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La semana del terror o el 'Wannsee Rojo': la reunión que decidió las sacas de Paracuellos
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La semana del terror o el 'Wannsee Rojo': la reunión que decidió las sacas de Paracuellos

El Gobierno propone el 28 de octubre como día de las víctimas de la Guerra Civil: fue el día de la matanza del cementerio de Aravaca y los preparativos de Paracuellos

Foto: Exhumación de cadáveres de Soto de la Aldovea para su traslado a Paracuellos.
Exhumación de cadáveres de Soto de la Aldovea para su traslado a Paracuellos.

Hace un par de semanas, el Gobierno proponía, dentro del articulado de la Ley de Memoria Democrática, una fecha para conmemorar a los caídos de ambos bandos en la Guerra Civil: el 28 de octubre. Se cumplen exactamente ahora 85 años de esa fecha maldita para la historia de España y acrecienta la bronca entre esas dos Españas que casi un siglo no han borrado: el 28 de octubre de 1936 se produjo una de las matanzas republicanas en Madrid, la de Aravaca, y dio comienzo la semana del terror rojo que culminaría con las sacas de Paracuellos y Soto de la Aldovea en Torrejón de Ardoz.

85 años de una semana que comenzó a hundir la II República internacionalmente. Una imagen que jamás podrían revertir. La gran pregunta es ¿cómo comenzó todo? ¿Por qué el supuesto Gobierno legítimo de la nación había caído en el mayor descrédito internacional apenas cuatro meses después del golpe de Estado? La realidad es que aniversarios como el de Aravaca o Paracuellos derriban una de las ideas fundamentales de la nueva ley socialista: no hubo buenos y malos.

Así, a finales de verano el Comité Provincial de Investigación Pública, el infausto CPIP, creado por la Dirección General de Seguridad de la República en agosto, se hacía con el control del orden y la última semana de octubre afilaron el terror en Madrid. ¿La excusa? Sencillamente, que con los aviones nacionales bombardeando ya incesantemente la capital desde Talavera de la Reina se quería evitar la famosa "puñalada por la espalda" de los fascistas escondidos en Madrid, la Quinta Columna a la que aludió el general Emilio Mola en verano y que realmente a esas alturas no existía.

El 1 de noviembre, el CPIP estableció un dispositivo en Aravaca idéntico al posterior de Paracuellos del Jarama

La historia de esa semana es clave en el relato de la Guerra Civil porque justo entre el 28 y el 1 de noviembre el CPIP estableció un dispositivo que resultaría prácticamente idéntico al de una semana después: el de las sacas de Paracuellos del Jarama. Nunca fueron incontroladas y siempre se siguió un plan detallado, las sacas que comenzaron esa semana y la reunión posterior así lo demuestran. La diferencia fundamental estribaría en la escala masiva de asesinatos a corto plazo. En concreto, esos días estaban en el punto de mira dos significados intelectuales Ramiro de Maeztu y Ramiro Ledesma Ramos, que sin embargo no habían participado en ninguna acción contra la República en julio, como esgrimirían sus asesinos.

'Evacuación' a Chinchilla

Lo explica el hispanista Julius Ruiz: "El 28 de octubre, el CPIP exigió que 31 prisioneros que estaban en la cárcel de Ventas [entre los que se encontraban Maeztu y Ledesma] quedaran bajo su custodia". El objetivo, supuestamente, era trasladarlos a Chinchilla, para lo cual se les ordenó empaquetar sus pertenencias para salir en la noche del 28 al 29 de octubre... Sin embargo, la orden de salida de Ventas a Chinchilla es del día 31 y la salida efectiva es el día siguiente, es decir, el 1 de noviembre. ¿Qué pasó con ellos? ¿Cuándo fueron 'trasladados' realmente?

placeholder Interior de la cárcel Modelo de Madrid.
Interior de la cárcel Modelo de Madrid.

Nunca llegaron a Chinchilla. Fueron llevados esa noche —la del 28 al 29— al cementerio de Aravaca, donde fueron fusilados. Fue el comienzo de la semana del terror rojo, ya que entre el 1 y el 6 de noviembre otros 158 prisioneros —es decir, antes de las masacres de Paracuellos del Jarama y Torrejón de Ardoz, que comenzaron un día después, el 7— fueron 'trasladados a Chinchilla', ahora ya no solo desde Ventas, sino también desde San Antón, Porlier y la cárcel Modelo, y todos fusilados igualmente en el cementerio de Aravaca o Rivas Vaciamadrid, un 'modus operandi' exactamente idéntico al que tendría lugar en Paracuellos del Jarama.

Entre agosto y noviembre, se asesinó a más, pero a partir de esa reunión se haría más rápido

Pero si el Gobierno de Largo Caballero no huyó a Valencia hasta el 6 y la Junta de Defensa no se estableció hasta un día después, ¿cuál era la responsabilidad de Carrillo y del propio Largo Caballero? Era total, puesto que la realidad es que si bien lo de Paracuellos "fue una tontería con lo que había pasado antes", el hecho fue que jamás había habido un operativo tan detallado y minucioso para matar a tanta gente en tan poco espacio de tiempo. Es decir, el CPIP, desde agosto, había asesinado a mucha más gente, pero a partir del día 6, con la llegada de la Junta de Defensa de Madrid, conseguirían una mejor logística y coordinación de las fuerzas del orden republicanas para hacerlo mejor y más rápido...

placeholder Ramiro Ledesma Ramos, en el centro, junto a José Antonio Primo de Rivera.
Ramiro Ledesma Ramos, en el centro, junto a José Antonio Primo de Rivera.

El 6 de noviembre, cuando el CPIP ya había asesinado a más de 130 personas en Aravaca, ante el inminente avance de las tropas de Franco sobre Madrid, se produce una reunión para hacerse cargo de la situación de las prisiones en la capital y de la solución ante el "problema de la Quinta Columna". Por primera vez están presentes no solo los hombres de la CNT FAI del CPIP, sino también los comunistas, es decir, Santiago Carrillo y Segundo Serrano Poncela, de la JSU, que habían entrado en el Partido Comunista ese mismo día [sic] y a quienes la Junta de Defensa de Madrid, presidida por el general José Miaja, les había otorgado la Consejería de Orden Público.

Mejor logística

Básicamente, la que sería capaz de coordinar todos los recursos, traslados y logística para proceder a cabo con las evacuaciones. Lo que queda claro de la experiencia de Aravaca de la primera semana de noviembre es que tal y como estaban asesinando los del CPIP en Aravaca y Rivas Vaciamadrid no se iba a ningún lado, para empezar, porque ambos estaban ya muy cerca de la línea del frente y había que buscar otro lugar y otros medios. Si les suena a la conferencia nazi de Wannsee no es del todo reprochable. Santiago Carrillo le vendió una versión diferente al historiador Ian Gibson:

"La primera tarea que nos planteamos ¿cuál es? Acabar con lo que luego se han llamado las checas, es decir, con las policías paralelas. Y echamos de Madrid a todas las gentes de las checas, de las policías paralelas. Los echamos de Madrid, y es la policía gubernativa la que toma la responsabilidad del Orden Público en Madrid. Y se acaba en Madrid un espectáculo que había sido frecuente hasta entonces, que era el encontrar todas las mañanas gente paseada por las calles... El día 8 de noviembre ya no había eso, porque, repito, todas las policías paralelas habían desaparecido".

Carrillo dice que el 8 ya no hay muertos por las calles, pero están en las fosas de Paracuellos

La reacción del propio Ian Gibson no difiere de la de Julius Ruiz, aunque esté en las antípodas ideológicas: "Era la intención de la Junta de Defensa, pues, que, de haber represión, esta estuviera monopolizada por ella. Se trataba de la 'institucionalización' de la represión y en gran medida Carrillo y sus colegas lo consiguieron". No deja de sorprender en efecto una frase concreta de Carrillo, cuando dice que el día 8 ya no había muertos por las calles, sencillamente, porque estaban ocultos a la vista de todos en las fosas de Paracuellos del Jarama donde llamaban menos la atención y se les podía asesinar a gran escala. No se conserva el contenido de la crucial reunión de la CNT, CPIP y la nueva consejería de orden público, -aunque el historiador Jorge Martínez Reverte encontró el acta-, pero lo que parece claro a la luz de otras pruebas y testimonios es que se discuteron y solucionaron los problemas logísticos para llevar a cabo el existente plan de "evacuaciones" del CPIP, es decir, los asesinatos masivos.

La contribución de Carrillo

Como explica Julius Ruiz: "El CPIP podía haber matado a pequeños grupos de personas con regularidad desde agosto de 1936, pero carecía de los recursos logísticos necesarios para realizar asesinatos masivos a corto plazo. Yo diría que esta fue la principal contribución de la Consejería de Orden Público a los asesinatos de Paracuellos el 7 de noviembre".

Según Ian Gibson, la Consejería de Orden Público eliminó al CPIP, pero en realidad, para sustituirlo porque integró a cinco de los miembros del CPIP, entre ellos a Manuel Rascón de la CNT FAI, que había sido el principal ideólogo y ejecutor de las sacas desde verano y concretamente las del preludio de Paracuellos, la del 1 de noviembre en Aravaca en la que murieron entre otros, Ramiro de Maeztu y Ramiro Ledesma. Lo queda meridianamente claro es que el modus operandi ya existía y que en aquella semana de noviembre se sentaron las bases para que la Junta de Defensa pudiera comenzar la operación más sanguinaria de la guerra que ocuparía noviembre y diciembre: las sacas de Paracuellos.

Hace un par de semanas, el Gobierno proponía, dentro del articulado de la Ley de Memoria Democrática, una fecha para conmemorar a los caídos de ambos bandos en la Guerra Civil: el 28 de octubre. Se cumplen exactamente ahora 85 años de esa fecha maldita para la historia de España y acrecienta la bronca entre esas dos Españas que casi un siglo no han borrado: el 28 de octubre de 1936 se produjo una de las matanzas republicanas en Madrid, la de Aravaca, y dio comienzo la semana del terror rojo que culminaría con las sacas de Paracuellos y Soto de la Aldovea en Torrejón de Ardoz.

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