Los mejores irrigadores dentales para cuidar tus dientes
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SONRÍE DEJANDO A UN LADO LA PLACA Y EL SARRO

Los mejores irrigadores dentales para cuidar tus dientes

La dentadura es un foco de infecciones y por ello debemos de lavar los dientes 3 veces al día. Descubre los mejores irrigadores dentales que cuidarán de tu salud dental

Foto: Cuida tus dientes con los mejores irrigadores dentales del mercado
Cuida tus dientes con los mejores irrigadores dentales del mercado

Un irrigador dental es un instrumento de higiene básico para preservar nuestra salud bucal. Emite un chorro de agua a presión que permite eliminar los restos de comida que se acumulan entre los dientes y en la base de las encías, lo que impide la formación de placa bacteriana y de sarro. Con el tiempo, esto se traduce en un menor riesgo de sufrir caries, mal aliento, gingivitis y periodontitis o piorrea.

Un buen ejemplo de ello nos lo proporciona el Oral-B Oxyjet. Gracias a su novedosa tecnología de microburbujas, a su depósito de agua de gran capacidad y a sus cuatro cabezales intercambiables, lo hemos elegido como el mejor irrigador dental del momento dentro de esta comparativa realizada en base a las opiniones de los usuarios de Amazon. Un dispositivo muy útil y fácil de usar que resulta imprescindible para seguir buenos hábitos de higiene bucodental y evitar visitas inesperadas al dentista.

El mejor, nuestra elección: Irrigador bucal Oral-B Oxyjet

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Según las opiniones de los usuarios de Amazon, los cuales le han dado una nota media de 4 sobre 5 con un 48 % de reseñas de 5 estrellas, este es el mejor irrigador dental de la marca Oral-B. “Control de presión para una limpieza suave o profunda de los dientes, diseño compacto y fácil de usar... sin duda, el mejor irrigador dental que he tenido nunca” dice de él Marta, mientras que Anabel se centra en que “cuenta con cuatro cabezales intercambiables y es de Oral-B, una marca de total confianza”.

Irrigador dental Oral-B Oxyjet
Irrigador dental Oral-B Oxyjet

Este irrigador dental con tecnología de microburbujas de aire purificado enriquece el agua y contribuye a proteger las encías. Además, gracias a su sistema de irrigación rotativa, resulta muy eficaz a la hora de eliminar los restos de comida que se quedan entre los dientes. Es muy silencioso y fácil de usar e incluye un selector de potencia que permite ajustar la presión del agua a bajos niveles. Su depósito de agua es de 600 ml y dispone de 4 cabezales Oxyjet intercambiables.

Segunda opción: Irrigador bucal portátil de 3000ml iTeknic

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Vamos a continuar haciendo referencia al mejor irrigador dental de la marca iTeknic según las valoraciones de los usuarios de Amazon. Ellos le han dado un 4,3 sobre 5 con un 61 % de comentarios de 5 estrellas. Por ejemplo, Carmen dice de él que “es un irrigador bucal ligero y versátil ideal para viajes”, a lo que Vicky añade que “dispone de 3 boquillas de diferentes colores para que podamos usarlos todos en casa”.

El mejor irrigador bucal de iTeknic
El mejor irrigador bucal de iTeknic

Aquí hablamos de un irrigador con dos modos de limpieza y con batería USB recargable de 1400 mAh. Por cada 4 horas de carga, ofrece 7 días de autonomía. Su depósito de agua incorporado en su estructura posee una capacidad de 300 ml. El dispositivo permite elegir entre 3 niveles de presión ajustables, siendo el menos potente un modo masaje Hydro Pulse. También debe considerarse como un irrigador para ortodoncia ya que cuenta con un accesorio específico para facilitar la limpieza de los brackets.

Alternativa: Irrigador dental profesional Apiker

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Por último, vamos a comentar las características del mejor irrigador dental Apiker para los clientes de Amazon. Su valoración en este portal es de 4,5 sobre 5 con un 67 % de puntuaciones de 5 estrellas. “Es un irrigador bucal con boquillas para limpieza de aparatos de ortodoncia y que cuenta, además, con una boquilla especial para periodontitis. Más práctico y versátil, imposible” nos cuenta sobre él XXX. Por su parte, XXX hace hincapié en que “su tecnología de modelación de pulsos permite conseguir una mejor limpieza bucal y unos dientes más brillantes”.

Irrigador profesional de la marca Apiker
Irrigador profesional de la marca Apiker

Este irrigador dental con tecnología de modulación de impulsos permite ajustar la presión del agua en 10 niveles diferentes. Incluye un depósito de 600 ml de capacidad y boquillas para limpieza de sarro en la lengua, para brackets de ortodoncias, para personas con piorrea... En total, 7 diferentes, lo que hace que pueda adaptarse a todo tipo de personas. Posee también un compartimento para guardar accesorios y recoger el cable. Cuenta con una clasificación de impermeabilidad IPX7 y con los certificados de calidad FDA, BPA-Free y ETL.

¿Cómo elegir un irrigador dental y qué tener presente a la hora de comprar uno?

Estos son los factores que, tras analizar las opiniones en irrigadores dentales de compradores y usuarios, se deben tener en cuenta antes de comprar un modelo concreto:

  1. ¿Depósito integrado o externo? Los irrigadores dentales portátiles suelen disponer de un depósito de agua incorporado en su estructura de entre 50 ml y 150 ml y son una opción ideal para viajes. En cambio, los irrigadores bucales de sobremesa llegan a disponer de tanques de hasta 1 litro de capacidad.
  2. Fuente de energía: los irrigadores más versátiles funcionan con pilas o con baterías recargables vía USB o cargador. Los demás funcionan conectados a un enchufe, lo que limita su movilidad.
  3. Resistencia al agua: los mejores irrigadores dentales cuentan con certificados de resistencia al agua IPX7 o superior. También incluyen boquillas impermeables.
  4. Niveles de intensidad del chorro de agua: si podemos ajustarlos, tendremos la posibilidad de aplicar alta presión para limpieza profunda la primera vez que lo usemos y presión media-baja para realizar el mantenimiento de nuestra boca después de cada comida.
  5. Boquillas: cuantas más incluya el dispositivo, mejor. Actualmente, podemos encontrar específicas boquillas para quitar bacterias y sarro, para limpiar los brackets de una ortodoncia, etc. Esto puede incrementar el precio del irrigador dental, pero es una inversión más rentable inicialmente que a posteriori.
  6. Potencia: esto determinar la presión a la que el irrigador puede lanzar el chorro de agua. Cuanto mayor sea más podremos regularlo también.
  7. 2 en 1: los mejores irrigadores bucales permiten acoplan cabezales de cepillado para ser utilizados a modo de cepillo eléctrico también.
  8. Diseño y materiales: un irrigador dental debe ser ligero, compacto y resistente. Debe estar fabricado en plástico moldeado y contar con mango ergonómico y con controles de fácil uso.

¿Qué es un irrigador dental?

Los irrigadores dentales son instrumentos de higiene bucal que pueden ser utilizados tanto por dentistas como por cualquier persona en su propio hogar. Aplican un chorro de agua u otra solución a presión sobre la zona en la que se une la encía con los dientes, así como entre los espacios existentes entre cada pieza. De este modo, pueden arrastrar y eliminar la placa bacteriana de las zonas de más difícil acceso y estimular las encías para evitar la aparición de enfermedades como, por ejemplo, la gingivitis, la caries o la periodontitis.

Foto: Los mejores cepillos eléctricos para cuidar nuestra boca a fondo

Eso sí, un irrigador bucal es un complemento al cepillado, no un instrumento de higiene integral. De hecho, es fácil encontrar en el mercado un irrigador dental con cepillo capaz de cumplir con ambas funciones.

En concreto, podemos distinguir los siguientes tipos de irrigadores dentales:

  1. Irrigador dental sin cable, inalámbrico o portátil: este tipo cuenta con un tanque de agua de gran capacidad y con una batería recargable vía USB o cargador para enchufe. Ocupa poco espacio y se puede llevar de viaje, pero ofrece menos potencia que otros.
  2. Irrigador eléctrico de sobremesa o con cable: necesitan conectarse a un enchufe para funcionar, lo que reduce su portabilidad y la libertad de movimientos del usuario durante su uso. Eso sí, es más potente y suele contar con mayor número de cabezales y modos de uso. También es el irrigador dental barato más fácil de encontrar.
  3. Irrigador dental de grifo: se trata de un tipo de irrigador dental profesional que prácticamente solo se puede encontrar en las clínicas odontológicas. No requiere de motor ya que se conecta directamente a un grifo. Emiten el agua aprovechando la presión con la que sale de este.

¿Para qué sirve un irrigador dental?

Tener en casa un irrigador dental potente nos resultará muy útil para prevenir multitud de enfermedades que pueden aparecer en nuestra boca. Hablamos, por ejemplo, del mal aliento o halitosis, de la placa bacteriana responsable de la aparición de la gingivitis y la periodontitis o piorrea, la cual puede provocar incluso la pérdida de piezas dentales, y de las caries.

La falta de higiene dental conlleva enfermedades en encías y dientes que terminan por caer o romperse

Esto es posible gracias a que el chorro de agua a presión emitido tiene la capacidad de arrastrar eficazmente los restos de comida que se acumulan en la unión del diente con la encía y en las existentes entre cada pieza. Generalmente, a ellas no puede llegar ni el cepillo convencional ni el eléctrico. Incluso puede resultar difícil usando seda dental si las cavidades son muy estrechas. Esa suciedad se acumula con el paso del tiempo y hace que las bacterias proliferen dentro de nuestra boca.

¿Por qué usar un irrigador dental?

Comprar un irrigador dental es una inversión que se amortiza rápidamente ya que, gracias a él, podemos disfrutar de estos beneficios:

  1. Reduce las posibilidades de que las encías se inflamen.
  2. Evita el sangrado de las encías durante el cepillado.
  3. Elimina eficazmente los restos de comida de las áreas poco accesibles para impedir que se genere placa bacteriana o retardar su aparición.
  4. Es muy fácil de usar.
  5. Su eficacia es mucho mayor que la de la seda dental.
  6. Alarga la vida útil de las coronas y de los implantes en general.
  7. Ayuda a eliminar más fácilmente los restos de comida que se acumulan en los brackets de las ortodoncias.
  8. Previene la formación de sarro y mal aliento.
  9. Ofrece una sensación de limpieza y frescura única.
  10. Impide que aparezcan antiestéticas manchas en el esmalte de los dientes.

¿Cómo usar un irrigador oral?

Esta es una guía sobre cómo utilizar un irrigador dental paso a paso:

  1. Nos cepillamos los dientes y utilizamos seda dental sobre los espacios interdentales.
  2. Llenamos el tanque de agua del irrigador o lo conectamos al grifo, según el modelo. También podemos verter en él colutorio diluido (1 parte de enjuague bucal por cada 4 de agua).
  3. Colocamos el cabezal o boquilla que mejor se adapte a nuestros dientes. Las boquillas para encías sensibles no son iguales a las diseñadas para implantes, por ejemplo.
  4. Seleccionamos, en función de la sensibilidad de nuestras encías, los ajustes de presión del agua que más nos convengan.
  5. Introducimos la boquilla en la boca y la pasamos por todas las piezas dentales. Debemos hacer hincapié en la unión de estas con las encías y en los espacios entre ellas. También hay que aplicar el chorro sobre el esmalte, aunque con menor énfasis.

Debemos mantener el irrigador dentro de la boca durante entre 2 y 5 minutos, según la sensación de suciedad que tengamos. La mayoría de especialistas indican que usarlo una vez al día es suficiente para una correcta higiene bucodental, aunque podemos utilizarlo sin problemas hasta en tres ocasiones.

Eso sí, nunca debemos utilizar el irrigador si tenemos una herida abierta en la boca o una úlcera o 'afta' ya que puede agravar el problema. También tenemos que limpiar la boquilla y el tanque inmediatamente después de cada uso para evitar que proliferen bacterias en esas piezas.

¿Cómo son los irrigadores dentales para niños?

Los irrigadores bucales para niños presentan una serie de características especiales. Debemos considerar que sus encías y piezas dentales son más sensibles que las de los adultos y que, por ello, no les vale cualquier modelo:

  1. Selector de control de presión con menos potencia: el chorro debe ser aplicado con menos fuerza para evitar el movimiento de los dientes de leche y realizar una limpieza bucal suave.
  2. Diseño compacto: un irrigador dental recomendado para niños debe ser más pequeño y manejable para que puedan usarlo de forma fácil y cómoda. Además, es conveniente que sea totalmente impermeable.
  3. Funciones adicionales: el dispositivo debe admitir boquillas multifuncionales adecuadas para ortodoncias y otros tratamientos dentales habituales en los más pequeños.

¿Dónde puedo comprar un irrigador dental?

Las mejores marcas de irrigadores dentales comercializan sus principales modelos en una gran variedad de tiendas. Aquí vamos a hacer un resumen por las opciones más interesantes a nuestra disposición:

  1. Centros comerciales: hablamos, por ejemplo, de Carrefour, de MediaMarkt o de El Corte Inglés. En sus establecimientos suelen disponer de secciones reservadas a la higiene bucodental en los que es posible encontrar estos dispositivos a precios bastante interesantes. Lo mismo sucede con sus respectivas tiendas online.
  2. Farmacias: una alternativa muy interesante, sobre todo, para quienes padecen enfermedades bucodentales o buscan irrigadores dentales para implantes o para ortodoncias. Esto se debe a que el farmacéutico puede asesorar al usuario acerca del modelo más conveniente para su boca. Sin embargo, los precios de estos instrumentos en farmacias suele ser más elevado.
  3. Amazon: probablemente, la opción más interesante. Este marketplace cuenta con un catálogo de irrigadores dentales muy amplio y variado a precios bastante más bajos de los disponibles en farmacias, establecimientos físicos y otras tiendas online. Además, posee una política de envíos y de devoluciones rápida, sencilla y práctica, especialmente, para los suscriptores de Amazon Prime.

¿Cuáles son los irrigadores más vendidos?

Dentro de esta comparativa de irrigadores dentales hemos podido percibir que, en ocasiones, los modelos más vendidos son también los mejores del mercado, aunque no siempre es así. Aquí vamos a realizar un resumen con las marcas de irrigadores bucales más prestigiosas y sus modelos más populares:

  1. Oral-B: se trata de una marca estadounidense centrada únicamente en el diseño y fabricación de productos de higiene dental. Su catálogo va desde cepillos convencionales y eléctricos hasta hilo dental y dentífrico. Obviamente, los irrigadores bucales Oral-B merecen una mención especial. El Oral-B Oxyjet que encabeza esta comparativa es su irrigador con tecnología Braun de microburbujas más vendido.
  2. Waterpik: se trata de una marca también norteamericana especializada en la fabricación de irrigadores eléctricos profesionales con grandes tanques de agua, pero también en duchas pulsantes e inodoros eléctricos. Su modelo más vendido es el Waterpik WP-660EU
  3. iTeknic: esta firma apuesta por la venta de irrigadores dentales con buena relación calidad-precio que poseen interesantes características técnicas y están disponibles para todos los bolsillos. El irrigador portátil iTeknic que ocupa el segundo lugar en esta comparativa es su modelo más vendido.
  4. Esseason: aunque menos especializada en irrigadores bucales, esta marca también es muy popular gracias a la calidad de sus fabricaciones y a su buen precio. El mejor ejemplo de ello es este modelo, que cuenta con varios cabezales, es completamente impermeable e incluye estuche de transporte.
  5. Apiker: otra marca que ha saltado a la fama gracias a la capacidad de sus irrigadores dentales para posibilitar una limpieza profunda y de acabado profesional. Mención especial merece el irrigador Apiker que forma parte también de esta comparativa y que es uno de los más vendidos del momento gracias a su sello FDA y a sus 7 cabezales.

Irrigador bucal vs hilo dental ¿Cuál es mejor?

Los irrigadores dentales y la seda dental son elementos de higiene bucal complementarios. Por ello, no debemos limitarnos a elegir entre uno de los dos, sino usar ambos a diario.

Consigue una limpieza dental completa usando seda e irrigador después de cada cepillado

El hilo dental es más efectivo a la hora de limpiar los espacios existentes entre los dientes y de raspar los bordes del esmalte. En cambio, el irrigador bucal favorece una completa limpieza en la zona que une la encía y el diente y en el espacio gingival, es decir, en aquel en el que la encía cubre el diente y que no es visible a simple vista.

Por tanto, el orden lógico de una limpieza bucal diaria completa es cepillado, raspado con hilo dental e irrigación con agua y colutorio.

¿Cómo cepillarse los dientes con cepillo eléctrico?

Los cepillos eléctricos son mucho más eficaces que los manuales a la hora de limpiar la boca, pero deben usarse correctamente siguiendo estas indicaciones:

  1. Dividir mentalmente la boca en cuatro partes (dientes e incisivos inferiores y superiores y molares inferiores y superiores).
  2. Mojar las celdas del cepillo y poner la pasta de dientes sobre ellas.
  3. Empezar por la cara externa de cualquiera de las secciones y continuar con el resto.
  4. Al acabar, hacer énfasis en la unión de la encía y los dientes y muelas.
  5. Repetir la misma acción por la cara interna de las piezas dentales.
  6. Pasar el cepillo por la parte superior de los dientes.
  7. Cepillar también la lengua por arriba y por abajo.

Una vez hecho esto, ya podremos usar el hilo dental y, finalmente, el irrigador bucal.

¿Cómo eliminar las manchas blancas de los dientes?

Puede que nos hayamos lanzado a por una oferta en irrigadores dentales al apreciar que han aparecido manchas blancas en nuestros dientes. Estas se deben a la descalcificación del esmalte de la pieza y debemos prestarle mucha atención porque suelen ser el preludio de la irrupción de una caries. También es frecuente que surjan en quienes llevan una ortodoncia con brackets y no siguen unos hábitos de higiene bucal adecuada.

Para acabar con ellas, lo primero que debemos hacer es visitar a un odontólogo para que las examine y, en caso de no existir caries debajo que requieran de una obturación (un empaste de toda la vida), realice una limpieza completa. Es un proceso rápido, económico e indoloro y resulta muy eficaz para solucionar este problema y mejorar la coloración del diente. También es posible someternos a un blanqueamiento dental.

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En caso de que haciendo esto no desaparezcan las manchas blancas, solo quedará la opción de colocar una carilla. Se trata de una prótesis de composite o porcelana que simula la forma y la estética del diente y que se ubica sobre él directamente. Tienen una vida útil media de entre 5 y 10 años.

Pero, ¿qué podemos hacer en casa para eliminar las manchas blancas de nuestros dientes y prevenir su aparición? En primer lugar, seguir los hábitos de higiene dental comentados anteriormente y usar a diario un cepillo eléctrico, seda dental e irrigador bucal. Pero, además, podemos utilizar dentífricos blanqueantes y kits de blanqueamiento dental caseros. Eso sí, no debemos abusar de ellos y usarlos con cuidado ya que son abrasivos y pueden dañar el esmalte.

¿Cómo eliminar el sarro?

El sarro es la mineralización por calcio y fósforo de la placa bacteriana generada por la saliva y los restos de comida que consumimos a diario y que no somos capaces de eliminar totalmente mediante el cepillado. También recibe el nombre de tártaro o cálculo dental y en él anidan colonias de bacterias que, con el paso del tiempo, pueden generar inflamación en las encías, gingivitis o, lo que es peor, periodontitis (piorrea) y pérdida de la pieza dental.

El único modo de eliminarlo completamente es mediante una tartrectomía o limpieza dental por ultrasonidos dentro de una clínica dental y realizada por un especialista. Solo él puede eliminar el sarro que se acumula, incluso, bajo las encías.

Sin embargo, existen remedios caseros para eliminar el sarro, al menos parcialmente. El más conocido es el que utiliza bicarbonato de sodio, agua oxigenada y limón. Se aplica así:

  1. Mezclamos una cucharada de bicarbonato de sodio con media cucharada de sal.
  2. Mojamos el cepillo en agua tibia y lo impregnamos con la mezcla anterior.
  3. Cepillamos los dientes durante 5 minutos haciendo hincapié en las zonas con mayor cantidad de sarro para ablandarlo.
  4. Después, mezclamos, en un vaso, dos partes de agua oxigenada y una de agua tibia.
  5. Enjuagamos la boca con esta solución durante un minuto y la escupimos.
  6. Eliminamos el sarro ablandado usando un mondadientes o unas pinzas.
  7. Al terminar, diluimos jugo de limón en agua y lo usamos a modo de colutorio desinfectante.

Ahora bien, este remedio no lo podemos aplicar con excesiva frecuencia. Como máximo, lo podemos emplear cada 3 o 6 meses si empezamos a ver que se acumula el sarro en nuestros dientes.

¿El motivo? Como indican multitud de expertos en el área de la odontología, tanto el bicarbonato de sodio como el agua oxigenada son compuestos abrasivos que, más allá de ablandar el sarro, pueden retraer las encías y generar úlceras bucales si se usan en exceso. Además, el uso de mondadientes u otros elementos metálicos para retirar la placa mineralizada es muy agresivo y puede dañar tanto el esmalte del diente como la propia encía.

¿Cómo quitar el mal aliento?

La halitosis o mal aliento es otro problema habitual cuando no seguimos una correcta higiene dental. En el 60 % de los casos es generado por la acumulación de sarro o el consumo de tabaco, mientras que en el restante 40 % se debe a afecciones respiratorias y digestivas.

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En caso de que el problema se encuentre en nuestra boca, debemos acudir a un dentista para realizarnos una limpieza y cepillarnos los dientes después de cada comida. Pero, si aún así persiste, hay remedios caseros para el mal aliento que nos pueden ayudar:

  1. Mascar cáscara de limón después de cada comida: el carácter antiséptico de este cítrico acabará con las bacterias que generan la halitosis.
  2. Masticar hojas de menta: su función es la misma que la de la cáscara de limón, pero podemos usarlas más asiduamente. También debemos apretarlas entre la lengua y el paladar para eliminar la capa bacteriana de su superficie.
  3. Usar colutorios caseros de perejil: solo hay que hervir varias ramas en dos tazas de agua y usar cada vez que tengamos la sensación de mal aliento.
  4. Comer apio, manzana y zanahoria con asiduidad: estos alimentos limpian la boca y arrastran la placa bacteriana.
  5. Tomar una infusión de hierbabuena a diario: este remedio también es eficaz si la halitosis es generada por un problema digestivo.

¿Cuáles son las enfermedades dentales más comunes?

Estas son las 5 enfermedades bucales más habituales en los españoles:

  1. Caries: suponen la destrucción del esmalte y demás tejidos del diente como consecuencia de las sustancias ácidas segregadas por la placa bacteriana al digerir los restos de comida acumulados y no eliminados durante el cepillado. Puede detectarse fácilmente por la presencia de manchas negras y orificios en la superficie del diente. Los tratamientos odontológicos, en función de la gravedad, pueden pasar por un obturación sencilla (empaste) o por una reconstrucción parcial y una endodoncia (lo que comúnmente se conoce como 'matar el nervio'). En casos extremos, puede ser necesaria la extracción del diente y la colocación de un implante y una corona.
  2. Cáncer bucal: la más grave de todas. Puede aparecer en labios, lengua, encías, paladar o en la cara interna de las mejillas. Suele detectarse por la aparición de una llaga que no cicatriza y por dolor intenso al tragar y masticar. Suele originarse como consecuencia del consumo de tabaco y bebidas alcohólicas, por la excesiva exposición al sol de los labios o por el Virus del Papiloma Humano (VPH). El tratamiento varía según el caso y puede conllevar intervenciones quirúrgicas para la extracción del tumor y aplicación de quimioterapia y/o radioterapia.
  3. Gingivitis: se caracteriza por la inflamación de la encía en la zona por la que se une con los dientes. Puede ser focalizada en una o varias piezas o general. La causa más habitual es la falta de higiene bucodental y puede solucionarse realizando limpiezas dentales por ultrasonidos en una clínica odontológica.
  4. Periodontitis o piorrea: suele producirse cuando no se trata la gingivitis. La inflamación de la encía conlleva la pérdida de parte del tejido óseo sobre el que se asienta el diente, de modo que este acaba quedando suelto y sujeto solo por la encía. De hecho, el principal síntoma para detectarlo es la movilidad de los dientes. Los tratamientos suelen basarse en el consumo de antibióticos para erradicar posibles infecciones, en la extracción de las piezas que ya se hayan desprendido del hueso y en la colocación de implantes y prótesis dentales.
  5. Halitosis: el mal aliento se debe a las sustancias de desecho generadas por las bacterias acumuladas en el sarro al descomponer los restos de comida, aunque también se origina por la putrefacción de estos y por el sangrado. Debe corregirse siguiendo unos correctos hábitos de higiene bucodental y realizando limpiezas periódicas en el dentista.

¿Cuántas veces al año es ideal asistir al odontólogo?

Según la propensión que tengamos a acumular sarro en nuestros dientes, debemos acudir una o dos veces al año al dentista de forma obligatoria. Además, también tenemos que ir a la clínica en caso de tener dolor, de ver una posible caries, de rompernos un empaste o el esmalte de un diente o por cualquier otro problema circunstancial que podamos sufrir.

Consejos para una mejor salud bucal

Vamos a terminar con esta serie de recomendaciones para el cuidado de la boca:

  1. Utilizar un cepillo eléctrico: este dispositivo puede dar entre 5000 y 30 000 pasadas por minuto. Cifras inalcanzables para uno manual.
  2. Usar seda dental: para eliminar la suciedad acumulada entre los dientes.
  3. Disponer de un irrigador bucal: para acabar con las bacterias y restos de suciedad acumuladas entre la encía y los dientes.
  4. No olvidar la lengua y las encías: también debemos cepillarlas ya que en sus tejidos se acumulan de igual modo las bacterias y los restos de comida.
  5. ¡Cepillado después de cada comida!: no importa si nos hemos dado un atracón o simplemente hemos comido un aperitivo a media mañana.
  6. Visitar al dentista: al menos, una vez al año.

Esperamos haberte sabido explicar bien las ventajas que ofrecen los mejores irrigadores dentales del momento y, por qué no, haberte convencido para que compres uno y disfrutes de una boca y unos dientes más limpios, sanos y bonitos.

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