Japón.

Para quienes no la conozcan porque en España aún no está muy introducida, Yonex es una de las marcas deportivas más importantes del mundo, especialmente en el mercado asiático. No en vano se le considera líder en ventas de productos de golf, tenis y, cómo no, bádminton, donde su poderío es tal que incluso ha asociado su nombre al All England, considerado el Wimbledon de este otro deporte de raqueta. Yonex fue fundada en 1946, justo después de la Segunda Guerra Mundial, por el japonés Minoru Yoneyama, un productor de flotadores de madera para redes de pesca, y ahora es su hijo, Ben Yoneyama, quien la gestiona.

El dueño de Yonex pidió que le tradujeran al inglés todos los artículos de El Confidencial sobre el presidente de la federación española

A diferencia de lo sucedido en España, donde las instituciones y la mayoría de los medios de comunicación solo se han interesado por el bádminton cuando Carolina Marín se ha subido a lo más alto del podio, el señor Yoneyama pidió que todos los artículos de El Confidencial sobre la irregular gestión del expresidente de la Fesba le fueran traducidos al inglés. Como no podía ser de otra forma, el empresario japonés no dio crédito a lo que estaba pasando en el bádminton español.

Carolina Marín, en lo más alto del podio de los Juegos de Río, con David Cabello al fondo. (Cordon Press)
Carolina Marín, en lo más alto del podio de los Juegos de Río, con David Cabello al fondo. (Cordon Press)

A partir de ese momento el propietario de Yonex antepuso el honor a los intereses comerciales y no quiso tener ninguna relación comercial con la FESBA, más allá, claro está, del patrocinio de Carolina Marín y su entrenador, Fernando Rivas, quienes, por otro lado, sabido es el enfrentamiento que han mantenido con Cabello desde hace más de cinco años, cuando la campeona olímpica y tres veces mundial llegó a pedir públicamente su dimisión y solo la ex directora general del CSD, Ana Muñoz, se puso de su lado.

De esta forma, el señor Yoneyama también tuvo conocimiento a través de El Confidencial de las graves irregularidades por las que el expresidente de la FESBA está siendo investigado, ahora sí, por el CSD. Ya saben, dietas duplicadas, viajes ficticios y otra serie de chanchullos que escandalizaron en Japón y parece que por fin lo han hecho también en España, al menos entre quienes tienen la responsabilidad de auditar las cuentas de las federaciones deportivas.

La última tomadura de... Cabello

Este sábado se celebró la asamblea general de la Fesba, aunque al ser telemática David Cabello no pudo despedirse físicamente de los representantes del bádminton español a quienes tan mal ha terminado representando y hasta el último momento no ha contado la verdad. Con decir que aseguró que renuncia a la contraprestación correspondiente al 2020, aún a sabiendas de que no le corresponde nada porque el propio CSD le comunicó personalmente que no podía cobrar. Otra tomadura de pelo del señor Cabello, sí, quien en realidad no se va, sino que le echan.

Aunque lo normal hubiera sido que presentara su dimisión hace tiempo, el pasado mes de enero se limitó a anunciar que no se presentaría a la reelección. De hecho, este mismo lunes se producirá la convocatoria de unas elecciones en las que él ya no estará, si bien el jiennense tiene prevista para este miércoles una visita a la presidenta del CSD, posiblemente para ver si le convence de que haga borrón y cuenta nueva.

Twitter de la Federación Española de Bádminton. (Fesba)
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Twitter de la Federación Española de Bádminton. (Fesba)

Como comentan desde las entrañas del bádminton español, "si piensa que marchándose termina todo, está equivocado. Los negros nubarrones que se ciernen sobre su gestión son y serán responsabilidad suya y de quienes han ocupado cargos importantes en la FESBA durante su mandato. Las posibles irregularidades que se hayan cometido caerán sobre sus espaldas, ya sea por haberlas consentido o, incluso, respaldado".

Las mismas fuentes aseguran que en la Asamblea del sábado Cabello hizo un balance de cuentas totalmente falseado y sin querer reconocer el problema generado por el World Tour de Barcelona, un capricho suyo que se ha convertido en uno de los mayores agujeros económicos de la FESBA, pues, además de no generar beneficio alguno, va a suponer un problema importante con la Agencia Tributaria por problemas contables. Vamos, que no se va a librar de una importante multa, amén de los reintegros a la citada AT de todo lo que se le debe.

La ventaja que tiene Irene Lozano es que, a diferencia del señor Yoneyama, a ella no tienen que traducirle las numerosas noticias de El Confidencial sobre el expresidente de la FESBA y, salvo que decida mirar para otro lado como hace con el innombrable presidente de la federación de fútbol, le basta con preguntar a sus colaboradores para saber que hacerlo sería una irresponsabilidad, pues el bádminton español necesita una regeneración y esta pasa por levantar todas las alfombras.

Por cierto, a falta de argumentos para defenderse de lo indefendible y desmentir lo cierto y demostrable, a David Cabello siempre le gustó llamar 'prensa amarilla' a El Confidencial. Igual es por lo mucho que gracias a él les gusta leernos en Japón, donde la verdad sí les importa...

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