5.000 personas sin distancia: el concierto que puede resucitar la música en directo... o no
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MILLONES DE EUROS EN JUEGO

5.000 personas sin distancia: el concierto que puede resucitar la música en directo... o no

Ver un concierto rodeado de miles de personas es una quimera desde hace un año. Hoy en Barcelona ensayan un concierto piloto de Love of Lesbian que marcará el futuro del sector

placeholder Foto: Concierto de Love of Lesbian en Mahón, en julio de 2020. (EFE)
Concierto de Love of Lesbian en Mahón, en julio de 2020. (EFE)

En apenas unos días, estar rodeado de miles de personas para disfrutar de música en directo pasó de ser una imagen de lo más cotidiana a prácticamente una quimera. La irrupción de la pandemia en marzo de 2020 mandó al traste todos los conciertos y festivales previstos para los próximos meses, aunque algunos fueron reubicados con medidas de seguridad, como que todo el mundo estuviera sentado, con aforo limitado y distancia social. Es decir, artistas actuando ante mucho menos público del que estaban acostumbrados y con una menor oferta de escenarios a los que subirse.

La vuelta de la música en directo en condiciones de vieja normalidad sigue siendo una posibilidad remota, aunque el sector ha probado con distintas iniciativas para evitar que su parálisis siga haciendo estragos. Hasta la fecha, la más potente es la de Festivales por la Cultura Segura, que este sábado ha organizado un concierto de Love Of Lesbian en Barcelona. Será el más multitudinario que se ha celebrado en España —y buena parte del mundo— en el último año: 5.000 personas llenarán la pista del Palau Sant Jordi sin distancia social, pero con FFP2 y test de antígenos.

Foto: El concierto en burbujas de Flaming Lips fue todo un éxito (YouTube)

Según como salga el experimento, este recital podría suponer un giro inesperado para la música en directo. Por eso, detrás de Festivales por la Cultura están los principales promotores de la escena catalana (Festival Cruïlla, Vida Festival, Primavera Sound, Sonar, Canet Rock y The Project), que han tenido un fuerte respaldo institucional, con apoyos de las 'consellerías' de Cultura y Salud, además del propio Ayuntamiento de Barcelona (la alcaldesa, Ada Colau, llegó a acudir al acto de presentación para defender que se trataba de un evento seguro). También colabora la radiotelevisión pública, con un especial en Radio 3 que incluirá la retransmisión del concierto.

"Más que por impacto económico, nos hemos juntado para que todo el sector vea que tenemos que remar todos en la misma dirección, aunque seamos competencia. Nadie nos va a hacer propuestas: o lo hacemos nosotros o nos quedamos sentados, y ya hemos visto cómo van las cosas", explica a este periódico Sergi Roselló, directivo de The Project y responsable de producción en este concierto de Love Of Lesbian.

placeholder Los promotores del concierto junto a las autoridades barcelonesas. (EFE)
Los promotores del concierto junto a las autoridades barcelonesas. (EFE)

Hay varias medidas de seguridad. A lo largo de la mañana de este sábado, todo el público tendrá que someterse a un test rápido de antígenos en alguno de los tres puntos habilitados en la ciudad, mediante cita previa. “Todo el mundo tiene que entrar testado: los 5.000 del público y los 300 trabajadores, incluidos banda y prensa”, continúa Roselló. Obviamente, quien dé positivo no podrá entrar y, según ha confesado la banda, todos los componentes excepto el cantante (Santi Balmes) tienen un sustituto por si acaso.

No es el único motivo para no pasar de la puerta del concierto, ya que se tomará la temperatura en las puertas del Palau Sant Jordi: si alguien pasa de 37,5º, se queda fuera, aunque el test sea negativo. A todos ellos se les devolverá la entrada, al igual que a aquellos que hayan tenido un contacto con un positivo en los últimos diez días, que tampoco podrán entrar.

Todos los componentes de la banda excepto el cantante (Santi Balmes) tienen un sustituto por si acaso

Quienes entren recibirán una mascarilla FFP2, de uso obligatorio durante toda la actuación, pero el modo de acceso no será igual para todos. Para el público solo se ha habilitado la pista del pabellón, que tendrá todas las gradas desiertas, a excepción de prensa y zona VIP, y se dividirá en tres grupos de tamaño similar, que “llegarán a un aparcamiento separado, con una entrada y recorridos distintos para que no se crucen”, detalla el promotor. También han trabajado en un sistema de filtrado para la ocasión: “La ventilación en el Sant Jordi es óptima, con un 1.200.000 m³ de aire por hora, por lo que permite asegurar la renovación total del aire, con un 65 litros por persona por segundo”. “Además, está situado en lo alto de la montaña de Montjuic, que es una de las zonas con aire más nítido de la ciudad. Estar en el concierto será casi más seguro que estar en una casa”, sostiene.

Basado en un estudio ‘en revisión’

El evento tiene como precedente el 'ensayo clínico' que se realizó el pasado diciembre en la sala Apolo, también en Barcelona, organizado por el Primavera Sound y la Fundación Lucha contra el Sida y las Enfermedades Infecciosas. Al igual que en aquella ocasión, la idea es que el concierto también sirva para realizar un estudio de salud pública. “En Salut están muy implicados, porque vamos a cribar 5.000 personas de un perfil que normalmente es más complicado que ellos puedan cribar. Es más fácil que alguien de 20 años vaya a hacerse un test si es para ir a un concierto”, explica Roselló.

Después, se rastrearían posibles contagios en el evento, tal y como se hizo en el evento de diciembre, al que acudió medio millar de personas sin distancia social. Según los promotores, ninguna persona se contagió en aquel primer experimento, bautizado como PRIMA-COV. Ese es el estudio en el que se respaldan para ofrecer este nuevo concierto, aunque sus resultados aún no han sido publicados en revistas científicas. Sus autores, investigadores del Hospital Germans Trias i Pujol —también colaborador del evento—, aseguran que el texto está siendo revisado por pares, el procedimiento habitual en estos casos.

Esto último es lo que hace que la iniciativa haya levantado suspicacias como las del colectivo Ciencia Para El Pueblo, que lleva semanas mostrando su escepticismo sobre el estudio en cuestión. “Hemos escrito a multitud de instituciones y hemos presentado una denuncia en el buzón de la Inspección de Trabajo, pero como es anónimo no tenemos acceso a cómo va”, explica Ángel Molina, uno de sus integrantes. “Desconocemos esta información y que alguien acreditado haya puesto en duda algo de esta iniciativa, así que no podemos contestar”, responden desde la promotora.

Por un lado, critican que “se decida hacer un evento masivo de tal manera escudándose en un estudio que no existe o, si existe, nadie lo ha visto, que para el caso es lo mismo”. “No es una excusa lógica para esconder un riesgo laboral y a la salud tan grave como el que representa. En cualquier otro contexto, nos hubiéramos llevado las manos a la cabeza”, espetan antes de recordar que “un estudio publicado en una revista significa que es un estudio riguroso porque ha pasado por procedimientos habituales de corrección científica”. Una vez publicado, apostillan, “es fiable y puedes basar en él decisiones de este tipo”.

placeholder Santi Balmes, líder de Love of Lesbian, durante el concierto que ofrecieron en Mahón. (EFE)
Santi Balmes, líder de Love of Lesbian, durante el concierto que ofrecieron en Mahón. (EFE)

“Da igual que lo publiquen en su web, porque tiene que estar en una revista científica. Yo, como investigador, y me dedico a esto, no puedo ir a ningún sitio a enseñarles unos resultados que todavía no están publicados, aunque los haya mandado a una revista, porque eso lo has podido escribir esa mañana en tu casa”, ejemplifica Molina, que asegura que “desde el inicio de la pandemia todas las políticas públicas tienen algún respaldo en experimentos publicados en revistas científicas”.

El otro punto que denuncia esta agrupación de científicos es el posible conflicto de intereses, porque “este estudio está pagado supuestamente por Primavera Sound, que tiene intereses en reiniciar este tipo de actividades”. “Cuando mandas resultados a una revista, de manera inequívoca te preguntan por conflictos de intereses. Por ejemplo, una publicación sobre el tabaco pagada por Marlboro tiene un conflicto de intereses tan grande que hace que se ponga en duda aunque haya sido publicada”, dice Molina a modo de ejemplo, por lo que tacha de “inaudito que las instituciones estén dando pábulo a esta actividad”.

¿Un precedente para el futuro?

Las 5.000 entradas para el concierto de Love of Lesbian se agotaron en solo un día, a un precio de entre 23 y 28 euros (más gastos de gestión) y donde se incluye el test de antígenos y la mascarilla. La organización cifró el coste de producción en torno a los 200.000 euros. Desde la organización insisten en que el objetivo no es tanto el beneficio económico como el hecho de “ser un ejemplo” y “sentar precedente” de cara al futuro, aunque parece complicado que sea sostenible. Los márgenes son muy estrechos porque, al fin y al cabo, el Palau estará algo menos de un tercio de su capacidad y el esfuerzo logístico no parece replicable de una forma continuada.

Las 5.000 entradas para el concierto de Love of Lesbian se agotaron en solo un día

“Es la primera vez que se hace un concierto de estas características en Europa y Estados Unidos, aunque se han hecho algunos experimentos ya en Australia, Nueva Zelanda y Wuhan. Vienen periodistas de todo el mundo porque esto puede sentar un precedente hacia una dirección, pero no es sostenible a nivel económico hacer esto para 5.000 personas”, admite Roselló, que lo ve como “un paso intermedio”. Si todo sale bien, habría un tercer paso, pero eso dependería de los resultados de ese estudio: “Esto es un paso intermedio hacia una nueva normalidad”.

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