Markus Gabriel, la estrella de la filosofía alemana: "Merkel es la enemiga de Europa"
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UN MUNDO EN LLAMAS

Markus Gabriel, la estrella de la filosofía alemana: "Merkel es la enemiga de Europa"

El alemán es uno de los filósofos más populares del momento y tiene nuevo libro: 'Ética para tiempos oscuros' (Pasado & Presente)

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Markus Gabriel. (Gerald von Foris)

Cuando un equipo multidisciplinar de científicos determinó después de someter a todo tipo de pruebas a la momia de Ramses II que el faraón había fallecido a causa de la tuberculosis, una voz se alzó discordante, alta y clara, desde su despacho parisino. Se trataba del filósofo posmoderno Bruno Latour quien negaba la mayor. No, era imposible que Ramsés II muriera de dicha enfermedad hace tres mil años por una sencilla e irrebatible razón: el bacilo de la tuberculosis no fue descubierto hasta finales del siglo XIX. Así que, vamos a ver, alma de cántaro, ¿cómo va a matarte algo que no sabes que existe?

"Aún creo haberlo soñado pero no, parece increíble pero aquel tipo lo escribió, ¡y lo decía en serio!", me confiesa Markus Gabriel (Renania, 1980) por videoconferencia justo después de regresar a Bonn tras pasar esta semana por Barcelona para impartir una conferencia en el CCCB. Apenas ha cumplido los cuarenta y ya es probablemente el filósofo más célebre de Alemania, lo que no es poca cosa en un país donde se emiten programas de filosofía en 'prime time' con audiencias millonarias.

Foto: Steve Keen, profesor de Economía y Finanzas de la Universidad del Oeste de Sidney. (Capitán Swing)

Tremendamente precoz, posiblemente superdotado, impulsor de una corriente filosófica llamada 'Nuevo Realismo', conversador en nueve idiomas, Gabriel es también autor de cuatro libros traducidos al español todos ellos por el sello Pasado & Presente que también acaba de publicar el quinto: 'Ética para tiempos oscuros. Valores universales para el siglo XXI'. Si en títulos anteriores se aplicó a una defensa de la realidad contra todos sus enemigos –desde los heraldos posmodernos como el citado Latour a las extremas derechas e izquierdas actuales envenenadas de realidades alternativas e identidades pringosas– ahora es el momento de indagar no solo cómo actuar, sino cómo actuar bien.

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'Ética para tiempos oscuros'. (Pasado & Presente)

Tras su fugaz viaje por nuestro país, Markus Gabriel nos cuenta que se ha sentido mucho más libre aquí que en Alemania donde los bares y casi todo lo demás lleva ya siete meses cerrado y con ninguna esperanza de reapertura. "Ahora incluso el Gobierno debate si hace falta aún más confinamiento, es enloquecedor y absurdo. Yo, para no volverme loco, lo que hago es viajar con mis niñas todo lo que puedo".

PREGUNTA. Explíqueme para empezar la increíble popularidad que la filosofía sigue teniendo en Alemania mientras en el resto del mundo se esfuma poco a poco de los planes de estudio. Heine decía irónicamente que los franceses eran los que hacían la historia mientras los alemanes se limitaban a pensarla...

RESPUESTA. Sí, los alemanes seguimos con esa idea de que el modelo para nuestro país, también en lo económico, es organizar toda la sociedad a la luz de la pregunta sobre quiénes somos y quiénes queremos ser. Entendemos, al menos desde la Ilustración, que la sociedad es un proyecto filosófico. Y precisamente ahora estamos asistiendo al fracaso de un proyecto filosófico determinado que es el cientifismo, la idea según la cual el cimiento de una sociedad es la tecnociencia. Se trata de una Ilustración sin reflexión filosófica.

"Asistimos al fracaso de un proyecto filosófico determinado que es el cientifismo"

P. Pero lo cierto es que, además de filósofos, Alemania también produce montones de coches entre otras cosas. Los filósofos alemanes no han dejado hasta ahora de interpretar el mundo, ¿de lo que se trata ahora es de que se dediquen ustedes a algo útil?

R. ¡No hay nada más útil que la reflexión filosófica! Es como las matemáticas. Sería idiota decir que las matemáticas no son útiles, ¿verdad? Y no lo son en sí, son solo fórmulas, pero cuando aplicamos esas fórmulas... surgen la ingeniería, la física, la economía. Y si la física presupone una reflexión matemática, la matemática presupone a su vez una reflexión filosófica. ¡La filosofía es aún más profunda que las matemáticas!

P. ¿Y cuál es su papel en todo esto? Se lo pregunto porque es lo que se podría llamar un filósofo mundano, mediático, de los que salen en la tele y venden montones de libros pero, a la vez, fue con solo 29 años el titular más joven de la historia de las facultades de filosofía alemanas. ¿Para quién escribe?

R. Escribo en realidad para dos públicos. Por un lado para los especialistas, no solo filósofos sino también, por ejemplo, científicos y esos son, digamos, mis escritos para la posteridad. Pero también creo que una de las labores esenciales de la filosofía en democracia es hablar con los ciudadanos y, si las ideas filosóficas más avanzadas de nuestro tiempo no tienen efecto en lo que pasa más allá de mi cabeza, a mí eso me parecería un fracaso. Parece una novedad pero no lo es tanto, Platón hacía lo mismo. No publicaba nada que no fuera para el gran público.

P: Y la verdadera filosofía de Platón era esa "filosofía oculta" que solo impartía en sus clases en la Academia.

R. Exacto. ¡Yo hago lo mismo! Mi filosofía oculta está en mis clases y el resto, mi filosofía no popular sino democrática, va a mis libros

placeholder Markus Gabriel. (Gerald von Foris)
Markus Gabriel. (Gerald von Foris)

P. ¿Pero la filosofía espectáculo y los filósofos estrellas ayudan a divulgar la filosofía o la banalizan?

R. La mayoría la banalizan pero porque no son filósofos. Jajaja. Michel Onfray, por ejemplo, no es un filósofo, no tiene teorías. Un filósofo o filósofa es alguien que hace avanzar el saber filosófico. Yo empecé a escribir divulgación una vez que había descubierto algo realmente nuevo: que el mundo no existe. Así, en mis publicaciones accesibles para todos presento resultados todavía no comunicados.

P. Por cierto, a usted que es un políglota que habla nueve lenguas, que le parece esto que decía Heidegger de que solo se puede escribir filosofía en alemán o griego clásico y que además es intraducible.

R. Pues me parece que es otra más de las fantasías de Heidegger. La filosofía, como la matemática, se puede traducir a cada uno de los idiomas que existen. Heidegger solo sabía un poco de latín y muy malo en realidad.

Foto: Árbol en flor a principios de marzo en San Sebastián. (EFE)

P. ¿Heidegger no dominaba el griego clásico?

R. ¡No muy bien! Yo estudié con Gadamer, uno de sus discípulos y me confesó que el dominio de idiomas del maestro no valía gran cosa. Heidegger era muy limitado en general.

P. En España, a cuenta de los nacionalismos, regresa cada tanto el debate acerca de si las lenguas nos separan o nos unen, si es mejor tener una sola que facilite la comunicación o muchas, cada una de las cuales conserve su peculiar visión del mundo.

R. Es que la lengua universal ya la tenemos, ¡es el pensamiento!

P. ¿El llamado 'mentalés' que dice Steven Pinker?

R. ¡Exacto! El 'mentalés' existe y la filosofía es el estudio de la forma lógica de esa lengua universal. Claro que hay conceptos que pueden ser solo completamente accesibles por medio, por ejemplo, del español, que exprime mucho mejor que el alemán, las diferencias ontológicas entre ser y estar. Tanto el español como el alemán son mundos diversos de descubrimientos para mí y unificar todas las lenguas en una sola, como querían Frege o Russell, es un grave error.

"Unificar todas las lenguas en una sola, como querían Frege o Russell, es un grave error"

P. ¿Inventar un nuevo movimiento como el Nuevo Realismo, del que es usted uno de los iniciadores principales, es lo mejor que le puede pasar a un filósofo?

R. También es lo más difícil.

P. ¿Cómo se hace esto?

R. Eso es muy interesante. Cuando yo llegué con 28 años a la cátedra de Epistemología de Bonn, andaba muy deprimido y habría estado peor de no ser por una novia española que tenía entonces. Después de lograr lo más alto profesionalmente, ¿qué me quedaba? ¿qué hacía ahora? Estuve seis meses sin conseguir trabajar hasta que el rector y un colega me propusieron dar una charla con el título 'Por qué el mundo no existe'. Me puse a darle vueltas a aquella frase y descubrí de pronto una combinación de dos tesis, que lo que existe, existe realmente, pero no forma una unidad. Y esta idea era nueva, no existía en la tradición filosófica anterior. ¡Por fin tenía mi propia corriente!

Markus Gabriel durante una charla TED

P. El realismo filosófico, si me permite el resumen, defiende que existe una realidad independiente de nosotros que podemos conocer. Y resulta que mientras los filósofos discuten si la realidad existe o no y si los árboles suenan al caer en el bosque cuando no hay nadie para escucharlos, los científicos preparan naves tripuladas con destino a Marte e inventan a toda velocidad vacunas para salvarnos de pandemias mortales. Parece como sí, desde la filosofía analítica, la filosofía buscara desesperadamente convertirse en ciencia sabiendo que nunca lo logrará.

R. Claro, por eso la filosofía analítica falló. Se acabó. Ya no puede ser lo que piensa que la ciencia es. La filosofía analítica después de Russell (y Russell era científico) llegó a un callejón sin salida. La ciencia real no se reduce a sus fórmulas matemáticas. Yo ahora estoy estudiando física cuántica y lo que se deduce de sus fórmulas es un mundo 'sui generis' de objetos definidos. Pero los objetos de la filosofía son mucho más generales y, por tanto, no matematizables. La fantasía de la filosofía analítica de querer matematizar las proposiciones del idioma no es un fracaso, es algo peor, es una falacia. Y puedo probarlo.

P. Y entonces, ¿a dónde debe dirigirse hoy la filosofía?

R. La diferencia entre la falaz filosofía analítica y la filosofía continental que yo y otros practicamos es que nosotros sí hacemos filosofía científica porque probamos nuestras tesis. El debate en el seno del Nuevo Realismo o Realismo Especulativo es exactamente igual al que pueden tener los físicos. Nosotros continuamos los resultado reales logrados por otros compañeros mientras que los analíticos solo saben criticarse entre sí. ¡Son ellos los nuevos continentales! ¡No logran progresar! Pero ojo, yo no soy heideggeriano tampoco, he iniciado mi propia tradición.

Foto: Imagen: Irene de Pablo.

P. Su nuevo libro se titula 'Ética para tiempos oscuros. Valores universales para el siglo XXI'. Vayamos por partes. Primero: lo que llamamos ética, moral, o valores parece hoy el resultado no necesario de una interacción entre el azar evolutivo y la necesidad de la adaptación a un medio dispar. ¿Cómo defender a estar alturas la existencia de unos valores universales?

R. Los resultados válidos de la teoría de la evolución describen el surgimiento de actitudes prosociales en animales como nosotros. Pero ya lo dijo el propio Darwin muy claramente, existe una moralidad más alta, una 'high morality' en los animales que son capaces de pensar acerca de su propio pensamiento, es decir, nosotros. Lo que hacemos en el discurso ético, de hecho, es corregir aquello que nos ha venido dado por la evolución. Entre los chimpancés hay machos alfa y machos menos alfa pero lo que no discuten es de feminismo. Puede haber leones más humildes o empáticos que otros pero no discuten el vegetarianismo. Existe una suerte de moralidad en todos los animales pero lo que no hay es una reflexión ética como sí hay en los seres humanos.

"Entre los chimpancés hay machos alfa y menos alfa pero no discuten de feminismo"

P. Neurocientíficos y psicólogos evolutivos defienden que el pensamiento occidental ha sido presa hasta hace muy poco de una ilusión racionalista. Emoción y razón no pueden separarse y, de hecho, la emoción suele mandar mientras la razón busca justificaciones para amparar la emoción. Pensamos mejor con emociones y si Kant decía lo contrario, tal vez es porque era medio asperger…

R. Jajaja. ¡Ellos son los dualistas! Los que diferencian razón y emoción. Ellos son los que tienen un problema, gente como Daniel Kahneman y compañía. Conozco bien a este grupo, me invitaron a una cena en Nueva York justo antes de la pandemia para presentar el Nuevo Realismo. La falacia de Kahneman es que él acepta una forma de entender la razón nunca aceptada en toda la historia de la filosofía, un platonismo al revés que consite en diferenciar razón y emoción. Son ellos los que llegan y te dicen "tú piensas que la razón gobierna las emociones". ¡No! En mi libro lo que propongo es que la emoción es una manera de detectar hechos morales. ¡La emoción es la razón! ¡Ellos son los dualistas! ¡Yo quiero unificar al ser humano! ¡Yo soy monista!

P. Vayamos a la segunda parte del título de su libro, a los "tiempos oscuros". Arranca afirmando que impera hoy una gran agitación y que los valores de la libertad, igualdad y solidaridad parecen tambalearse. Pero, ¿y si la sobreexposición de las redes digitales nos han hecho exagerar todo esto? A fin de cuentas, AFD baja en Alemania, los populistas europeos se han puesto en fila para pedirle dinero de los fondos de rescate a la malvada UE, tenemos vacunas eficaces en menos de un año para una pandemia nueva y terrible y, en fin, Trump ha perdido las elecciones. ¿Es posible que más que tragedia lo que toque ahora sea una gran farsa?

R. Claro, pero por eso mi libro se subtitula 'PROGRESO MORAL en tiempos oscuros'. Usted menciona precisamente elementos de un progreso moral que sigue siendo muy fuerte, también en asuntos como la igualdad racial o de género. Pero, al mismo tiempo, cada progreso conlleva su retroceso. Como cerrar las fronteras en plena pandemia. Es cierto que las fuerzas oscuras en Europa son una minoría y que las redes sociales se mueven por el miedo como usted dice, y nunca por las cosas buenas, que son muy numerosas en este momento. Pero antes de cerrar las fronteras, ¿por qué no intentamos aprender los unos de los otros? ¿Por qué hay medidas durante la pandemia que funcionan en España pero no en Alemania y viceversa? Investiguemos eso juntos.

P. Lo que sí parece es que el coronavirus ha mostrado que el progreso imparable del genero humano y la inevitable Ilustración 'pinkeriana' eran más frágiles de lo que parecían.

R. Es que el progreso no es automático, es la expresión de la suma de voluntades libres y todos estos autores como Pinker y compañía en realidad no creen en el libre albedrío. Su reducida imagen del ser humano explica el automatismo de sus datos, que no dejan de ser reales pero sí olvidan que esos datos son el resultado concreto de decisiones reales tomadas por seres humanos que son manipulables. Algo más: en su modelo solo hay ciencia y tecnología pero no hay ética. El avance tecnológico por sí mismo ha conducido al autoexterminio posible de todos los seres humanos.

"La ignorancia filosófica de los científicos no es mejor que la ignorancia científica de los filósofos"

P. Usted lo que dice es que se han olvidado de ese lado oscuro de la Ilustración que señaló la Escuela de Frankfurt.

R. Eso es, y por ello la Nueva Ilustración que yo propongo integra la Teoría Crítica. Pinker no sabe qué es eso. La ignorancia filosófica de los científicos no es mejor que la ignorancia científica de los filósofos.

P. Define el tan mentado populismo como la interpelación a una ficción, a un pueblo preexistente que nunca ha existido. Así descrito el populismo sería la penúltima mutación del romanticismo que dio lugar al nacionalismo.

R. ¡Claro que sí! El populismo actual es romanticismo filtrado por las redes sociales y, por tanto, una extrema simplificación de Schelling, Holderlin, Herder, etc. Y no entiende que ni la sociedad ni el gobierno existen en realidad. Otra forma muy potente de populismo ahora en Alemania es la fantasía de que el Gobierno puede resolver la pandemia. ¡Eso también es populismo!

P. Hablando del Gobierno alemán. Hegel vió a Napoleón a caballo en Jena y le pareció que era el Absoluto en persona encarnado en un señor bajito. Hoy podríamos pensar lo mismo cuando vemos a Merkel en Bruselas. ¿Europa se quedará huérfana cuando al fin se vaya este año?

R. ¡No! ¡Merkel ha sido el mayor problema de Europa! ¡Merkel es la enemiga de Europa! Todo ese discurso suyo de 'mis amigos del Sur' y tal desde la crisis económica, es falso, siempre ha buscado el puro interés de Alemania, radicalmente, 'German first!' Es verdad que mostró una cara algo mejor en la crisis de los refugiados. Y mire, eso si parece hegeliano como dice usted. Si hay una Merkel 'mala' y una Merkel 'buena', la Merkel buena es contingente, existe NO OBSTANTE. Es verdad que vemos a veces momentos éticos en la canciller pero son el resultado de su herencia protestante.

"Merkel siempre ha buscado el puro interés de Alemania, radicalmente, 'German first!'"

P. ¿Es el turno de los verdes en Alemania como parecen señalar las encuestas? ¿Son la nueva izquierda?

R. Es posible sí, porque tienen una visión universalista. Pero yo no diré que los verdes son tan de izquierdas. Casi le diría que a mí me parecen de centro derecha, un poco incluso demasiado conservadores.

P. La trampa identitaria es el origen, según usted, del llamado populismo tanto de derechas como de izquierdas, el que ve a los inmigrantes como una amenaza y el que hace lo propio con los varones blancos heterosexuales. Y localiza al origen en ambos casos: la posmodernidad. Pero la posmodernidad en realidad ya es vieja y parece el chivo expiatorio más a mano, ¿no cree?

R. Yo me refiero a una posmodernidad en un sentido estricto, la que ha sido realizada históricamente. Y esa posmodernidad como tiempo histórico arranca después de la caída del muro junto a la fantasía neoliberal de los mercados globalizados. Se trata de la misma fantasía. La posmodernidad ha durado treinta años. Hasta ahora. La pandemia ha matado a la posmodernidad.

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